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Notas de Mr. Kite

El reino del Rey Dodo

El reino del Rey Dodo

Veinticinco saxofones van andando por la avenida, sumidos en una depresión adornada de trompetas. Todos ellos portan rosas en sus ojales, pero los ojales despiden lágrimas de color ocre. Un ligero olor a incienso invade el lugar, y unos cuantos elaboran un poema de dudosa calidad.

El color del señor Verde es extraño
como sus estudios, de futuro incierto.
Poseedor de grandes dividendos al año
lo cual no le impide estar despierto.

El sueño del suburbio no le daña
y no te preocupes por si miente
solo piensa si se ensaña
en conocerte, pues, 

la verdad,

ni te siente.

Y mientras tanto pasan los minutos y hay un niño sentado en el borde de la acera contando cromos. Y el desfile transcurre sin información para nadie, las pancartas fueron compradas en una tienda de todo a cien y la realidad va inundando el reino del rey Dodo,...y el rey está pensando seriamente en abdicar. Sus saxofones están deprimidos y las trompetas en las que confiaba plañen de manera desaforada. Ya solo le queda el piano, un piano que es primo de aquella arpa que estaba olvidada en el rincón de la habitación.

Ya solo le queda pensar en lo bonito que sería poseer una sonrisa sin arrendamientos añadidos. Poseer una sonrisa, poseer una sonrisa, poseer una sonrisa...

Elementos

Elementos

ELTIEMPO

A veces el tiempo surge debajo de papeles olvidados. No se si a mi me ha pasado eso, pero a veces surge así. A veces se esconde entre trozos de memoria que tienes dormidos. A veces simplemente surge un tiempo distinto y no sabes si es tuyo o se le ha caído al vecino de su maletín. Y lo recoges, y te lo llevas, y lo miras como un niño mira un nuevo color. A veces el tiempo te habla y a veces intentas oír su silencio.

LA LLUVIA

Hay días en que la lluvia se despliega al otro lado de mi ventana. Esos días tengo dos cortinas, y la segunda es más bonita. La de fuera es preciosa. Y viene y se va como si la luz le pidiera penetrar un poco más en la habitación y se dejara apartar para ello. Y la cortina es de muchos colores,...al menos yo la veo así. Son siempre colores ocres, pero son muchos, y muchos matices y además tiene muchos olores, y todos ellos son maravillosos. A veces, por la noche, la cortina es tan fascinante que me deja ver las estrellas. Y me asomo, y me mojo, y sonrío como un tonto. Y veo que la cortina está en todas las ventanas, pero no se cuántos la ven.

LAS NOCHES

Recuerdo a Baudelaire gritando una noche de soledad. Recuerdo las noches con alcohol y las noches con música. Las noches solos y las noches acompañado. Las noches de verdad y las noches de mentira. Hay noches falsas, son las que pasan sin pasar, las que se suceden como los días. Las noches de deshecho, arrabales de la nocturnidad, quinquilleras de la elegancia, trozos de luz de luna que te engañan en connivencia con el reloj.

LO MALO

Solo hay dos cosas por las que se funciona. Lo bueno y lo malo. Lo malo es feo, lo bueno no. A lo malo me lo encontré el otro día en una rancia cafetería tomando un café con nata. Le pregunté por su salud y me dijo -¡cómo no!- que era mala. Le pregunté por su ánimo y me respondió igual, le pregunté por su hermano lo bueno y me dijo que todo era bueno para él. Le pregunté por el café y me dijo que era bastante malo, y la nata muy mala. Entonces le pregunté por su vida y me dijo que era buena. Me quedé perplejo y le pedí que me lo explicara. Se quedó pensando un poco, y me respondió "¿crees que todo lo bueno es bueno?", después se levantó, se colocó una bufanda y una gabardina de color gris y se despidió con un ademán amanerado. Yo me quedé en la cafetería...y me pedí un café con nata.

Recuerdos polacos

Recuerdos polacos

- Aún aparece su nombre. Aún aparece.

El inspector Couldyun no dejaba de mirar los círculos humedos que el borde su vaso de whisky dejaba sobre la mesa. El hielo empañaba el vidrio del vaso produciendo una gama de colores ambarinos en que el inspector se sumergía mentalmente de un modo hipnótico. Recordaba a un amigo, a su mujer, Elsa Lawndee, su obsesión de antaño. Solo logró de ella un beso furtivo a la salida de una ópera, en el intervalo en que su marido recogía un taxi y el inspector acompañaba a Elsa a recoger su abrigo del guardarropa. Ese beso le supo a miel, a miel libada por abejas bajo la luz de la luna. Era un beso fugaz, liviano y repleto de sensaciones. Fué el único beso.

Después de ese beso no volvieron a verse, su amigo iba destinado a Varsovia como agregado y Elsa pasaría a disfrutar de la hospitalidad polaca.

Pero aún aparecía su nombre. Veía demasiadas Elsas y recuerdos de ella. Habían pasado cinco años y no había vuelto a saber de ella. Pero de forma extraña le había llegado una carta suya contándole una historia algo extraña de amantes y fiestas, de fiestas y de sábanas. Y de copas de champagne, y le traia a la mente los brindis con champagne en las fiestas que disfrutó con su compañía. Y ahora le escribía...aún aparece su recuerdo.

- Inspector, tenemos que interrogar a un sospechoso...

Textos de otros días...

Textos de otros días...

Me cuentan cosas...tantas...

El parlamento está plagado de bilis, me la pela. Siempre que no se acerquen a mi me la pela. Al menos ahora, me la pela.

Y voy y pongo un texto mío antiguo...porque quería poner algo pero no me salía nada.

FUENTES CRISTALINAS

Estas líneas van al hilo de lo que hace el cine con la literatura versionando, adaptando y dedicándose a esa perversión que permite que personas que jamás leyeron una sola línea del Quijote se atrevan a contártelo gracias a la visión de Fernando Rey sobre un corcel, o jamelgo según quieran. Y eso que esa versión quijotesca es decente, como decente son otras tantas. Recuerdo que  yo leí el nombre de la rosa tras ver a un soberbio Guillermo de Baskerville con la apariencia solemne de Sean Connery, y tomé la decisión de mirar al origen de esa maravillosa historia medieval mitad detectivesca mitad conflicto religioso –ah, la pobreza debida o la riqueza indebida-. Y tras leer el libro del señor Eco confieso que se me quedó la idea de que ambas obras, el libro y la película, son decentes. De igual forma pasa con Cyrano y Depardieu –confieso que Mel Ferrer me aburre-, el francés hace del clásico otro clásico en cine. A veces el cine lo hace bien...pero otras, diantres, qué perversos. Y lo que es peor, qué desperdicio de gente que se cree que la obra es la que ellos ven, sin ir a las fuentes, los orígenes. Pero ir a los orígenes requiere tiempo y dedicación. Y pensar,...y eso es muy poco agradable pudiendo ver salsa rosa.

Estoy teniendo controversias últimamente debido precisamente a que la gente no va a las fuentes de las cosas, suele ir solo al libro de divertimento de turno, en el que cuentan lo que uno quiere oír. Últimamente me dicen que los españoles fueron unos criminales en la conquista americana, lo oigo con tanto fervor que me da la impresión de que los campos de concentración los inventó Pizarro, que el Zyclón B lo elaboró Hernán Cortés, que Felipe II merendaba indios mexicas, que los Reyes Católicos tenian 25 esclavos guaraníes para azotarles por el placer de azotarles sin parar.

Bueno, los españoles eran unos tipos que se peleaban mucho por Europa, así que por América pues como que les era más fácil sacar algo de oro para vivir. O al menos eso creían los que iban para allá. Pero vamos, que los italianos de la conquista de la Iberia prerromana tampoco es que vinieran aquí a portarse como angelitos. Y es que cuando el humano va de conquista va a ser muy malo. Malo, pero malo. Y el español mató mucho, pero sobre todo ha matado españoles, que a los de la península les va mucho eso de fustigarse. Yo creo que el sadismo debería ser español.

Pero aquí siempre hay alguien que no sabe y dice que sí que sabe porque ha leído un librito de un novelista donde dice que los indios eran unas bellísimas personas que pagaban todo al contado, que hacían unas fiestas chupis chupis, y que su mayor perversión era mencionar la palabra “hez” tras una comida copiosa. Y llegaron los españoles a matarlos a todos, llegaron hordas de españoles para matar al multitudinario y evolucionado pueblo mexica. Y claro que se mataron, pero sobre todo se mataban indios entre sí, que Cortés eran 120 tíos y los toltecas eran unos miles que lucharon de su lado contra los aztecas. Que por mucho caballo y mucha arma de fuego –y de un solo tiro, con lo que recargando se tiraban un rato-, 120 tíos poco tienen que hacer contra 10000.

Pero aquí siempre hay un listo. Como los que reclaman que Alejandro Magno era una loca que el 2 de julio salía por Atenas en una carroza y vestido de sacerdotisa del amor total. Y todo porque lo leyeron a Mary Renault, que por cierto no era historiadora sino licenciada en literatura, que por cierto era lesbiana. Curioso.

Y es que, al parecer, no hay nada como leer las cosas que uno quiere leer. Así que lo de abrir la mente lo hacemos otros, que somos unos mentecatos y que implantamos la duda metódica como método para conocer la verdad. 

Caminando por senderos paralelos al pensamiento

Caminando por senderos paralelos al pensamiento

A veces uno se agota y otras no se da cuenta de que mañana es el día del agotamiento. A veces llueve y a veces hay gente que va en bicicleta. Y entonces es cuando ves una película y empiezas a soltar lágrimas sin saber como parar.

Esto de escribir, por aquí o por dónde sea, en tu casa o en el metro, escuchando música o escuchando música o eschuchando música -es una constante-, es algo con lo que el placer coquetea tomándose martinis, pero no acabo de pillar el momento en que están flirteando. Siempre me escapa...lo veo una vez pasado. Quizás es que ese placer se muestra vívidamente en el futuro y nunca en el presente de la escritura. Total, eso es lo que le ha pasado a tantos escritores...bueno, aunque más que placer del autor es del lector. Lo que aparece es el posterior reconocimiento que siempre tiene el punto de placer en cuanto que es un buen alimento para la vanidad. Pero bueno, esto ya son divagaciones paralelas. Como todo lo que escribo.

Quizás todo lo que escribo sean divagaciones paralelas de mí mismo. Nunca voy por la senda de mis pensamientos y acabo cogiendo un desvío paralelo que me asegura cierta distancia. Eso está bien porque así siempre tienes en tu mano la opción de coger la senda o volver a desviarte por un camino de tulipanes con cabeza de dodo. Si tomas ese camino puedes pasarlo bien, podrías hablar con alguno de ellos y preguntarle el porqué de su extinción. Con algún otro podrías jugar al ajedrez y posiblemente te encontrarías también con un contrabajo que toca de forma desenfrenada una melodía de Beethoven. Pero le sale mal, te confesaría que quiere interpretar a The Left Banke, los cuales, logicamente, ponen banda sonora a ese camino, brotando su música de flores de 25 watios, puestas cada dos metros a lo largo del camino, y las abejas sentadas a su borde interpretarían un coro de zumbidos armonioso mientras las melodías se desplazan flotando de un lado a otro ...nice to see you.

Eso es una escritura paralela...yo mientras tanto anhelo la lluvia. La tan mencionada lluvia.

 

Una modelo de conducta

Una modelo de conducta

- Asi que quieres ser famosa, ¿no? -preguntó el inspector Couldyun

- Bueno, ¿y quién no? -le respondieron.

Ella era Adelaide Litton, una chica muy mona, jugadora de polo de la Universidad de Kensington, 21 años, estudiante de agricultura. El inspector contactó con ella porque era amiga de la última asesinada, Olive Werthington. Olive apareció descuartizada en un callejón en el barrio de La Sorbona en París. Nadie sabe como llegó allí, la ultima vez que la vieron fue en Oxford Street cuando se despidió de Adelaide. Y luego su cuerpo sin vida sacudió el estómago de un estudiante parisino de filosofía que volvía a su casa a altas horas de la madrugada tras una fiesta típica de estudiantes.

Adelaide aparte de jugar al polo con Olive solía posar desnuda como modelo de un amigo suyo, estudiante de arte y consumidor asiduo de absenta, y pensaba que el ser modelo la elevaría a los más altos escalones del deseo público. Pensaba que poco a poco sería cotizada por todos los artistas de Londres y que alguien le ofrecería un papel de actriz en alguna película y después sería la mujer más anhelada de la escena. Quería ser famosa, no había duda.

- Adelaide, ¿recuerdas la última vez que viste a Olive? -pregunto esta vez el sargento Soppot.

- Claro, en Oxford Street, ella dijo que iba a comprar un sombrero de tafetán verde y que nos veríamos esa noche en la fiesta de unos amigos de un grupo de baile. El sombrero era precioso y me hubiera encantado acompañarla pero, como ya le dije antes, tenía que posar con Richard, Rick, me dijo que le faltapa perfilar uno de mis pechos. ¿Le he dicho que tengo unos pechos preciosos?

William Soppot enrojeció ante la pregunta y miró fijamente al cuaderno donde tomaba sus notas. Couldyun, sin embargo, acercó una de sus manos al pecho de Adelaide, lo palpó y Adelaide ofendida ante el gesto intentó abofetear al inspector quien detuvo la mano de Adeleide agarrándola por la muñeca.

- Solo quería comprobar al tacto si son realmente preciosos, no puedo apreciarlos con tanta vestimenta.

- Es usted un grosero, mi comentario era artístico. -gritó Adelaide

- Aquí tiene mi teléfono, llámeme si quiere que tengamos una charla más... -el inspector le soltó la muñeca-... agradable. Mis respetos señorita Litton, marchémonos señor Soppot, aquí no hay mucho más que hacer, hace demasiado calor y pese a ello no logramos ver la belleza de este cuerpo femenino.

El sargento con un estado entre avergonzado y sorprendido siguió al inspector al tiempo que Adelaide pasando sus manos entre el cabello rubio que adornaba, enmarcando, su bello rostro soltó:

- Espero que su teléfono tenga siempre alguien al otro lado inspector.

- Y yo que sus pechos sean tan preciosos como mi mano ha intuido.

El cine nos acerca deseos en movimiento

El cine nos acerca deseos en movimiento

Living for you ¡s easy living, me dicen en un clásico del jazz...o de los estándares. Me lo dicen, y si no fuera porque la melodía parece decir otra cosa, si no fuera por eso diría que es un poco pretencioso...demasiado volcado en el presente. Vivir el presente. No tengo ni idea de qué significa eso...¿acaso alguien vive el futuro o el pasado?, el futuro puedes proyectarlo y el pasado recordarlo pero, vivir, se vive el presente.

Ayer vi la película anual del Woody Allen y volví a enamorarme de Scarlett Johansson. Y la observé detenidamente, me di cuenta de que no es tan perfecto su cuerpo...hasta me pareció de anchas caderas. Pero eso me hizo enamorarme más de ella. Una diosa con curvas e imperfecciones. Unos labios sobre los que me encantaria deslizarme como si fuera una pequeña gota de saliva o una mota de pintalabios a punto de ser lamido para sacar el brillo perfecto. Tiene pinta de ser perfecta en la imperfección. Un auténtico objeto de deseo con mirada desafiante. Una mujer que fue una adolescente normalilla y que se ha convertido en todo lo que un hombre con clase y posición desearía. Yo no tengo clase ni posición pero me enamoré de ella en Match Point y volví a sentirme loco al ver de nuevo Lost in traslation. Curiosamente al principio no caló demasiado...me recuerda la pasión extraña que ya sentí por Natalie Portman. Mujeres con glamour que puedes encontarte por la calle. ¡Qué grande es el cine!

Ha llegado un año nuevo, feliz por aquí y por allá te dicen. Bueno, igual que todos los cambios de año. Es la monotonía del buen deseo. Mis felicitaciones han sido escuetas, feliz año. Un deseo válido, sin grandes palabras. Mis palabras iban con reflexiones extrañas y cuando he felicitado el año más de uno se ha quedado pensando en qué demonios responderme cuando tras mi feliz año -o antes-  iba toda una retahila de argumentos para pensar que nada cambia en el devenir rutinario del mundo. Y lo que cambia es el clima, el cambio climático.

Llegamos al año con espejos por romper y con realidades eternas. Ahora solo nos queda esperar un poco y ya estaremos navegando de nuevo en la rutina. Una ruina de rutina o viceversa. Little man you've had a busy day. Como todos los demás días.

En fin...seguiré pensando en Scarlett y Natalie...

Mañana sazonada con hierbas de melancolía al gusto del hastío

Mañana sazonada con hierbas de melancolía al gusto del hastío

Hoy me he levantado como me levanto en esos esos días en los que posar un pie en el suelo te lleva a ese mundo de tristeza que ya me conozco de tantas otras veces. Y te pones melancólico y piensas que no sabes hacer nada y que eres torpe por no saber vivir de una manera fácil y que te apetece más echarte en la cama con mil doscientas canciones tristes sonando en el ambiente -no al unísono, mejor una detrás de otra-. Travis se encarga suavemente de sumirme en un mar de lamentos suaves. Con la belleza de acordes menores y con la nostalgia de no se sabe muy bien qué.

Escucho Last train...

Avanzar es algo que te dicen, tienes que avanzar, madurar, crecer, llegar a algo. Nunca te dicen donde se acaba el camino, cuando alcanzas algo ya te han puesto una nueva docena de objetivos. Siempre tienes una montaña que escalar y nunca el placer es absoluto cuando culminas la cumbre. Siempre te queda la sensación de que no era eso lo que buscabas, te miras en los bolsillos de la chaqueta y sacas un revolver verde sin balas y piensas que quizás la siguiente montaña...

Y pasan los días, algunos con lluvia -los mejores- y otros con gente manifestándose por cualquier tontería. Siempre me gustó Alicia, quizás porque me fascina el mundo en el que viven sus personajes, me fascina un mundo en que un huevo puede hablar y es el propietario del lenguaje, en el que un gato va y viene suspendido en el aire y con sonrisa inquietante, en el que una reina vive obsesionada por el cuello de sus súbditos -es tan real-, en el que el tiempo es importante porque siempre llegas tarde pero en el fondo da igual la hora a la que llegues porque siempre llegas a tiempo, siempre tienes un no cumpleaños que celebrar.

En este mundo que vivimos todo es igual y distinto al de Alicia, es menos poético lo que lo hace más anodino y más gris. Me gusta el color gris, pero no lo gris como mediocre. El gris del cielo me encanta pero lo gris de la gente me hastía y me desvincula de ellos. Hoy creo que todo es gris y de colores diversos...quizás amarillo.

Hoy da la sensación de que llueve solo en mi universo de ficción imaginada, en mi realidad de juguete, en las falsas calles de mi falsa ciudad, hoy el mundo se ha encogido de hombros porque me he vuelto a levantar con sensación de desapego y tristeza, de errores y de incapacidades para disfrutar de las cosas. Hoy escucho a gente hablar y me dan ganas de gritarles para que se callen, por favor, que se callen, que dejen de hablar de sus estúpidas vidas de insecto, de sus avatares rutinarios que aburren a todos los que tienen clase, de sus amores inventados para tener algo a lo que agarrarse, de sus gustos groseros y de sus risas de plastilina usada. Esos rostros de la galeria de los horrores con caras de estupida felicidad que se imponen para no asomarse a la puta mierda de sus vidas porque no podrían aceptarlo.

Hoy tengo que pensar que mañana es otro día y al final todo importa bien poco considerado desde un punto de vista cosmogónico. A mi me importa ahora escuchar a Travis, gracias por dejarme sobrevolar por el mar de la melancolía con melodías perfectas.

Tengo que releer Alicia...

Juicios que obedecen a lo politicamente correcto

Juicios que obedecen a lo politicamente correcto

Levantarte cuando hace sol es curioso. No sabes si el sol ha salido por tí o si obedece a una rutina astrofísica. Te piensas que los rayos que iluminan tu cuarto están sucios porque ves como flota cierta pelusilla en ellos. Eso quiere decir que o no limpian los rayos o el ambiente siempre está sucio. Entonces, ¿respiramos esa pelusilla levitante?, lo mismo sí.

Ahora ya se acercan otra vez los días esos de paz y buena voluntad, y como si para que el mundo estuviera más tranquilo resulta que se ha muerto un dictador que paseaba sun "paz" sin que los demás lo pidieran, un asesino denostado por todos, como si el mismísimo diablo hubiera tomado posesión de su persona. Y digo yo, que el diablo puestos a tomar posesiones humanas pues se cogerá unos cuantos. Salvo que no sea ubicuo...entonces tendría que ir de uno en uno. Pero claro, tambien tiene una cohorte de demonios que pueden hacer ese trabajo por encargo y luego pasar la factura a la atención de Pedro Botero.

El Pinochet este, recien muertecito, era un criminal, un felón, y además un ladrón. No está mal. Como Castro, ¿no?, un poco sí. Ambos se levantaron en golpe de estado (al parece si se levanta el pueblo entonces es revolución, tengo que echar un vistazo a la RAE a ver si me aclara este punto). Pero que nadie se piense que hala, ya está el mundo resuelto porque se ha ido el general chileno, que no, que esto sigue igual. Más o menos.

Reviso el diccionario de la RAE y al parecer ambos asaltos al poder (el de Castro y el de Pinochet) fueron revoluciones y golpes de estado en sus diversas acepciones. Total, que la única diferencia es que uno llevaba barba y era abogado y el otro tenía bigote y era militar. Ser militar no es un agravante,...bueno en el caso de Pinochet sí porque era además ministro, con lo que imagino habría jurado por dos veces lealtad al señor Allende. Vamos que era más traidor que el de Sierra Maestra. Bien...visto esto, sus actuaciones de poder han sido similares en la crudeza. Ambos represaliaron, ejecutaron y ejercieron el poder con mano de hierro. Con Castro creo -es un idea que tengo aunque no fundamentada- no hubo tantos desaparecidos como con Pinochet. Castro actúaba a las claras. El otro era más partidario de cierto secretismo...y de cortar manos a cantautores.

Buceo por el google y veo cifras de la represión chilena, los muertos al parecer oscilan, según fuentes, entre 3.000 y 10.000...los de la cubana entre 15.000 y 45.000. Caray, veo que ambos han tenido muy claro que hacer con el "diferente".

Dicho esto, me queda por preguntar si la sociedad occidental es progresista, tonta, manipulada, atávica o si todos esos adjetivos son propios de los medios de comunicación. Me pregunto si el juicio popular será igual para Castro cuando muera que el que ha sido para Pinochet. Hace poco leí que para la democracia occidental el infierno es una dictadura de derechas, y el purgatorio una dictadura de izquierdas. Al leerlo pensé que era cierto, que semejante distinción propia de la imbecilidad -o del que es más partidario de un lado ideológico que de la democracia o de la libertad- era real. No puedo justificar a nadie que decida encarcelar al distinto por el hecho de serlo. No puedo exculpar a Pinochet, ni tampoco a Castro. Ambos son dos caras de la misma moneda. La moneda del terror y de los salvapatrias. Estoy en contra de salvar a un asesino porque me cae bien y condenar a otro porque es de los que me cae mal. Ambos son condenables...y debería reconocerse la barbaridad que supone el pensar en salvar a unos simplemente por el hecho de que es cercano a mis ideas. Justificar eso es justificar que alguien pueda quitarnos la libertad. Lo gracioso es que algunos se creen que la libertad solo existe en un lado.

Pero la dictadura cubana se ve con buenos ojos porque es opuesta a lo yanqui. Cómo si eso le diera valor. ¿O resulta ahora que las categorias morales son dictadas en función de quién estés en contra o de en contra qué actúes?, ese es el mal de nuestro tiempo. No es lo que piensas sino en contra de quién piensas. Y lo politicamente correcto, es decir, lo que nos dicen qué hay que decir, en el fondo no es más que no tener personalidad y decir lo que nos dicta nuestra emisora o nuestro periódico. ¡Ios a la mierda!, admiro a los que mean fuera de tiesto, a personajes como Umbral o Fernán-Gómez que mandan al personal a tomar por culo. No merecemos otra cosa que nos manden a la mierda más a menudo.

Cada día soy más ácrata. Y cada me siento más alejado de mis semejantes en cuanto a su modus pensandi.

¿No es bonita la idea de  pintar hasta el cielo contra cualquier dictadura?, a mi me lo parece.

Una lista y reflexiones anejas

Una lista y reflexiones anejas

Hoy es jueves, eso quiere decir más o menos que mañana es viernes. Y tengo muchas cosas pendientes, he decidido hacer una lista...


- Volver a leer "Suave es la noche"
- Comprar un disco de The Afternoons

Reflexión: Yo sigo diciendo disco, influencia antigua de los vinilos, y cuando me veo diciéndolo o escribiéndolo e quedo pensando si estaré cometiendo un error lingüístico y concluyo que puede que sí pero que me da igual. Me gusta llamar discos a las compilaciones de temas musicales. Es como lo de tirar de la cadena cuando queremos referirnos a enjuagar con el agua de la cisterna el váter, ¿alguien ha visto alguna cadena en los váteres de ahora?, pero la frase sigue ahí, tirar de la cadena. Pues eso, que me gusta la palabra disco o LP. LP sí que mola, Long Play, larga duración, a diferencia de los singles. LP o disco, el tema es así, no hay vuelta de hoja. Y de vez en cuando lo llamaré CD.

- Volver a ver Julio Cesar. Joer siempre me duermo cuando la pillo, ¡ni siquiera aguanto hasta el discurso de Marco Antonio, mierda!. Me pasa también con El hombre que mató a Liberty Balance. ¡Me cago en la puta!
- Investigar el Tokyo Blues de Murakami
- Avanzar en el cool jazz, es fantástico. Estoy rendido al Gerry Mulligan pianoless quartet.
- Componer, tengo bastantes cosas en mente y no las plasmo. Vagancia.
- Pasear por Madrid con frío...joer, aún no lo he hecho en este otoño de mentira.
- Ser sistemático en la escritura. No se si proyectarme escribir algo largo o simplemente si abordar pequeñas historias...joder, no se, pero algo debería hacer con tanta palabra circundante.
- Volver a ver Todo es mentira. Recuerdo que me gustó mucho y la idea de huir a Cuenca siempre me pareció graciosa.
- Ordenar todas las ideas...y las cosas. Mi habitación parece toda la maraña del cabello de Sansón recién levantado. No quiero Dalilas, intentaré ordenar las cosas.
- Tocar, tocar, tocar
- Apuntar los pensamientos en papel... o reflejarlos en un documento de texto de ordenador.

Así que vaya retahíla de deberes. Solo de verlo me entra pereza. Me acuerdo de I'm only sleeping. ¡Qué grandes los Beatles!...alguno dirá que si la canción es de Lennon y tal. Tonterías, ya se quien la compuso, pero son The Beatles, ¡qué demonios!. Algún amiguete me comenta que no le gusta, bueno, a mi tampoco me gusta el caviar.

Soy un palurdo de los gustos "modelnos". Eso de decir que me gusta el mousse de caviar guateado de aroma de oliva al gusto de grosella invernal con suave capa de excremento de cría lechal de ternera...como que no va conmigo. Paso de ser un artificial/artificioso de la comida. Para eso ya tengo algún amigo que es artificial en multitud de facetas.

Algunas personas son tan artificiales que a veces piensas que son autómatas programados para aparentar. Porque los artificios son apariencia y cuando te hablan de la revolución industrial en plan culto, para epatar a la audiencia, resulta que solo son cinco palabras poco comunes combinadas y no saben ni quién era John Smith ni la importancia de la máquina de vapor, ni siquiera el significado de esas cinco palabras, lo que saben es que suenan bien. Te sueltan algo como que hay "liberar el sistema para que la gente viva mejor sus proyectos de manera veraz", y alguno se queda pensando "joder, cómo sabe este tío". Pero ¡qué cojones va a saber!, ni sabe lo que quiere decir la frase "liberar el sistema para que la gente viva mejor sus proyectos", ni sabe que esa mentira se la cree él mismo...porque ¡hostias! eso una frase mentirosa, artificial, que parece que esconde una reflexión y en el fondo solo esconde una ignorancia brutal. O sea, como los políticos. Los creyentes del sistema.

...por cierto, la frase me la he inventado yo.

Mírate detrás de la oreja

Mírate detrás de la oreja

El tiempo del invierno...

Me levanto con la sensación de que estamos deslizándonos entre brumas de mentira. Como si todo lo que nos acontece fuese una parte de un guión que no hemos podido leer con la suficiente anticipación...como esos actores de telenovela que actúan según lo que le dice alguien al otro lado del famoso "pinganillo". Odio esa palabra "pinganillo", creo que cuando queremos ser feos en el lenguaje lo conseguimos. Yo prefiero llamarle "intercomunicador". Alguno me dirá que eso es ambiguo porque hay muchas acepciones para intercomunicador...pero joder, ¿¿¿y para "pinganillo"???.

Así que eso, que nos levantamos cada día con alguien al otro lado del intercomunicador que nos dice lo que tenemos que hacer. Y por supuesto no nos dice nada que nos soliviante, no vaya a ser que en un impulso tonto nos enfademos y nos quitemos el intercomunicador para actuar por nuestra cuenta. Eso no. Eso es impensable...¿qué sería de nosotros si nadie nos guiara?, un desastre, ¿verdad que sí, fantoches?

Ahora se habla menos de la navidad, porque la navidad es religiosa y ahora somos laicos. Hasta hace poco eramos no confesionales, pero ahora nos dicen que eso es una chorrada, que somos laicos. Yo creo que laicos lo somos en lo individual, pero este estado español lo es poco porque financia a la iglesia católica. No entro en lo de si eso está bien o mal, pero vamos, que laicos no somos en lo general.

Una patria laica debe ser Francia. España es una patria cachonda, a la que le pone mucho el refriego diario y el malestar matutino de algún terrorista informativo. Me asusto cuando pongo lo de terrorista informativo, voy a la RAE que siempre es guía y maestra, y veo que el terrorismo tiene una acepción que es "Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror." Me queda la duda, miro la entrada "violencia" y leo una acepción que creo que me vale "Acción y efecto de violentar o violentarse.", ahora me toca mirar "violentar" y me lleva a "violento" y de esta palabra me valen varias acepciones, por poner una  "Que obra con ímpetu y fuerza." Total, que sí, que puedo llamar terrorista informativo y no estoy faltando ni a la verdad ni al respeto. Según la RAE, eso sí.

LLegamos al invierno y bajan las temperaturas, y ahora ya hay más agua y la gente no se si está contenta pero parece más relajada. Y eso que llegan las fiestas. Locuras humanas...¿se habrá quitado alguno el "intercomunicador"?

 

Indiferencia, por parte de la indiferencia...por supuesto.

Indiferencia, por parte de la indiferencia...por supuesto.

El fondo no es lo importante, me dijeron el otro día. Me lo dijo un señor con pañuelo rojo al cuello. Lo importante es el estilo, la clase con que lo hagas. Me comento varias cosas, curiosamente todo parecía críptico, y las escribí en un papel.

¿
Esperando oír el crujir de las hojas otoñales al pisar el asfalto.
Sobrellevar la persistencia en errores como si fuera un don.
Tenaz y orgulloso en los odios maniqueos.
Ocultar cinco pasiones y otras tres airearlas en un periódico local.
 
Osar a tener la sensación de que estás perdiendo el tiempo de los demás.
Saberse seguro de que el tiempo de los demás es inservible. Así que vas y lo sacas del frigorífico.
 
Lamer un trozo de hielo hasta sentir el agua chorreando por la comisura de los labios.
Ansiar paraísos desconocidos, esos que odias.
 
Parar entre sonidos que te sobrepasan por ambos lados.
El temor a estar rodeado de olores nauseabundos.
Las cucarachas componen música sobre cuadernos con rayas.
Aire modulado, Miles Davis tomándose una taza de té hirviendo.
 
Verse reflejado en un charco mientras pasan los coches a decenas de kilómetros.
Escoger entre virtudes, rasgar una cortina buscando emociones.
Recoger los restos de un naufragio entre tus manos, buscar a los superviviente entre los pliegues de los dedos.
Descartar la opción menos atractiva.
Aparcar en una calle con 3 sentidos de la dirección simultáneos.
Dar una opción a que te mientan constantemente.
?

Tal vez ese no era el mensaje. Al final el señor del pañuelo rojo se alejó murmurando algo de una canción de un grupo francés, Phoenix, mostrando una indiferencia absoluta por lo que había dicho. Curioso tipo...

Sudor en la noche

Sudor en la noche

El inspector Couldyun se despertó sudando en medio de la noche. Empapado, las sábanas como si hubieran sido regadas y el pijama pegado al cuerpo. Intentó encender la luz pero al presionar el interruptor no ocurrió nada. Oscuridad, tan solo la luz de la luna entraba por una ventana cuyos visillos eran transparentes. De pronto sintió algo en sus manos, tenía algo en una de ellas. Su mano derecha apretaba algo, algo suave, pequeño, con forma redondeada. ¿Qué podía ser?

El inspector se levantó, apretando su puño cerrado para que no se le cayera lo que llevaba, fuera lo que fuera. Sentía el pelo empapado y una heladez que comenzaba a invadirle el cuerpo debido a un sudor que ya estaba enfriándose. Se acerco a la ventana, la única luz de  la que parecía disponer. Abrio la mano, había dos píldoras. De colores...se quedó mirando y entre los resquicios de los dedos adivinó un pequeño resplandor blanco en el suelo. Se agachó y vió que había una nota.

"Querido inspector,

Se que me persigues, que quieres que deje de matar y, bueno, algo has logrado porque he estado dos horas en tu habitación, contemplándote, viendo tus ropas, cortando el cable del interruptor de la luz -no fueras a despertarte con ganas de pelea-, y en todo este tiempo no he tenido tentaciones de deslizar la hoja afilada de mi habitual bisturí por tu cuello. Es más, me hubiera encantado hablar contigo, pero posiblemente tu hubieras intentado detenerme o alguna tontería semejante. Así que preferí callarme.

Mi buen inspector, llevo tiempo sabiendo de tus pasiones, vigilando tus pasos. LLevo tiempo intuyendo que yo soy yo y tu eres yo. Cuéntame, ¿acaso no sientes que algo te quema por dentro y no sabes qué es?, ¿acaso no estás buscando un amor puro y solo encuentras placeres vaginales?, ¿acaso no lees buscando respuestas y solo encuentras nuevas preguntas?, ¿acaso no te sorprenden demasiadas mañanas con la sensación de que nada funciona?... mis crímenes son un juego inspector, un juego al que te gustaría jugar. Una determinación por lo poco de absoluto que podemos hacer.

Mientras yo me reivindico usted pasa los días con el necio de Soppott, buscándome entre sombras y pistas falsas. Querido inspector, olvide a su sargento fiel, a su perro de guardia, olvidese a usted y sea fiel a sus instintos. Coja un color, coja una píldora, tráguela y salude al laúdano que tanto consume, pero este laúdano no es de este mundo. El color no se lo puede decir.

Saludos inspector, feliz claro de luna"

El inspector dió un grito, soltó un gemido teñido de odio, toda la ciudad podría haberle oido...pero apenas pudo oirse dentro de su habitación pese a que en su alma el sonido resultó estruendoso.

- Maldito hijo de puta, maldito, te cogeré, dejarás de matar...no consentiré que sigas torturando y matando. -y arrojó las pildoras contra el suelo- mira lo que hago con tus píldoras, las tiro, escupo en ellas, como escupiré en tu cara cuando te coja. Maldito, maldito...-y comenzó a llorar, llenó su pecho con un llanto cargado de congoja mientras gemía, -...yo no soy como tú, hijo de puta, yo no soy como tu...¿dónde estás?, hijo de puta...ayúdame William, ayúdame.

El inspector se tumbó en el suelo, llorando, allí se quedó el resto de la noche, llorando en un gimotear infantil que le condujo a un sueño, un sueño que resultó tranquilo, sin sobresaltos. Hacía mucho tiempo que no dormía así.

Se oyen rumores de que el silencio canta por las noches

Se oyen rumores de que el silencio canta por las noches

Hay veinticinco canciones que hacen que todo tenga sentido, pero son cambiantes. Es inútil intentar hacer el esfuerzo de atraparlas en una lista, son canciones de naturaleza aleatoria y pertenecen a esos elementos de los que consta la biblioteca borgiana de Babel. No puedes retenerlas en una lista, porque duran segundos y luego ya no son las mismas.

Por ejemplo, imagina el número diez de esa lista, quizás por un momento fuera una canción de Katie Meloua pero, en el siguiente instante podría pasar a ser una canción de Traffic. La lista cambia tan facilmente como surge una lluvia repentina o el ambiente cargándose de sequedad.

Un amigo me dijo hace poco "si no fuera por la música...", y los que estábamos nos quedamos impactados por la frase y por los puntos suspensivos. La música nos propone alternativas reales a una realidad que nos maltrata. Y ahora no voy a hacer un panegírico de la música, hay tantos hechos que resulta artificial. Prefiero decir que la música no tiene un rostro inmutable, ni un nombre perenne, ni un número eterno al que llamar. El rostro, el nombre, el número siempre cambian...pero para los que no entendemos el mundo sin acordes siempre hay un rostro, un nombre y un número que nos hace todo distinto.

Escucho "no face, no name, no number", de Traffic. No es la mejor, pero ahora se me eriza el vello con estos sonidos grabados hace cuarenta años y que yo escuché por primera vez hace quince pero que siempre vuelven. Y como ejemplo...

Querido señor Fantasía

tócanos una canción

haz lo que sea para sacarnos de esta tristeza

canta una canción, toca la guitarra, hazlo ya

Eres el único que puede conseguir que ríamos

pero cuando haces eso, te deshaces en lágrimas

por favor no estés triste, si lo que vivías era lo correcto

no hubiésemos sabido de ti todo estos años

De nuevo Traffic, Dear Mr. Fantasy, pura psicodelia de finales de los sesenta. Con Jimmy Miller en la producción todo es más fácil, y si no que se lo digan a Primal Scream. Pero claro, con Stevie Winwood, Jim Capaldi, Dave Mason y Chris Wood también.

Y ahora, una pequeña pirueta sin entidad física está saltando de brizna de hierba en brizna de hierba con la inquietud que le concede un día caluroso de noviembre. El dislate del clima atrapa también a los espíritus libres e irreales. Los colores del terciopelo se están tornando en matices grisaceos debido a la ausencia de frío.

Blue cans

Blue cans

BLUE CANS

Lunar influx of reality
Lying down with the american friend
Reality, reality
I don't see anything
I don't
I don't see anyting

Just a little misery
Enough for playing at the bingo hall

While somebody forget the check
Inside a blue can, forbidden money
There's no destiny days anymore
Cos the destiny took them to the delirium land

There's no destiny days anymore
Just a desperation to distribute
Reality
I don't see anything
I don't
I don't see anything

Just a little misery
As a uncertain magic in this place

Brown accordions open and close
With the keys pressed in a paradise
Full of esoteric icons, piece of laments
drying the sidewalks wet by the rain

There's no money, no money
There's nothing left to win, no money
Reality
I don't see anything
I don't
I don't see anything

Rain from the great earthly prostitute
Rain from the great earthly prostitute
Rain from the great earthly prostitute
Rain from the great earthly prostitute

 

Sonidos de los zutons

Sonidos de los zutons

Descubro una banda nueva, bueno, nueva para mi que estos ya llevan un par de discos en el mercado. Y yo sin enterarme. Son los zutons. Una maravilla para los oidos, mezclando soul, pop, funky, sonidos setenteros y todo ello desde una perspectiva fresca. Superan con mucho el nivel medio de los sonidos británicos que salen ultimamente, esos productos pasteleros para quinceañeros como keane y el tristón de james blunt me hacían pensar que la originalidad no existe en las islas. Y aparecen gente com los zutons...sin olvidarnos de los Kooks, Bloc Party y una generación nueva que se aparta del main stream que asentaron desde la perspectiva del brit pop -fantástico soplo de calidad- liderados por Oasis y Blur pero que ahora resulta que sus máximos representantes son chicos peñazos con discos peñazos y propuestas peñazas -lo que dije de keane o el tercer disco de coldplay-.

Intuyo que estos zutons son un grupo que jamás llegará a nada en cuanto a ventas, aunque su primer disco se alzó al número 9 en las listas británicas. Una pena, se lo merecen, pero la gente ahora solo busca sonidos amables sin ir más allá. Al parecer los consumidores de música -me refiero a los que compran, no los emuleros- son de treinta para arriba. A esa edad la conformidad está instalada en todas las mentes y evidentemente la música no va a revolucionar la mente de un treintañero preocupado por una hipoteca, por una familia, o por progresar en el trabajo. Es mejor consumir directamente lo que nos dicen las radio fórmulas, una oreja de van gogh, un alejandro sanz, y, si quieres ser moderno te vas al concierto de Van Morrison que cuesta un pastón pero que queda muy cool. En fin, estos no tienen ni puta idea de lo que significa lo de cool, y encima ni siquiera les suena el disco Astral Weeks, o los Them, pero eso sí, a Van Morrison se van con su audi 3, la camisa calvin klein, el jersey burberrys y el pelo echao patrás.

Los zutons en España jamás serán unos rompelistas, de esos que llegan y se colocan en el top 5. No, ni tan siquiera en top 20. Dudo que los escuchemos por la radio, salvo que alguien medianamente con gusto coja una de sus canciones y la meta en la siguiente peli de 007. De hecho un tema suyo ya ha estado en una campaña de Levi's. Pero en España ni idea tu, que aquí nos gusta lo latino que para eso somos españoles y espera que me saque la lista de tópicos del bolsillo. Y es que este país tiene una cultura musical vestida en demasía con lunares, peinetas y volantes.

Su primer album -año 2004- "Who killed... the zutons" me recuerda la psicodelisa de los primeros discos de Traffic con el saxofon de Chris Wood sonando en "House for everyone", el soul de la motown, la locura de madness. No podría decir que es un album perfecto, ni que me parezca sublime. Pero es francamente más que interesante y aporta una novedad en el panorama musical, novedad clásica porque sus fuentes son sonidos ya conocidos....y olvidados por todos. O quizás jamás conocidos, me pregunto si un treintañero sabrá de qué banda le hablo cuando digo Traffic.

Tengo la sensación de que la música ahora es como un chicle, mascar y tirar.

Te ves entre tonterías propias, gran visión

Te ves entre tonterías propias, gran visión

Hay días que te levantas siendo un estúpido, y otros días en que te vas volviendo estúpido según avanza el día. Y otros resulta que llevas almacenando durante días tu cota de estupidez para impregnarte de ella un día cualquiera. En cualquier caso la estupidez se hace dueña de trozos de nuestros días y por ello prefieres estar durmiendo porque eres algo menos estúpido.

Todo esto viene porque la desorientación conlleva pasos extraños, y a veces la desorientación es provocada y otras veces llueve en California. Lo tremendo es que te miras con ojos de juez y te dictas la condena que no es otra que penar como si fueras el perfecto idiota. Y nadie lo sabe pero tu sí. Es cuando un espejo te toca los huevos y te conviertes en vampiro anhelando vaciar de sangre cualquier cuello inocente y huyendo de los espejos y de la luz. La putada es que amanece de nuevo y toca considerar el grado de necedad que alcanzas contigo mismo. Y generalmente es bastante ínfimo si lo comparas con el que alcanzas con los demás...este es tremendo por incontrolado. Por más que lo intentes, la opinión de los demás sobre uno mismo siempre escapa a tus manos.

De todas formas, para mí, o sea, bajo mi punto de vista, llego a ser bastante duro con mis estupideces. Al fin y al cabo son mías y me parece grandiosas, hasta tal punto llega mi narcisismo que quiero ser el más estúpido. A veces no quepo por las puertas de la cantidad de mierda que me echo. Pero esa puerta solo la veo yo. Blue pill, red pill.

 

Pasar unos días en París.

Pasar unos días en París.

Un amigo se va unos días a Paris, y París estará esperándole. Pero París no  te espera con los brazos abiertos, París anhela tu llegada pero es muy discreta para demostraciones de afecto públicas. Es como esa novia que no le gusta que le toques el culo por la calle pero en privado lo de tocar el culo es lo más inocente que se le ocurre. París es una ciudad de embelesamiento mental y privado. Solo entiendes a París cuando eres parisino, así que yo no debo entenderla muy bien. Pero me gusta, me maravilla París.

Un amigo se va unos días a París y le escribo una carta que leerá posiblemente antes de irse pero que será como si se la mandara cuando ya esté allí. La pedantería está en cada línea, pero así son las cosas cuando se habla de esta ciudad.

Hola Angel,

Espero que tu llegada haya sido de lo más placentera. También espero que las Tullerías tengan a bien recibirte para que paseeis, tú y Dionisio, placidamente y que la plaza de la Concordia siga tan bien flanqueada como siempre.

Saluda a la Madeleine, siempre me pareció demasiado griega para ser tan decimonónica, pero bueno, hay damas que no pueden evitar ese halo de frivolidad que les da vestirse en plan clásicismo arrebatador...que elegante es un rato, pero también tostoncete, y serio. Demasiado serio.

Acuérdate de dar recuerdos a toda la gente de Pêre Lachaise, dile a Oscar que tengo pendiente alguna obra de teatro suya, pero que le tengo abandonado. De Edith, bueno, que aunque hace años que no la escucho siempre que oigo algo sobre el cielo azul de París me acuerdo de ella. Y del loco de Jim, pues que a ver si sigue teniendo a mano una botella de Jack Daniels llevada en persona por una mujer de Los Angeles.

Si pasas por Nôtre Dame te deseo que hayan quitado los eternos andamios. Y jolín, yo sigo prefiriendo la Saint-Chapelle porque Nôtre Dame está muy bien, pero gárgolas hay en todo el gótico, no solo en Nuestra Señora. Ah, en caso de que veas al jorobado recuérdale que se porte bien con Esmeralda, que la pobre tiene los pies molidos de tanto bailar con panderetas aquí y allá.

De la torre Eiffel, con un poco de suerte estará libre de espias y "a view to a kill" será solo un recuerdo del señor Bond. Y, ¡demonios!, echaos una siesta en el campo de Marte que en estos días de Brumario, teniendo suerte y sin lluvia, las caricias de una suave brisa  seguro que resultan muy agradables.

Saludos a Montmartre, pasadlo bien y disfrutad de estos días.

Nos vemos.

Viernes de octubre

Viernes de octubre

LLueve, día de otoño total, fantástica sensación la de la lluvia tras el cristal. Compraría mil millones de ventanas para poder ver como llueve detrás de ellos. Con distintas formas y distintos marcos en distintos colores, para ver como llueve detrás de ellos.

La sensación de calor de una habitación con buena música -Van Morrison que diría Umma Thurman en una mañana de domingo, martini incluido-, con un sofá desde el cual contemplar como las gotas se pelean por agarrarse al cristal inutilmente. Sencillamente, el otoño es fenomenal porque además los árboles se tornan amarillentos, marrones previos al desnudo y empieza una degradación virtual de la naturaleza, virtual porque no es real pues la primavera la hace resurgir. Todo va calmándose, porque el invierno se avecina y las bajas temperaturas son para estar quieto, para quedarte en el mismo sofá con la ventana cubierta por cortinas semiopacas, que en invierno la lluvia es nieve y la nieve es mejor verla a la salida de un café, no desde una habitación con Van Morrison sonando.

Amy Millan, skiny boy, me gusta. Suena a otoño.

Hoy es viernes y no veo a gente en bicicleta. Será porque llueve o porque en Madrid la gente solo usa la bicicleta cuando eres un adolescente o un esnob. Si eres esnob intentarás ligarte a la vecina del tercero o a la tía de cuarto de periodismo, contándole lo interesante que eres porque lees a Kerouac y escuchas a la Velvet. Bueno, mejor eso que presumir de lobo estepario pasados los veinticinco. Yo intenté leerlo pasados los treinta y lo dejé, me di cuenta de que me llegó demasiado tarde. Me gustaba, pero era una sensación rara, como la de que has llegado tarde al teatro y ya no puedes entrar porque van por el tercer acto. Así que cerré el libro cuando llevaba una tercera parte, así que mejor no entrar al tercer acto. Quizás lo acometa en otra ocasión, pero más como fuente de información que como catalizador de sensaciones. La adolescencia son sensaciones, y los que además reflexionan por si solos son unos pedantes amargados.

Hoy es viernes, otoñal, con nubes que ya saben lo que les toca. Hoy los pianos de un paraje nocturno están siendo tocados por dedos invisibles que leen pentagramas de colores ocres. Hoy es un viernes de octubre.

 

 

Palabras de una mañana de otoño

Palabras de una mañana de otoño

Escribir un blog es algo curioso, te exige llevar cierta continuidad y, viendo el nivel que hay por ahí, entiendo que es algo complicado. Pero este blog que hago yo es tan facilón, que no me supone un gran esfuerzo de búsqueda el encontrar cosas que poner, simplemente y sobre todo porque no pongo nada.

Veo por el mundo de la red de redes auténticas pasadas de blogs, bitácoras cuidadísimas con artículos interesantes, informativos, divulgativos, de opinión, con enlaces aquí y allá, datos tremendos, e infinidad de referencias todo ello tapizado con un buen estilo en el escribir y rematado con el placer de lo ameno. ¡Qué tíos!

Mi blog no tiene nada de eso, yo diría que -como puse antes- no tiene nada. Unas letras al azar como estas, y ¡zas! ya tienes otra entrada cubierta. Otro día tachado. Y así llevo tantos...

Pero no me importa, porque llevo torta. Y además el blog es para vomitar mis ideas extrañas, los momentos de escribir son pequeños instantes de libertad donde puedo decir barbaridades sin que nadie se escandalice. Donde puedo verter un lenguaje hortera sin que nadie me acuse de cursi porque, y es lo acojonante, queda bien. Digo que es lo acojonante porque la gente se maravilla de las conversaciones que aparecen en Casablanca, por ejemplo, pero el día que alguien deje a una tía y le diga "Si no subes a ese avión, te arrepentirás, tal vez no hoy ni mañana, pero lo harás tarde o temprano, y será para siempre" y la tía se pire convencida, empezaré a pensar que la ficción es poco interesante.

Me encanta la ficción...me encanta que alguien suelte frases como

"Un hombre blanco hace cabalgar a su caballo hasta hacerlo reventar. Un indio lo hace cabalgar hasta hacerlo reventar, lo levanta y le hace cabalgar veinte millas más, y después se lo come"

Pero para eso tienes que ser John Wayne y tener a tu lado a John Ford.

He descubierto a Ray Lamontagne, Katie Melua, y a Chet Baker -es triste sí, pero mejor tarde que nunca. Fantástico el tema de "Little Man You've had a busy day", me ha encantado.

Es lunes, no han cambiado todavía la hora al horario invernal...estoy deseándolo, me encanta que a las siete sea de noche, también en marzo me encanta que a las siete sea de día. Me encantan esos cambios tradicionales de hora. Me doy cuenta de que me gustan muchas cosas. Me gusta que sea así.

Es otoño y no me he tomado ningún café en ningún café de Madrid. No se si me dará tiempo, pero es una tarea a evaluar. Igual que ver "la pasión de los fuertes" de nuevo, y también "el hombre que mató a  Liberty Valance" y releer "Suave es la noche", ese placer de rememorar viejas películas, viejos libros, ya vistas, ya leídos...y bueno, muchas más de libros no leídos y películas no vistas.