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Notas de Mr. Kite

El eterno revival de lo mismo

El eterno revival de lo mismo

No sabía como era el verano con Miles Davis tocando “Move”, de cuando nació el cool. Bueno, es un verano poco tranquilo, al fin y al cabo la canción se titula "Move", muy de verano con ruido. O sea nada de azoteas, más de asfalto. Y urbano, muy urbano. Como New York de urbano, donde se grabó, o con el Nueva York de acá que es un Madrid caluroso.

Verano de revivals, los argentinos Alejo y Ariel –no podían ser Pepe y Juan- se reúnen y hacen renacer a un juguetón semidios del rock and roll de nombre Tequila. Yo a Tequila los descubrí allá por el noventa, o sea casi diez años después de que desaparecieran. Y me gustaron, y mucho. Me sonaron a los Stones, unos Stones que cantaban en castellano y tocaban en rythm and blues rocanrolero. Ariel tocaba como Richards y Alejo me recordaba en la forma de cantar a un Jagger provocador.

Y es hora de olvidar asperezas, viejas controversías, disputas de antiguos amigos. Hora de darse la mano. Dejaré de lado el vil metal. Hace poco los Ronaldos también salieron a la carretera, y Nacha Pop, y fuera, por otro lado, están Police, o the Who o los Clash. No se si los Who se fueron alguna vez, aunque para mí sí. Desde que Moon desapareción los Who  ya no lo eran tanto. Y yo descubría los Who cuando ya no estaba Moon pero descubrí a los Who con Moon o sea que es como si nunca hubieran estado ahí.

Y estamos en una época eterna. Desde hace unos años existe el revival constante en el rock. Aquellos que se inventaron esta noble y desvergonzada forma de hacer música están muertos casi todos -hace poco Bo Didley, poco conocido y para mí con un peso comparable a Berry- y la siguiente generación, la que elevó esa música a la categoría de arte está en el INSERSO del rock. Total que ahora hay muchísimo miembro de banda deshecha, bandas que tuvieron su gran momento, que se piensan el volver a subirse a un escenario a disfrutar si no de las mieles del  éxito, sí de la excitación de tocar ante un público entregado. Porque todo buen revival tiene público entregado.

Y se largan a una gira de las de siempre. Ahora en verano hay que sudar la carretera para dormir en invierno. Las bandas se recorren la geografía nacional de concierto en concierto. Ahora en verano toca cantar. En invierno tocará tocar…en sus locales.

Y así nos esperan revivals año tras año. El año que viene quién sabe puede que vuelvan ajuntarse Gabinete Caligari, Radio Futura, Danza Invisible, Duran Duran, Spandau Ballet o Adam and the Ants. A partir de ahora, ya se sabe, revival constante. Bueno,...uno ya ha dicho que ni de coña, Morrisey dice que no resucitará a los Smiths. Pero ya se sabe, que decir eso puede suponer que volverán. Preguntad a Sting.

Hoy u otro día

Hoy u otro día

Leo a un conocido…podría haberle llamado amigo pero creo que él se encargó de salir fuera de esa denominación. Me gusta leerle. Es un soplo gruñón que se agradece. Excesivo, pero hay tan pocas cosas excesivas que encontrar alguna de vez en cuando se agradece. Leo a un conocido que tiene por costumbre empezar con citas. Yo no empiezo con citas, no suelo hacerlo, mis citas tienen siempre otras cosas que hacer y me dejan de lado.

 

Grabo algo de bloc party, ya escribí algo de ellos. Sigo pensando lo mismo…sigo pensando lo mismo de su primer disco.

 

Hoy ha ganado España a Suecia en la Eurocopa, y ahora estoy escuchando música. No se la trascendencia de las cosas, yo me alegré de la victoria como un tonto…pero a veces no está mal sentirse como un tonto. Eres menos consciente de los avatares de tu mente, esos avatares que te impiden ser libre porque te impones una libertad sublime. Y lo sublime es cosa del tebeo, de superhéroes. Y aquí, por más que miro, superhéroes no hay por ningún sitio.

 

Me acuerdo del conocido ese. Creo que compite en exceso. A veces me veo a mi mismo compitiendo. Tanta competición agota y además no conduce a nada.

 

Oigo a Luna, también hablé de ellos. Un amigo me dice que tanta similitud por la Velvet le repele. A mi me atrae, porque es una Velvet revisada en los noventa y suena muy bien. Pero sobre gustos hay opiniones.

 

Hoy es hoy y es por la tarde y la pantalla es muy blanca.

 

Hoy es today en inglés.

 

 

Letras de la basura

Letras de la basura

Veo mi producción blogera de los últimos meses y me asusto a mi mismo. Asustarme a mi mismo es fácil, lo suelo hacer todos los días y siempre me sorprendo aterrorizado de mis sustos. Escondido debajo de la cama, temblando por el susto que me doy. Nos asustamos poco. Quizás debiéramos asustarnos más para saber de nuestras renuncias. Me asusta todo lo que admiro y que veo tan lejano. De Schiele solo veo sus trazos y adivino lo que me producen los mismos. Pero jamás podré trazar sus líneas.

Escucho música como siempre. Pretty odd me sorprende. Disco de jovenes que acaban de descubrir al sargento Pimienta...o algo así.

Oscuridad de Interpol.

La gente se cruza en devaneos de flirteo asexual. Nadie espera al otro lado de la sonrisa. Detrás de casa sonrisa suele haber un abismo. No por nada sino simplemente porque nadie construyó nada al otro lado.

¿Sonreís mucho?

Unas letras

Unas letras

Recuerdo que alguien dijo alguna vez que hacía falta más filosofía. Hace falta mucha. Mucha, mucha, como el pintor, el que hacía vidrieras en Praga. Mucha. La  gente huye de la filosofía porque es cómodo huir de la verdad si la verdad es incómoda, es cómodo huir de lo incómodo.

Y así pasan los días entre todos, sin filosofía. Sin fondo. A veces me encuentro hablando, soltando diatribas o discursos mediocres ante un público que simplemente asiente. Es curioso, lo mismo me equivoco pero asienten porque argumento con una apariencia sólida. Y los que no están de acuerdo tienen una argumentación que me recuerda los episodios en que Espinete se acostaba con pijama para quitárselo al levantarse. Ridículo de cabo a rabo. Todo es ridículo.

Y así pasan los días, sin sentido. Basicamente sin sentido real porque nada tiene sentido. Al menos desde un punto de vista extranjero. Extranjero de Camus, lógicamente. Nada tiene sentido en un mundo cercano a la costa mediterránea. Nada tiene sentido si el sentido se lo dan los medios que te rodean. El sentido está dentro de ti y si no lo encuentras entonces crees que te persiguen en las calles y corres y te medican. Nada tiene sentido y es mejor saberlo para no despertarte sobresaltado por la ausencia de significado en lo que haces. Nada tiene sentido eterno salvo que creas en lo eterno como idea originadora. Si no tienes ese concepto claro todo se desvanece en el presente. Aunque internamente todo te duela, una lágrima te duela, un susurro te duela, una visión te duela. Eso tiene el sentido del día a día…y solo por eso las cosas adquieren un cariz merecedor de una vuelta de tuerca. Una vuelta de tuerca alejada de Henry, que da mucho miedo.

¿Escuchar la versión de my funny valentine tiene su importancia?, no lo se. Pero yo lo disfruto.

No puedo evitar pensar que siempre serán los más grandes...

No puedo evitar pensar que siempre serán los más grandes...

Todo un mes entero..más, sin escribir. Con idas y llegadas de olla, con extrañezas que te sorprenden y con la desidia de la rutina, la rutina que es una palabra cruel. A la rutina le quitas la t y se queda en ruina, y ruina es todo cuando no hay más que agarrarte a la rutina. Rutina ritual, rito ancestral, mentiras del pasado o mentiras por llegar. Todo no es más que una pequeña melodía perezosa.

Llegan unos tipos de Liverpool, los mismos de siempre, los que me hacen pensar si soy o no soy o si soy gracias a que me han enseñado a ser. Me pregunto qué sería musicalmente de mí sin ellos. Y si no fuera nada musicalmente posiblemente no sería nada porque gran parte de mi es música. La música me tiene tan sesgado que creo que no podría distinguir la realidad del sueño si no tuviera música. Sin música no habría realidad, solo pesadillas.

Me recuerdo en una adolescencia pueril diciendo que yo no tenía mitos. Adolescencia de filosofías, de Nietzsches sobre todo. Adolescencia por llegar a la madurez que no existe.

 

Ahora no hay apenas nada.

 

Hola…soy beatlemano, puede que sea lo más real que soy.

 

Pasa el mes y lo he salvado con un escrito. El blog es una tortura que me gusta. Todos tenemos rumores en nuestras cabezas. Pregunta a los reflectors..ellos te pueden dar una respuesta. Es mejor que corras lejos.

 

Gracias John, Paul, George y Ringo. Gracias a los beatles se lo que es un acorde de sol y lo que son seis cuerdas. Gracias a los beatles la realidad es más llevadera. Gracias por todo. Se que estais ahí, me he dado cuenta viendo de nuevo escenas de Help!. Dick Lester también lo sabe.

 

Pocos saben lo grande que es una estrella si no estudian astronomía.

 

Cansancio...busca tu caja.

Cansancio...busca tu caja.

Qué cansado es todo. Te das cuenta de que te tiras la mayor parte del tiempo haciendo cosas para los demás simplemente para agradarles…o porque tienes que pagar una hipoteca. Bueno, eso los que somos una mayoría, unos vulgares asalariados. Otros viven de un trabajo artístico y otros montan en bicicleta, y si ves a los que montan en bicicleta es que te gusta un pueblo castellano donde leen a Dostoievski y Faulkner es su heroe local. Si observas, ves que también hay algunos que viven de un dinero que jamás vieron como llegaba y que otros se tiran todo el rato vendiéndonos la moto de lo buenos que son y de que son merecedores de que les paguemos el sueldo. ¡Qué cansado es vivir de lo ajeno cuando lo ajeno no está dentro de ti! Porque, si lo ajeno está dentro de tí eres feliz enajenándote, porque ya estás algo enajenado. Y si te gusta el zumo de naranja tal vez tengas parte del camino ganado...pero solo si te gusta con pasión.

Pero a mi me parece que sin darnos cuenta nos vamos enajenando, porque no tenemos ningún medio de meternos en nuestros deseos ya que los traicionamos hace tiempo. Hemos pasado nuestra educación social pasando los días traicionando a nuestros deseos, que es como mirarnos al espejo y echarnos un bote de pintura encima. Y así día tras día…renunciando a nosotros mismos porque nos resultamos poco importantes. Y entrar a valorar qué es lo importante es objeto de los sueños y los sueños los guardamos en una caja de chocolate que tenemos escondida, y está escondida porque el chocolate engorda mucho. Y así seguimos, en el día a día, sin abrir la caja...lo curioso es que la caja nos decía que lo importante somos nosotros, pero quizás esto es duro de asumir, porque implica gritar de vez en cuando y a la gente no le gusta gritar.

Con el tiempo la caja empieza a convertirse en un mero recuerdo, un simple y lejano recuerdo de algo que poseías y que, poco a poco, comienza a parecerte de un valor discutible porque los valores son los que te dicen que hay que tener -aunque no escuches que te lo dicen- y entonces es cuando nos podemos declarar como auténticas mierdas.

Así que, concluyo, todos los que olviden donde está su caja de chocolate son unos mierdas. O sea...todos somos unos mierdas.

Y ahora seguiré escuchando a los zombies.

Vende tu voto...¿o acaso crees en él?

Vende tu voto...¿o acaso crees en él?

Ahora resulta que quieren mercadear con el dinero, pero es normal, ¿qué mejor que el dinero para mercadear?, yo te ofrezco tanto y cuanto porque me votes, pues yo te ofrezco aquesto y aquello. ¿Quien es quién en el mundo de la subasta del voto?, ¿quién es quién cuándo solo votas porque alguien te dice que tienes que votar?. Porque de pequeño te dijeron que votar es bueno, votar es lo que hay que hacer, hay que pensar tal y como está establecido en las normas del buen demócrata. Es mejor ser demócrata que ser ciudadano, pero ser ciudadano es algo que depende de donde vives y ser demócrata no depende más de que alguien te diga lo que tienes que hacer para contribuir a una democracia falsa. Vivimos entre algodones porque nadie se atreve a decirnos que un canal de insatisfacción ha seccionado el desierto de nuestras ideas, dejándolas inconexas, sin sentido.

Ahora ya no tenemos ideas, tenemos pescado congelado, no tenemos libertad, tenemos ecología, no tenemos iniciativa, tenemos normas, no tenemos voz, tenemos lo correcto, no tenemos nada que ofrecer porque todo nos lo ofrecen en una mercadería atroz, insana y obscena. Ahora no tenemos nada salvo nuestras necesidades creadas, confederadas en un consumismo que ignoramos. Todo es saludado con las alabanzas del recién llegado al trono. Pero este trono lleva mucho tiempo ahí…está maloliente. Es el trono de una perra desesperada por cazar o por venderse.

Así que, ahora, mira a quién vendes tu voto, seguramente lo tendrás congelado y es hora de dárselo a alguien para que lo cocine. Véndelo en esta subasta y no te preocupes, en cuatro años tienes otra.

Deshechos de palabras de las navidades...

Deshechos de palabras de las navidades...

Esto se recoge en algunos cubos de basura...

Comprar cachivaches en las navidades  es algo que denota el estado del nivel de vida en el que andamos. A mi estas navidades me han enseñado ipods, pdas,  htpcs, jepeses (gps), y mil cachivaches tan dignos como nuestra pasión consumista. Miles de cacharritos pequeñitos todos ellos y que hacen cosas magníficas que asombrarían a Erasmo de Rotterdam o a Tomás Moro. Utopías de siglos pasados que ahora son bonitas excusas para tener un regalo que hacer. A mi me ha caído algún libro…¿la gente sigue regalando libros?, bueno a mí sí. Lo que creo que ya no se regalan son discos. ¡Qué tiempos aquellos donde en un buen cumpleaños caía algún vinilo!

Así que ahora somos receptores de electrónica. No se si eso es malo o bueno…pero hay una cantidad de pasta detrás que debe ser tremenda. Ahora nos encanta ver películas en el móvil porque, joder, dónde se ve mejor una película que en el autobús que te lleva al curro, rodeado de ruidos, olores, y apretones, y con tu móvil y esa pantalla supergigante viendo cada una de las escenas de tu peli preferida. ¡Qué coño!, pa eso inventaron el cine.

A mi no me ha caído ningún disco de Luna…tendré que comprármelo, que ahora que llevan un tiempo separados son capaces de hacer una gira y volverse grupo de culto. El cabrón de Dean Wareham es un clon vocal y algo musical también de Lou Reed. Pero mola, joder, son clones que molan. Puestos a clonar no es un mal modelo el tío amigo de Warhol e icono de los grupos de cultode los sesenta.

Veo a mi alrededor y no hay novedades, es todo la más absoluta implantación del tedio. Y así llevamos decenas de miles de años.

¿Hay alguien por ahí?

 

Arcoiris de talento

Arcoiris de talento

In Rainbows, en arcoris, así se presenta y así nos seduce. Así nos guiña el ojo y a los rendidos de antemano nos rinde un poquito más. Esnobismo por el pop, pedantería independiente con aires de rock. Me da igual. Me gusta. Son Radiohead y me gusta.

El recorrido por cualquier disco de estos monstruos es una aventura con mesetas, montañas, valles, llanuras, ríos y océanos de palabras. Siempre igual, siempre un viaje con destino extraño pero con un viaje de los que gustan. Lo importante es el trayecto...y luego te deja asombrado de cómo estos tipos se las han arreglado para producir obras maestras una y otra vez. Obras maestras de escucha continuada y de recorrido largo. No esperes una píldora pop. Es más bien un complejo vitamínico que hace efecto pasadas las horas. Un complejo que te hace pensar en porqué suena tan sencillo y tan elaborado a la vez. Que te hace reflexionar un poco acerca de lo que te rodea, o si acaso te clava en el sillón pensando porqué tiene ese efecto. Es Radiohead y me gusta.

Y así pasan estas fiestas, con el nuevo trabajo de estos británicos recién salido del horno. Y con una joya de primera escucha, la titulada Jigsaw Falling Into My Place. Un idioteque, un karma police acelerado, otro knives out arpegiado, una maravilla. Una canción donde el ritmo obsesivo tan característico de estos tíos te machaca, te machaca porque es así, porque tiene que hacerlo, porque la letra es una locura que va y viene y no sabes a qué juega ni el sentido...come on and let it out. Maravillosa.

Da gusto seguir escuchando cosas de estos tipos. Talento a todo trapo. Tremendo.

 

 

Una frase para comenzar

Una frase para comenzar

A veces es tiempo de… no se muy bien de qué. Pero me gustaba la frase, me apetecía comenzar un texto con esa frase, “a veces es tiempo de”. La putada es no saber como continuarla. La putada es que a menudo en la vida no sabemos cómo continuar las cosas. A veces es tiempo de… tiempo de pasar de todo o tiempo de apostar por algo. Apenas hay tiempo pero nos permitimos el lujo de desperdiciarlo. A veces es tiempo de aprovechar el tiempo.

A veces es tiempo de escuchar las músicas que no habías oído antes. A veces es tiempo de pensar que el tiempo está ahí esperando que decidas a aprovecharlo. Es como un buen perro de caza que espera que lo saques un día con tu escopeta de dos cañones para que haga la muestra ante un conejo despistado. Para demostrarte que es un gran perro…y ahí está, esperando que te des cuenta. A veces el tiempo espera…pero no es lo normal porque el tiempo tiene muchos compromisos. Mañana tiene que llevar a una chica a una puesta de largo y no puede esperarte más a ti a que te des cuenta de que tienes que hacer algo con él.

Easy living, dice un trompetista. Pero eso es porque el tiempo no es más que un objeto de amor, joder y no nos damos cuenta. Objeto humano u objeto de freakie, objeto para amar. Amar porque el tiempo te deja que ames, amar porque amar es una buena forma de perder el tiempo. Amar porque amar es primera conjugación y conjugar es algo que nadie observa pero que todos hacemos. Nos pasamos la vida conjugando y esperando el tiempo en gerundio. Esperando sin saber lo que esperamos porque no sabemos qué tenemos que esperar.

Para saber lo que esperar primero tienes que saber qué quieres. Y para eso tienes que parar el motor y quedarte mirando un buen rato las estrellas, y si no es de noche pues te esperas o cierras los ojos.  Pero para pararte a mirar las estrellas necesitas varias cosas, entre otras, necesitas que el entorno te lo permita. Y el entorno no suele hacerlo…no por maldad, sino por costumbre. El entorno suele desarrollar unos mecanismos de continuidad inmutables. Nada fuera de lo habitual es aceptable porque lo habitual sí funciona y todo lo demás está por demostrar si funciona o no.

Y así nos pasamos los días... sin poesía, sin versos, sin belleza y navegando por un lago gris.,…un eterno lago gris que es el sustento de la mediocridad de nuestro pasado y de nuestros antepasados. Y para pensar que hay cosas que no son así tenemos a nuestros héroes de literatura.

Living for you is easy living. Todo es fácil si no tienes mucho que pensar más que seguir en el camino inmutable.

A veces es tiempo de mutar. Si tienes un rato para mutar, llámame por teléfono.

Muchos relojes...o solo uno..pero muy poderoso

Muchos relojes...o solo uno..pero muy poderoso

El problema real es que no hay problema. Al menos no desde fuera. El problema es que todos giramos con los mismos ejes y nadie se para a pensar ni un momento. Nadie quiere pensar que los colores existen o simplemente desear que existan. Nadie se sale del eje porque el eje manda, no vaya a ser que nos despistemos y tengamos cinco minutos para darle o -peor aún- quitarle sentido a todo lo que nos roda.

Y yo a veces me paro sin que me vean, y pienso que lo que nos rodea no tiene mucho sentido, y el poco que tiene -de tener alguno- es bastante menor que el que algunos habíamos prefijado en el pasado. Y para muchos eso no es importante, pero para algunos pues resulta que eso cuenta, aunque también cuenta que en el pasado los objetivos -vistos desde el presente- se nos antojan muy duros…porque aquellos objetivos, o sueños, solían llevar como condición que te alejases del engranaje. Y eso es más que difícil, creces y eso se va volviendo poco a poco un ente quimérico…es, sencillamente, imposible. Es imposible porque a veces ni siquiera tienes que luchar solo contra tí, a veces hasta tienes a alguien a tu lado a quien los ejes le gustan…o, al menos, no le suponen ningún drama. Los dramas son para los gilipollas, como yo.

Y quejarse de estas cosas también es duro porque, hostias, resulta que uno no lleva una mala vida. Todo funciona…lo que ocurre es que hay cosas que no acaban de ir como uno pensaba hace años. Y los desmemoriados lo llevan bien, porque no saben lo que dijeron. Es más, no saben ni lo que dicen. Pero otros nos acordamos de tartas de canela, de humo de tabaco, de whiskies con ascensores para el cadalso, de novelas, de guiones, y músicas y libros y cine y amigos y todo lo que te hacía sobrevivir porque pensabas que un día serías de los que lograron tener un sitio individual. Pero no es así…tan solo tenemos un sitio colectivo.

Y el colectivismo me asusta porque al final todos leeremos los mismos libros y escucharemos la misma música y veremos el mismo cine. Eso asusta…pero el monstruo del reloj es más listo y hace que te engranes sin darte cuenta, y todos esos ejes alrededor de los que giras no son más que engranajes de un reloj donde nada cuenta más que el propio funcionamiento del reloj. Pero yo me paro, miro alrededor y pienso..."todo cuenta…"

Perdido

Perdido

Couldyun andaba desolado, las vacaciones fueron demasiado duras. Tres cadáveres en Corfú, y varias señas del asesino en la dirección del inspector le habían dejado sin aliento. La absenta volvía a ser su bebida favorita, compañera inseparable de largas tardes opiaceos entre humos turbios y sombras de personajes que un día fueron personas y que se sumergieron en la noche de los fumaderos de Londres.

Couldyun no sabía que hacer pero tenía que salir del atolladero en que se encontraba. Apenas unos segundos de lucidez le mantenían con energía para seguir yendo a la comisaria día tras día. Con los ojos medio cerrados, enrrojecidos...mitad lágrimas mitad irritación...y una tercera mitad para imposibilitar la suma, una tercera mitad de cansancion y desapego a todo lo que le rodeaba. Sólo tenía en su mente cazar al asesino, pero ese pensamiento se le revolvía para atenazarle en el recuerdos de tantas chicas jóvenes víctimas del cruel asesino. Recuerdos de cómo el juego no era tal, la partida que la bestia estaba intentando jugar no era para él, Couldyun no quería jugar, Couldyun quería atrapar su cuello entre las manos y hacerle confesar que eran distintos. Couldyun no era así, no podía serlo, no debía serlo.

Martilleo constante, zumbidos en la cabeza y una ligera apenas fotónica luz que entraba en su dormitorio no podían haberle despertado. Eran muchos días, casi una vida, durmiendo con esos inquilinos en su habitación. No podían molestarlo ya tanto como para despertarle. Intuyó que alguien había llamado a la puerta. Se levantó, apenas unos cinco minutos le llevó situarse. Se dirigió descalzo a la puerta, abrió y había un sobre a los pies del umbral. Lo recogió y sacó una carta de su interior...el título era "Se como cogerle"...

 

Tocando por ahí...

Tocando por ahí...

Hemos pasado unos cuantos días saltando, bebiendo, tocando, riendo, comiendo, hablando…hemos pasado unos cuantos días disfrutando de tocar y de estar despreocupado.

Salir, tocar…

No sé muy bien cómo expresar las sensaciones, últimamente ando en un maremágnum de desidia que me impide escribir. Debe ser que estoy en blanco, que mi mente está de vacaciones en algún lugar de trato afable y no le apetece volver. Debe ser que las olas están acariciando mis eternas frustraciones y no tienen ganas de pasar un rato a torturarme. Debe ser que no hay nada más que el día de hoy y llorar por lo que no es hoy es regar un trozo de plástico donde no crece nada. Debe ser que lo posible se esconde como imposible y lo imposible se disfraza del color del fondo y no puedo verlo. Debe ser que ya no hay cine o no hay literatura. Debe ser que algo huele a podrido y Shakespeare está bebiendo cerveza. Debe ser que el poliuretano quiere ser metal noble y el oro vaga por las esquinas. Debe ser que nada es o que todo puede ser. Debe ser eso,…que nada y todo se confunden.

He estado de gira, he roto cuerdas y he hecho amigos. He cantado y he pensado que a veces no oyes llorar las flores porque los oídos solo oyen llantos cercanos o, tal vez, los oídos solo oyen los lamentos que no son ajenos. Todas las flores nos son ajenas. No tengo ninguna letra con un pétalo entre los versos. No sé cómo lloran las flores.

Hemos estado por tierras levantinas…tocando.

La música y el aire de mar. Bonita conjugación.

Al rey de la fiesta

Al rey de la fiesta

El carácter tornado taciturno
El perfume en aromas absentianos
con el traje de maestro de lo ufano
mas teñido del color de lo nocturno

Le tocó la fortuna de un mal turno
De escalera se siente pasamanos
Sobrando, como un suevo con alanos
Presagiando las fauces de un saturno

Sin saber si este largo desaliento,
construido de ladrillos rutinarios,
le resulta una carencia o alimento

que le engorda el disfraz de estrafalario
el que antaño colgáronle unos ciento
y del cual, en el fondo, es partidario

Nada de rolin

Nada de rolin

High and dry, rolling stones, los puros, los del 65, los que iban de rythm and blues, los que me gustan, de ahí hasta el 72…el resto es una carrera sin sentido de unos tipos a los que la música les gustaba lo suficiente como para ser genios pero no lo bastante como para respetarla.

Los stones tenían que haberse separado en el 74, con el rock and roll, así hubiera sido todo más digno. No digo que no tengan temas buenos desde entonces, Start me up, undercover, mixed emotions, waiting on a friend…o casi el black and blue enterito son salvables…pero la imagen ha ido deteriorándose poco a poco. Una imagen deteriorada salvo para unos cuantos alelados, o los que son nuevos en esto de escuchar música, claro, para esos que acaban de enterarse que hay un megaconcierto de una banda que lleva cuarenta años tocando, los modernos, los que dicen los “rolin”, para esos los “rolin” son cojonudos.

Recuerdo unas fiestas en Moralzarzal, con un amigo…con muchos amigos, fiestas de pueblo, y conocí a un tipo enamorado de los stones. Yo por entonces ya estaba enamorado de los Beatles y los stones eran como mi amante, engañaba a Lennon con Richards, a McCartney con Jagger, y ahí me andaba yo disfrutando de la música como del sexo joven. Me encontré a ese tipo que también era un loco de los Beatles, nos pusimos de acuerdo en que no había sentido en la polémica Beatles vs Rolling Stones, y me desveló un secreto, una máxima que desde entonces figura en mi catálogo de frases peculiares que suelto en cuanto veo la ocasión. Me dijo “tío, no te engañes, al tío que le gustan de verdad los rolling stones les llama los stones,…los que los llaman los rolin no tienen ni puta idea y dicen que les gusta por aquello de que queda bien”…y es verdad.

La gente que dice “me gustan los rolin” son gente sin fondo, superficiales musicalmente hablando –podría incidir más…-, les preguntas por dos discos de los sesenta y no tienen ni idea. Les preguntas por el nombre del batería y nada…y si les preguntas quién era Brian Jones lo más que te dicen es “¿uno que trabaja en Microsoft???”. Los rolin son el marketing de los rolling stones. Los stones son la música y la historia de unos tipos que revolucionaron el rock and roll.

Para mí los stones siempre han sido cinco, Jagger, Richards, Jones, Wyman y Watts. El Ron Wood es simpático y no les queda mal…de hecho lleva más años en los Stones que Jones, pero para mi no es un stone auténtico. Posiblemente sea el más auténtico sin serlo, el que más se acerca…pero Jones es el stone. Será porque me gustan los aftermath, between the buttons, their satanic majestic request, beggars banquets, let it bleeds,...y por supuesto el exile y el sticky. Lo demás...bueno, lo demás no son clásicos. 

Tanta expectación...¡tontos mentirosos!

Tanta expectación...¡tontos mentirosos!

Nuestro presi es un gafe, como José Luis Ozores, un gafe de esos a los que no quieres invitar a cenar porque sabes que, con suerte, te quedas sin cena y si viene en plenitud de facultades puede salir ardiendo el salón. Ese es nuestro presi… un gafe que no pierde la sonrisa. ZP, el tío Jose, todo un prodigio de fastidiar a sus amados. De convertir en fracaso todo lo que apoya.

Ayer le tocó gafear a la mejor selección de baloncesto que ha existido en el baloncesto FIBA. Unos tíos que de buenos que son dudas de su españolidad. Unos tíos insultantemente superiores al resto de selecciones y además majetes. Unos amiguetes que se juntan para jugar al baloncesto para pasárselo bien y que sin querer humillan al que tienen enfrente. Pero estos tíos no contaban con ZP. Nuestro presi allá donde va acaba con la fortuna o con el trabajo bien hecho o con la rotundidad de la excelencia del juego de nuestros chicos de la ñba.

ZP es un tipo de película de Berlanga, el tío Jose, el tío que viene los domingos a comer y a mamá le da un patatús y al abuelo se le pierde la dentadura. Y así todos los domingos. El tío Jose con su sonrisa permanente no entiende nada de lo que ocurre…, no puede ocurrírsele que sean sus influjos los que provocan el desastre a su alrededor.

El tío Jose ya le hizo la puñeta al tío Kerry –el americano-, al primo Schroeder, a la hermana Royal, a la consti europea –menuda gira se marcó apoyándola-, al primo lejano Latham –el australiano-,…y joder, ahora nos demuestra su poder con la implacable selección de baloncesto. El poder del tío Jose es inapelable. Un gafe de los de siempre…de los que no hacen daño pero joden mucho. El salón se quema pero a ti no te pasa nada…lo único que hay que cambiar los muebles…y el tío Jose sigue sonriendo y te suelta “debemos trabajar para tener un salón mejor”…y tu piensas ¡qué cabrón!, pero si el salón lo pago yo.

Por otro lado esto de la selección ha sido demasiado tonto. Nadie seguía el baloncesto hace dos años…pocos recuerdan como Alemania nos echó de la lucha por el oro en el anterior europeo. Luego con el mundial la gente empezó a aprender las reglas “¿o sea que si tiras desde detrás la raya son 3 puntos?”…y este fin de semana ha sido la apoteosis del famoseo apoyando el baloncesto.

El tío Jose tenía que ir…por lo de institucional. Pero mi buen Mariano…o el Angel conspirador –ese Acebes cansino-, ¿por qué no os escondeis? Mariano tiene pinta de profesor loco de universidad que va a sacar estadísticas y a glosarlas con un verso de Góngora para tortura de sus alumnos mientras les explica el sentido del azar en el deporte.  Pero bueno, quizás sea algo institucional…¿¿¿pero lo de Almodovar???, yo he pensado que está dándole vueltas a un guión dentro del mundo del deporte. Lo mismo la selección tiene un travesti entre sus filas que se mete farlopa vía anal y al que su antigua novia quiere denunciar porque le ha robado el papel estelar en un espectáculo de cabaret que se va de gira por La Mancha. Lo mismo Gasol nos sorprende un día de estos entonando “mira tu nombre tatuado…”

Y todo por salir en la tele mostrando interés en algo que seguramente ni les va ni les viene. De los que ví yo solo me creía a Nadal y a Serrat. Los demás podían haberse quedado en casita viéndolo por la tele…pero claro, ellos lo que quieren es los demás les veamos a ellos por la tele.

Total, que entre famoseo y gafes nuestra selección se queda maltrecha. Y es que digo yo…¿por qué no se dedican los famosos a salir en el tomate y se dejan de aparentar normalidad?, si, total, no son normales. Son simplemente tontos.

Septiembre (II)

Septiembre (II)

Joder, se me ha perdido un disco de Chet Baker y ando en solfa. No se qué es andar en solfa pero me gusta. Ando que no se dónde demonios lo habré puesto y eso me reconcome. Así que ando en solfa y reconcomido que es como estar tranquilamente preocupado a la vez que suavemente jodido…pero en un lenguaje más tonto. El lenguaje, fantástico instrumento para ejercitar nuestra propia estupidez. A mi me maravillan los magos del lenguaje. Valle-Inclán y Umbral del XIX al XXI y tiro porque me toca. Me enamore de Valle en una sonata y de Umbral en un diario. Ante ambos me inclino en una reverencia universal. El castellano debe mucho a estos tipos…bueno, no se si el castellano, pero yo sí. Valle me rescató en la mili y Umbral en la universidad. Umbral me daba de hostias y Valle me acunaba, Valle me mexicanaba en un castellano irreal y Umbral me adulaba en una feria de la pedantería. Así crecí en mis lecturas para amar el castellano y comprender que no todo era lo sajón. Gracias a estos dos tipos entendí que también se podía ser pedante en el idioma de España. También podías parecer un tonto estúpido intelectualoide hablando de Cervantes. Y, como no podía ser de otra manera, también me redescubrieron a Quevedo…aunque un amigo ya me había avisado del pedazo de personaje que fue este loco espadachín cojo.

 

Me cuentan de alguien que se desmaya por amor en una partida de cartas en la que las marcas también te engañan. El asunto es que el desmayo vino cuando Sofie vio cruzarse a un adulto de los de espada en cinto que se saben seguros de que esa espada llega donde no llega el verbo. Sofie sintió un vahido existencial, que era producto de haber comido poco, y cayó contundentemente sobre el tapete. Sofie pensó que alguien tenía un halo, y que el halo le había cubierto el rostro de la verdad y que después el mundo le dio vueltas y cayó rotundamente. Como ese razonamiento le pareció muy extraño e incomprensible decidió algo muy decimonónico, su mente se había visto turbada por el galán que se cruzó –en unos minutos ya era galán, no sabemos si de noche-. Y pensó que mejor ser Madame Bovary que Dulcinea –ser Dulcinea es como muy falso-, y se planteó la infidelidad hasta la mitad de la novela…que ya sabemos que la Bovary termina mal. Así que Sofie anda ahora comiendo poco y achacando sus desmayos a la inapetencia que a su vez es provocada por el galán –que sigue sin ser de noche-.

  Hay días que son septiembre y es mejor dividirlos en varios trozos...

Septiembre (I)

Septiembre (I)

Hete aquí que aquí me hallo, sentado frente a la pantalla blanca…es un trozo de pantalla blanca, el resto son simbolitos, iconos y demás chuminadas de esas de Bill Gates. 

El ordenador tiene la tendencia de corregir él solito los errores, me cambia Bill por hill…otra vez lo ha vuelto a hacer. Le deben gustar más las colinas que los millonarios dominadores de emporios. A mi también…a mi me gusta más the fool on the hill que Billie Jean…y Billie Jean me gusta mucho, como Billie Holiday que me gusta más porque son más que una, porque la Holiday se transforma en cada surco mientras que la Jean es un producto del tocahuevos –los suyos en cada baile- del señor Jackson, que no es reverendo ni blanco pero que va de ambas cosas.

 

Así que aquí estoy con la pantalla en blanco y con un mini cohiba entre los labios. Y se me apaga con la saliva torneando el borde y dándole un tono más oscuro a la hoja de tabaco. Tengo que volver a encenderlo y me encuentro que tengo dos mecheros. Uno tiene rueda dentada y el otro es de botoncito. Lo de la rueda no me gusta, siempre me hace daño cuando la giro. Ya, ya se que es más primitivo y que volvemos a nuestros orígenes de yesca para lumbre..pero joder, el botón es más cómodo. Y mi sensibilidad epidérmica lo agradece. Soy un debilucho. Cualquier cosita me molesta…me molesta la ruedecilla porque siempre me cuesta girarla. En una tribu prehistórica sería el amiguete del hechicero..joder, que ni matar mamuts ni na…mejor al lado del hechicero para charlar de la siguiente moña de peyote.

 

No se el motivo de hacer las cosas difíciles…como lo de los mecheros por ejemplo. O el trabajo, siempre es mejor hacerlo difícil para echarte méritos. La clásica búsqueda de la alabanza. En eso andamos todos, vanitas vanitatum et omnia vanitas, vanidad de vanidades y todo es vanidad…esto ya lo he puesto creo.

 

Sigo con la música de fondo…no se si cambiarla. Bueno, no…

Busca las palabras

Busca las palabras

Excesivamente excesivo y todo queda en un rincón de colores ocres. Siempre son ocres porque solo tiene dos vocales y ninguna es cerrada. La realidad es casi ocre pero tiene una “i” que le da el punto que nos sirve para agarrarnos a ella. El alma puede que sea ocre pero el espíritu lo compensa. Así nos tiramos con días y días…

 

El tiempo de la palabra está oscureciendo, sus minutos son más lánguidos porque ahora el idioma no tiene a uno de sus magos, el tamariz de la prosa se nos ha vertido en un río menos denso que la rutina. Ahora todos los que hemos aprendido algo de él deberíamos intentar difundirlo. O tal vez no…casi mejor sería imitarle. Yo creo que le encantará pensar que tratamos de imitarle porque es el summum de los podios. Eres el primero y el segundo y el tercero imitan tus gestos. El gesto y el gesticular, el hablar con voz bronca y el pensar con mente clara. Imitaciones malas…todos somos malas imitaciones, hasta de nosotros mismos.

  

Un día de agosto a las 12.30 de la mañana

Un día de agosto a las 12.30 de la mañana

Monto en avión de vuelta de vacaciones...descubro una canción gracias a mi cacharrito MP3. LLevo unos cuantos gigas de música y algunos discos nunca los he escuchado enteros así que le doy al azar para que me vaya soltando canciones. Suena Stockholm Syndrome, Yo la tengo. Me encanta, no la conocía y me llega de un plumazo hasta dentro, son las canciones que a uno le gustaría hacer. Sencilla y directa. Con una parte de guitarra distorsionada -siempre me temo que Yo la tengo me va a meter eso, y a veces es fantástico-, suena muy bien. La sigo, miro la letra, me gusta, sencilla también y agridulce. Melancólica, en plan perdedor. Nueva tarea, investigar a Yo la tengo.

Tengo una molesquine de imitación así que tendré que rellenarla. Mientras tanto relleno estos espacios cibernéticos. Julio ha sido un erial y agosto algo reseñador. Veremos como empieza septiembre.

Las vacaciones, otras vacaciones, son más de lo mismo y supongo que si escribo sobre ellas no sería muy distinto a lo que haya escrito otros años. Podría hacer el ejercicio de realizar la comparación pero me da vértigo verme repitiéndome una y otra vez. Lo del eterno retorno de lo mismo está bien para un adolescente que está dejando de serlo. Cuando miras la adolescencia como algo antediluviano prefiero situarme en ciénagas distintas o, al menos, si son las mismas, observarlas como lo que son, ciénagas y no paraísos de lo diferente y del esnobismo anhelado. Los paraisos no existen cuando nunca has podido definir tu ideal de felicidad.

Mientras tanto agosto se va despidiendo con la sonrisa del que sabe por seguro que dentro de un año vendrá con fuerza retomada e inundando de amores de verano los cuerpos de los adolescentes. Con la fuerza de las vacaciones organizadas y de los sentimientos cauterizados.Con las tensiones del rozamiento y los conciertos multidimensionales. Con el calor, que de eso se trata cada agosto.

Quizás las vacaciones son un secuestro, quizás no queramos volver a la rutina porque nos sentimos bien en este secuestro estival. Quizás amamos a nuestro captor después de soportar su crueldad, después de privarnos de nuestra rutina alternativa. ¿Puede decirse que una rutina sea alternativa?

Otro agosto para la cartera, llega septiembre, ¿cómo va vuestro síndrome de Estocolmo?