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Notas de Mr. Kite

Fábulas en rebelión...

Fábulas en rebelión...

Releo Fábulas, el comic adulto de los personajes de cuentos. Esa obra de Willingham que empecé en su día y que no sé muy bien porqué dejé de coleccionar. De momento lo he retomado con muchas ganas y ya me he devorado –como haría el lobo feroz, detective en estos tebeos-, los dos primeros arcos argumentales.

El primero como presentación es una historia de cine negro, crimen sin resolver, detective duro y arisco, mujer interesante y atractiva que le encarga el caso con la correspondiente tensión sexual…un buen comienzo.

El segundo es la fantástica trama de Rebelión en la granja, en la que se mezcla una adaptación de la formidable novela de Orwell con los personajes de la Granja apartada de los mundanos. Uno se los lee en un momento.

Recuerdo la novela de Orwell. Creo que es la mejor crítica al comunismo que he leído jamás. Y Orwell era comunista. Pero trotskista, de los del POUM, de los de Nin…la guerra civil española le hizo antiestalinista y fruto de esta idea nos regaló ese Animal Farm maravilloso y súblime donde nos cuenta cómo una idea buena se transforma en un horror. Leer Animal Farm es pasar un rato estupendo viendo como es la realidad de los humanos interpretada por un excelente elenco de animales de granja. La mentira, la publicidad, el engaño, la ausencia de información, la manipulación, la ambición…todo está ahí.

Hoy no quería hablar de amores o desamores. A veces llega un momento en que no se sabe qué decir o simplemente da miedo decir nada. Hoy quería pensar sobre las Fábulas de Willingham…

 

Dale al interruptor

Dale al interruptor

"Life is essentially a cheat and its conditions are those of defeat; the redeeming things are not happiness and pleasure but the deeper satisfactions that come out of struggle."

F.Scott Fitzgerald.

 

Me sorprende esta frase de mi ídolo literario. Me sorprende por lo oportuno de ella por las noticias que uno tiene de las circunstancias de alguna ¿amiga? cercana y me sorprende porque lo hedonista del Fitzgerald tradicional se diluye en esa frase en la que se muestra decepcionado por la vida pero con la certeza de que el valor de todo está en el esfuerzo que pongas. Y si haces lo que está en tu mano e incluso algo más, puede que sea un cheque canjeable por el placer íntimo de saber que lo intentaste.

No sé si esto es válido universalmente, ni siquiera si lo es localmente. No sé el alcance de su validez pero sí creo que es inteligente reflexionar sobre ello. Quizás un par de minutos, quizás más.

Hoy las sensaciones son de mayor tranquilidad, parece que ciertas aguas se tranquilizan en un remanso de paz, no sé si aparente, pero paz al menos. Personas que intentan ayudar para librar una pequeña batalla en contra de la sinrazón y para cubrir la conciencia. Ambos motivos son válidos.

Pensar que salen días luminosos para personas queridas siempre es reconfortante.

Shakespeare, Love and Calls, y el sol iluminando los días.

Hay almas que tenemos demasiadas veces las tres de la mañana, pero que cuando son las doce del mediodía estamos alegres porque sabemos que existen las mañanas para iluminarnos. La cuestión es no estar permanentemente a las 3, la cuestión es buscar el interruptor., y para terminar esta entrada vuelvo al grande de Scott Fitzgerald

"In a real dark night of the soul it is always three o'clock in the morning, day after day."

F.Scott Fitzgerald.

Así que si encuentras el interruptor...púlsalo.

 

Vivir sin botones

Vivir sin botones

Caminos sombríos…

Hoy he hablado con una ¿amiga?, y me ha contado cosas terribles de lo que el desamor conlleva en ciertas personas, gente que pretende un mundo de obediencia, individuos cuyo acercamiento al amor es el de la sumisión emocional y psíquica por parte de la otra mitad. Realidades terribles que llegan y me impactan como un dardo en una diana colgada hace años en la pared de lo auténtico, lo real. Uno se da cuenta con estas cosas de que la lástima no es una moneda de cambio, y la amenaza es un valor del que huir. Y cuando vienen juntas la lástima y la amenaza…suena terrorífico.

El temor a la pérdida es algo que todos tenemos. Y jugar a sacar esa baza como contrapeso emocional ronda lo mezquino cuando se hace con frecuencia. Puedo entender que en un momento de tensión salgan cosas parecidas, o puedo entender que el desapego por el mundo en personas que sufren de ansiedad, debido a un desacoplo excesivo ente lo que les rodea y sus deseos, tengan dichos momentos de proclamación de lo liviano que les resultaría el abandonar este mundo. Argumentarlo de forma constante para conseguir un fin no me parece ya respetable.

El mundo no tiene sentido, es así. Lo que sí tiene sentido es ser feliz. Eso da sentido a todo. Y la única forma de serlo es buscarlo o encontrarlo. Y ambas acciones necesitan de la presencia real de quien las realiza.

Por otro lado, cuando la vida te pesa, te pesa siempre, no es algo que de pronto te cruces en una esquina. Otra cosa es cómo sientes ese peso. Pero que ese peso sea la publicidad para que alguien se acerque a ti no sé si es una alternativa razonable de comportamiento. No lo veo.

Hay muchos horrores, y vivir con una posible culpa puede ser uno de ellos. Pero al menos vives, y decides hacerlo porque es lo único real que tienes. Solo poseemos la vida como forma de ser feliz, o al menos de intentarlo, no puedes renunciar a ello como espectáculo visual, como gran función circense, como manifestación de lo bueno o malo que uno es.

Soy un enamorado de la estética, y desde el punto de vista estético y literario podría opinar de forma distinta. Pero la estética y la literatura están bien para tener emociones, para abrir la mente, para tener momentos de sensibilidad a flor de piel, para crear, escribir canciones o cuentos. Pero la vida real es la vida real. Yo intento tener la dicotomía de lo real y lo deseado, son mundos distintos, a veces algo sucede que hace que se junten y entonces es mágico. Pero lo normal es que ni se encuentren en el día a día.

Las alternativas a vivir en una sumisión es la realidad de la niña Coraline con padres que tenían botones en los ojos. No es una vida, eso no sería tampoco vivir.

Hoy he sentido como el dolor y la ausencia de juicio tornan en sombras los días luminosos. Hoy no me ha gustado ver las cosas que pasan en la vida real.

Ahora espero que mi ¿amiga? tenga muchos días luminosos sin botones en los ojos.

 No se merece que no sea así.

Canciones y justicias...conjunción por describir

Canciones y justicias...conjunción por describir

Es todo tan injusto. No para mí, no solo, yo estoy acostumbrado a vivir en la injusticia... y eso no es algo de lo que sentirse orgulloso, pero es así.

Es injusto para todo lo que me rodea, es injusto que yo sea somo soy, porque en realidad no sé como soy. Soy alguien que hace canciones, que escribe cosas, que se emociona con las canciones de otras, que llora con relatos de otros.

Es injusto pasear por esta villa del vivir mientras los tejados de la calle del deseo se derrumban porque soy incapaz de cimentarlos. Es tremendamente injusto que your song me emocione y no sepa como compartir esa emoción. No es gracioso, es injusto.

Escucharía your song tantas veces como para que una mano sostuviera mi mano y me dijera que entiende cada segundo que pasa por mi mente, o que me dijera que no lo entiende pero que fuese lo que fuese su mano siempre sería mi sustento.

La realidad es que hay más cosas a las que agarrarse...afortunadamente.

Cosas...

Cosas...

Escucho a Muse y apenas tengo monedas en los bolsillos porque los bolsillos son la caja del día a día y el tiempo se come mis días en una maniobra antropofágica de devoración cíclica.

Carta de Pergúmeno en su viaje al futuro...

Los momentos que se suceden son trozos de neón robados de un cartel de Picadilly que alguien se olvidó de reponer, y yo quiero que pasees de mi mano por Hyde Park como paseé pensando en tu sonrisa hace algún año, ¿más de uno?, ¿más de mil?, no recuerdo. No creo que los dioses me castiguen por ello, porque al final los asuntos que ellos castigan son los que les duelen y yo, por suerte o por desgracia, no les hago ningún daño.

A veces no tengo monedas, cas nunca, y el tiempo se come toda mi colección de pagarés guardados en un bloc de notas de hace cincuenta años.

Cada vez que tu imagen recorre íntimamente mi mente, cada vez que tu recuerdo se asoma al tejado del ático de mis pensamientos, algo se estremece dentro de mí. Algo recorre cada centímetro de mi cuerpo. Algo me comenta al oído que tú no estás y que mis deseos recorren los desiertos que se interpongan entre tu y yo. Y ese camino eterno será eternamente recorrido porque no hay nada que haga que no sea así. Y no hay nada porque nada sucede para evitarlo.

Y puedo sacar un rifle entre mis manos para apuntar al rinocerante salvaje que es mi sensacióin de vacio por no escuchar tu voz.

Y puedo esconderme detrás del sofá de una sala de espera del mejor dentista de Alabama.

Y puedo entretenerme con unos dados esperando que salgan snake eyes o un buen siete.

Y puedo observar como eres feliz entre fiestas sin motivo aparente.

Y puedo llorar porque vayas a playas y no recuerdes nada de mí, porque no sea nada en tu puta vida.

Y puedo pensar que no soy nada diferente porque de hecho no lo soy.

Y puedo escribirte mil canciones y pensar en noches al revés o en estruendos coloreados.

Puedo y puedo…

Puedo pensar que París tiene una pirámide en el puto Louvre.

Puedo decidir que una lágrima en las Tullerias es algo para no olvidar.

Puedo ver mil millones de veces Midnight in Paris.

Puedo…

Otra canción lenta...

Ayer volvía de un ensayo y escuchando la radio oía como hablaban de la película Moulin Rouge. Deslumbrante espectáculo visual que me fascinó en la pantalla grande un cine y que presumo se me quedaría pequeño en una televisión. Hablaban de cómo canciones, música, contemporánea había sido puesta al servicio de una historia de amor ambientada en el París de 1900 -va la cosa de París, ¿será un aniversario sarcástico de cómo se aleja el mundo?-. Entre las canciones está Your Song, interpretada por Ewan McGregor...buena adaptación pero que me resulta inferior a la original de Elton John.

Grabada en el año 1970, cuando se separan los Beatles, Elton John -dan declarado de los four fab-, nos trajo esta preciosa canción. Pequeña y grande a la vez. Pequeña por los escasos arreglos y grande por lo agradable, por como te hechiza.

A mí elñ Elton John es un personaje que me cae gordo, me resulta un cursilón pedante y soberbio. Pero tengo que reconocer que ha hecho canciones espléndidas, sobre todo a lo largo de la decada de los setenta.

Dejo el your song, para que alguien la escuche...no pongo la versión de Moulin Rouge, mejor la original mientras me deslizo por el pensamiento de cómo sería París si una cena en la plaza du Tertre -conocida como plaza de los pintores- saliese perfecta.

 

Midnight in Paris

Como tabla salvadora de los días se me aparece el cine para que todo sea un poco más fácil. Y esa tabla me ha acercado a Woody Allen una vez más. Fui a ver Midnight in Paris. Maravillosa obra del talento neoyorquino, superando sus últimos devaneos con películas de interés dudoso y volviendo a su esencia más clásica, eso sí fuera de Nueva York lo cual es poco habitual en su filmografía pero frecuente en sus últimas obras desde Match Point.

Este Midnight in Paris me trae un torrente de nombres que han sido iconos en mis días, me imagino esta película hace años, cuando empecé a leer a Scott Fitzgerald, cuando leí a Hemingway, cuando me compraba libros sobre Dalí, cuando Gertrude Stein me atraía como fenómeno literario, cuando un amigo me comentaba que acababa de comprarse The Wasteland de Elliot, cuando escuchaba incesantemente a Cole Porter, cuando Kurt Weill se asomaba entre los sonidos americanos, cuando escribía sobre Max,…todo el ambiente del París de los años veinte que me subyugaba aparece en la película y me da una formidable lección de cómo acercarnos a ese mundo de fiesta, A Moveable Feast que escribió Ernest –lo que más me ha gustado por cierto de lo que he leído suyo-.

El protagonista caracterizado por Owen Wilson ejerce de Allen, es el típico personaje de sus películas pero el propio Allen ya está mayor para interpretar a un joven que está a punto de casarse con una guapísima Rachel McAdams haciendo de pija rica. Owen Wilson interpreta a Woody Allen con la misma gestualidad,los parones hablando, la forma de moverse…pero no es Allen. Es un problema pues uno siempre se imagina a Woody Allen haciendo de sí mismo y no es fácil que alguien le suplante con garantías, no porque Allen sea un gran actor sino porque es el que mejor se interpreta a sí mismo.

Dicho todo esto, el personaje de Wilson, Gil Pender es un escritor que vive enamorado de París y de los años veinte en París mientras que su novia y la familia de su novia pretenden que cambie esa manera de ver la realidad para que se centre en su prometedora carrera de guionista de Hollywood. El entorno es París en un viaje de negocios del padre de Inez, la novia de Gil. Y Gil nos brinda varios discursos allenianos con los cuales yo me identifico totalmente y luego percepciones sobre la ciudad luz, “París es mucho más bonito bajo la lluvia”, nos suelta frecuentemente Gil, frase que desagrada a su novia.

Y de pronto llega la magia de la película, aparecen los personajes de los años veinte, los emigrados. El momento de aparición de Fitzgerald es tremendamente especial para mí. Es mi icono literario, mi más querido autor, y cualquier referencia hacia él es para demostrar un talento que cuesta encontrar –lo último que me pareció cercano a las sensaciones que me provoca Fitzgerald fue “Revolutionary Road”-. Y Scott no aparece solo, aparece con Zelda, y luego Cole Porter, Picasso…y la magistral aparición de Dalí para hablarnos del Rhinocéros…

Todo esto para contarnos una historia de búsqueda al más puro estilo del director, alguien que no se encuentra pero que vive en una historia que le va llevando hacia algo que tampoco es lo que quiere...dejándose llevar. Y de pronto surge algo que le hace cambiar de rumbo, una historia de amor, una lluvia en París, una medianoche de ilusión.

Recuerdo mi última estancia en París...

Magnífica película, en versión original por supuesto, y con gente alrededor comiendo palomitas haciendo un ruido espantoso…hasta una mujer de dudoso gusto y estilo grotesco se estaba comiendo un perrito caliente. Deberían pensar muy seriamente en ciertas salas estas cosas. No entiendo como puedes ver una película de Allen en versión original con un perrito caliente. Es como ir a la opera comiendo gusanitos…pero bueno, al menos siguen existiendo salas en versión original. Yo por mi parte las palomitas las reservo para otras películas.

Y hoy volví a ver otra película de Allen, esta vez en casa, sin palomitas, y en versión original. Y me pareció entrañable el personaje de Harry Block, alguien perdido por su propia búsqueda. Todo ello contado con el finísimo humor de Allen. ¡Qué gran talento!

 

Sensaciones...

Sensaciones...

Demasiadas equivocaciones, o pocas pero demasiado profundas.

Creo que he tomado decisiones que no eran mías, y encima de calado. Creo que soy el mayor imbécil con el que me topo día tras día.

Ni siquiera las decisiones las he tomado con un dado al lado, tengo la sensación de que las he tomado porque un buen engranaje debe tomar las decisiones que debe tomar. Y soy un puto engranaje, y me doy asco.

Y no sé como hacer para que esta sensación se borre porque creo que obedece a la realidad.

Y creo que podría tener mucho que ofrecer porque sé que emocionarse con canciones como las de la entrada anterior no es algo que surja de la nada. Creo que mis sensaciones, las sensibilidades humanas que acarreo, pueden ser maravillosas.

Pero lo creo yo solo...

mierda

Canciones...

Dirimir acerca de cuál puede ser la mejor canción de amor de la historia de la música desde los sesenta puede ser, y de hecho es, algo inútil. Cada uno tiene una, y además es mutable, unas veces es una y otras veces otra. Hace un tiempo contaba lo que me parecía “sus nuevos zapatos” de Lori Meyers, una de las mejores canciones de amor escrita en castellano. Lo que me gusta del tema de los granadinos Lori Meyers es que, como decía, aparentemente es cualquier cosa menos una canción de amor…pero eso ya lo contaba en otra entrada.

Volviendo a la mejor canción de amor. Yo tengo miles…bueno, decenas. Pero sin duda que un lugar especial es para el My Love de Paul McCartney and Wings. Canción del año 73, tres años después del último disco de The Beatles, la mejor banda de la historia, y con una carrera con sombras y luces, McCartney llegó a ese año 73 con el álbum Red Rose Speedway, y ese My Love en el vinilo. Cuentan que Henry McCullough le dijo a Mcca que iba a improvisar el solo durante la grabación de la canción, Mcca aceptó y quedó uno de los solos más bonitos que conozco. Corto, simple y perfecto.

Para los que deambulan por el sendero del amor, es de escucha obligada. Creo que la guitarra de McCullugh expresa perfectamente lo que es ese sentimiento extraño, poco claro, promotor del odio y del cariño a la vez. Nublador de mentes, realzador de emociones. La canción puede ser cursi…pero eso es un poco el amor, o el enamoramiento, ¿no?

La versión que pongo es un cover de una banda desconocida para mí, Ed Turner and Number 9, la voz es impresionante y si bien los coros se quedan cortos creo que es una réplica fiel a la original y tocada en directo.

Yo la escucho y me quedo mirando las nubes…

Tengo una conversación entre Pergúmeno y Burma al respecto de Musa, me llegó hace poco por correo...a ver si la pongo.

 

Semana

Semana

Semana extraña, cansancio acumulado. Entre silencios, y silencios. Y cuando dices de romper el silencio...más silencio.

Creo que voy a intentar dormir.

Olvidar...me parto.

Olvidar...me parto.

Hola...¿hay alguien?, alguien por ahí???

Hay gente que no se olvidad del tabaco. Otros no se olvidan de como el Silencio Levita en la Ciénaga de nuestros pensamientos.

Shakespeare, Love, Calls.

Inútil pretender olvidar el tabaco, negro por favor.

En algún momento aparece, el teatro del XVI inglés, la música de Kings of Leon o de Eminem, la literatura de Camus, algún reportaje de Egipto, el cine de terror, la ortografía, los acentos o las tildes...en algún momento aparece...

¿Quieres?

¿Quieres?

¿Quieres hacer el puto favor de ayudarme?

gritó Pergúmeno en medio del bosque.

 

La palabra "puto" no es una palabra al uso cuando nos imaginamos a un griego, con su vestidito en plan túnica rematada con dibujos en plan friso del Partenón. No te imaginas eso...no. Pero los griegos decían eso y cosas peores. Algunos hasta insultaban impunemente como Diógenes el cínico.

Otros simplemente intentaban ser demócratas.

 

¿Quieres hacer el favor de tenderme tu mano?

gritaba Pergúmeno, solo, en un bosque de encinas, perdido en sí mismo. Echando de menos la voz que le ayudaba. Echando de menos tantas sensaciones.

 

¿Quieres, simplemente, decirme que ocupo un minuto de tus pensamientos?

sollozaba Pergúmeno, ataviado con su dolor como único ropaje, desnudo y con la piel marcada por las zarzas que se había encontrado en el camino.

 

¿Quieres?

suplicaba Pergúmeno, con el terror del silencio, con el miedo a la respuesta.

 

Sucesión de Des

Sucesión de Des

Cansado...

de vagar por un desierto en el que apaenas hay flores carmesí.

De toparme con asnos parlantes y ver lágrimas en los ojos de dichos asnos.

De pregonar tonterías, las mías.

De darme cuenta de que mis tonterías no son tan mías como yo pensaba.

De compartir minutos maravillosos que luego quedan olvidados de manera premeditada.

De que no sea yo quien premedita dicho olvido y luego me tengo que joder y aguantarme.

De joderme y aguantarme.

De que el verano se aposente como si fuera deseado y luego nos azote día tras día con un calor en el que la justicia no sé si tiene algo que ver.

De que el denuedo que uno pone no sea tal o si lo es no valga para nada.

De que el teatro isabelino se me quede jodidamente triste porque unas manos desaparecen en la bruma del pasado.

De que vea un libro de Marlowe y me quede jodido.

De echar de menos el teatro del bardo por no tener con quien comentarlo.

De no tener a ese alguien.

De que la voz que suena en este desierto sea la del viento que barre todo.

De que no queden caminos para fines que fueron principios o pasados que el presente toma por irrisorios.

De que las canciones me salgan solo en parte.

De perderme en estrofas sin estribillos ni puentes.

De que el otoño cuando llega me avisa tarde, no por el otoño sino porque ando despistado.

De que mi despiste no es voluntario y ni siquiera productivo.

De ignorar lo que es productivo.

De que los conciertos sean cuando no son o de que las cosas sucedan cuando hay conciertos.

De que suceda lo que suceda siempre haya un concierto que perderse.

De perderme los conciertos.

De que el día y la noche no se crucen más a menudo.

De que se crucen una vez.

De...tantos des no se anteponen al cansancio pues sería tranquilidad, sería descansado.

Caray...cuánto cansancio.

La sub 21...

La sub 21...

Hoy toca fútbol...no por nada, o sí. Por no estar erre que erre con música o sensaciones interiores. Así que por eso y por el buen rato que he pasado viendo la final de la Eurocopa sub 21, toca fútbol.

Pues sí, España ha ganado la Eurocopa U-21, sub 21. Jugando como la absoluta, con esa rutina maravillosa e incontestable del toque. Ese deambular con sentido y acierto que es la sapiencia del primero de la clase cuando se pone a exhibir su talento. La paciencia del pase correcto, ese sabor que se tiene cuando se tiene la certeza de que es complicado hacerlo mejor. Y esto ha llegado con una forma novedosa de ver el fútbol en la tradición española, una visión preciosista que unos cuantos han hecho que se imponga como forma y estilo del hacer de España en el fútbol.

Llevamos 3 años jugando así, y ahora los que vienen, los de la sub 21, también juegan así. Quizás después de tantos años con la furia como emblema nacional, quizás, resulta que hemos cambiado el emblema. Ahora es eso que llaman el tiki taka. Término acuñado por el eterno Andrés Montes, el fallecido locutor propietario de una locura personal de transmitir los deportes. A mí me gustaba en baloncesto, pero en fútbol me parecía un tostón. Eso no quita para que esa expresión sea uno de sus legados. Y así aparece la expresión hasta en la wikipedia ¡inglesa!, como forma de definición del estilo español.

Total, que después de años y años con el espíritu de Camacho "que macho" a cuestas, lo que funciona es otra cosa. Y no solo es que funcione, es que además nos hace disfrutar con esa magia de salón aterciopelado, ligera, en contraposición con el grito de la furia de los cojones, elegancia frente a testosterona.

Esta forma de entender el futbol patrio la inició la selección en la Eurocopa del 2008, con un Luis Aragonés más que en entredicho, con una clasificación calamitosa para dicha Eurocopa y con Raúl, el buque insignia, rebajado al ostracismo de no ir ni convocado. Y la gente, hasta yo, sin entenderlo ya que aquella campaña del 7 blanco con el Real Madrid fue de lo mejorcito. El sabio de Hortaleza convocó a Tamudo, pero se lesionó, luego llamó a Bojan que decidió no ir, y por último lo intentó con Sergio García, el cual no se había visto –ni se verá- con una oportunidad semejante. Todos estos cambalaches para no llevar al madridista. Las críticas le llovieron pero él había dado un golpe de timón, fin a la raulitis.

Tampoco se llevó a Guti, y eso si que fue una visión. Guti es todo lo contrario al juego que tiene ahora la selección. Parece que podría encajar, pero no. Guti no es paciente, no es un jugador para intentar un sitio u otro y si no puede echar para atrás el balón. Guti antes que eso escupe a un contrario o da una patada. Guti es de brillantez puntual, de genialidad, de furia. La furia tenía ese punto de genio que aparecía cuando menos se esperaba…Butragueño, Caminero, Juanito, Carrasco, Cardeñosa, Rubén Cano…y supongo que hasta el mismísimo Di Stefano. Pero esta selección que confeccionó Zapatones era una selección de paciencia y juego cristalino. Nada de genialidades luchando contra los elementos. Solo trabajo y el genio aparece con tanta asiduidad que deja de ser genio para convertirse en un modus operandi del juego español.

Esto lo entendió Guardiola para el Barça y así pasa, que lleva 3 años incontestables en cuanto a fútbol y resultados. La diferencia entre la furia y la elegancia es la camisa de Camacho en el mundial de Corea del Sur - Japón. Esa camisa toda sudada contrasta con la clase del señor Guardiola en el banquillo. La furia suda, la elegancia habla sobre el campo.

Y Del Bosque lo continuó, para mí con el error de nutrir de un peón más el medio campo destructor, quitando movilidad al grandísimo Xavi Hernández y a ese Tamariz del balón apellidado Iniesta y de nombre Andrés. Pero sigue con ese tiki taka que se conoce en todo el mundo y en más idiomas aparte del español.

La sub 21 ha ganado de igual forma, con Thiago, Herrera y Mata circulando el balón y con un único pivote, Javi Martínez que se ha hecho inmenso en el campeonato. Una selección con un estilo.

Esperemos que estas señas de identidad hayan llegado para quedarse. Eso queremos todos.

 

Es solo un día más...

Salgo con unos amigos de los de siempre y me encuentro demasiado tenso, disconforme. Más de lo habitual en terrenos de lo habitual, más serio para terrenos donde la seriedad supone un esfuerzo insuficiente.

Pero bueno, hemos estado juntos, nos hemos reído y hemos discutido, hemos brindado y nos hemos enfrentado, lo hemos pasado bien.

Vuelvo a casa con distant sun como melodía rutinaria, como letanía fascinante de la música simple y maravillosa.

Pienso en personajes que se pasan por mi lado y luego se alejan, pienso en memorias comunes que quedan abocadas al imperio del olvido. Y eso no me gusta. Y me doy cuenta de que al final el mundo se rige por frases tan sencillas y tan intrascendentes como “me gusta” o “no me gusta”.

Así es, y dudo que se pueda resolver. ¿Quién quiere resolverlo?

Ayer fue la noche más corta del año…quizás haya que acortar la noche para lograr una felicidad aceptable y plausible. Ayer fue San Juan y hoy hace calor. Ayer la gente saltaba en hogueras, hoy la gente piensa en el frío que hace cuando no acompaña el viento.

Hoy es un día nuevo…es solo un día más…,

Un sol distante...

Cojo mi ipod y voy al autobús, he quedado con un amigo para tomar algo por el centro de Madrid, ese plan siempre es atractivo. Esperando el autobús voy cambiando de canción en canción, dejo apartados a los Foo Fighters que tanto me están acompañando, llego a Crowded House. Grupo blando si alguien lo quiere ver así, a mí simplemente me parece una banda capaz de generar preciosas melodías. Con eso ya me tienen a su merced. Miro canciones, una tras otra, empezando por Private Universe, maravillosa.

Llego a una a la que no había prestado mucha atención, Distant Sun. La escucho, me subo al autobús que llega al rato, con la espera habitual de cuando uno tiene prisa. Me quedo asombrado de lo buena de la canción. Me siento detrás de los hombros de una chica, y me quedo mirando sus hombros como manifestación de belleza. Ella ni se entera, como es normal. La mujer es muy mona, su espalda también y la canción también. Trayecto agradable hacia el centro de Madrid.

Y entonces llega Not the girl you think you are. Y pienso en esta canción para cantarla. Me la apunto como canción para tocarla en acústico. Maravillosa melodía una vez más, suena a John Lennon. Al parecer el propio Neil Finn declaró que su intención era hacer una canción “beatle”.

Me pregunto si la canción sería cantable para alguien que hablase en esdrújulas. En “muchísimas” esdrújulas. Aunque ahora no sé quién habla en esdrújulas, no sé si alguien del pasado es alguien del presente con esdrújulas. No es una canción triste, no sé. Tampoco alegre. Es bonita.

Me encanta la canción…pero elijo Distant Sun en directo para esta entrada. Me gusta lo bien que suena el directo de esta canción y lo bien que la canta Neil Finn. Algo más
animada que la original en tempo. Maravillosa.

Un sol distante, el polvo de un sol distante cayendo sobre todo el mundo. No sé todo lo que quieres, cuando me haces girar como una peonza una y otra vez, sin fuego al encender mi mechero, sin temor a la oscuridad…con tus palabras devorando mi corazón y me haces sentir culpable. Curiosa letra…que bien viene para los días con risas y los días con silencios.

Quizás los soles distantes no trasmiten calidez...

La verdad, solo con canciones de Crowded House se haría un acústico precioso.

Algún día

Algún día

Frase del día...

Algún día te pego. Algún día porque no me dejastejugar entre sonrisas de ángeles.

Algún día echar de menos tanta esdrújula perdida debe ser objeto de algo. No sé de qué.

Algún día entre mis cosas encontraré las reglas de un juego escondido. Algún día escarbaré en la tierra de los retazos que dejaste en el camino de la huida. Algún día debería tener suficientes cartas para que, en el juego donde se sostienen cartas sin dorso, tenga una oportunidad para que el farol del destino pueda jugarlo con suficiencia.

Algún día el sol sale entre los resquicios de un prado desolado. Algún día.

Jeffersson Airplane suelta en una canción si ¿no quieres encontrar a alguien a quien amar?, sería mejor que lo encontraras. Conejos blancos, y amigos con trucos de manos sin mangas. ¿No necesitas a alguien a quien amar?, música de movimientos lejanos.

Quizás todo sea un sueño de llantos, sueños oníricos con Morfeo sobrevolando nuestra cama, vigilando nuestra almojada, paseando en nuestro cuarto.

Los gatos sueñan que quizás algún día las cosas fueran como eran. Los gatos se reunen para pensar si eso podría ser así. Algún día las cosas son de una forma o de la contraria

Simplemente, algún día.

 

Día de comienzo de semana

Día de comienzo de semana

Calor incesante, será porque el verano está llamando con impaciencia.

Las ideas se van derritiendo en una sauna del despropósito.

No sé muy bien casi nada... o nada.

Los sueños son juguetones, y desvelan trozos de realidades y de deseos.

No entiendo nada y todo aparece en forma de interrogación.

 

Locura en sueños

Locura en sueños

PERGÚMENO A MORFEO

Oh Morfeo, dios onírico, poderoso

No entiendo porqué me torturas

Porqué todas las noches dejas poso

De Musa en mis sueños, revolviendo mi cordura

 

Acaso quieres que no salga de este foso

Que me quede embadurnado de basura

Triste, ausente sin su amor, que me sienta yo celoso

Que no olvide su mirada, su sonrisa, su cintura

 

MORFEO A PERGÚMENO

Mi buen Pergúmeno, no me creas tal coloso

Ni imagines en mí ardides ni conjuras

Que apuntando la noche me deslizo generoso

En tu lecho a librarte de lo que llamas ahora basura

Pero eres tú, o tu yo dormido el que gustoso

Me pide suplicando que no aplique tal censura

Que prefieres vivir dolorido y guiñaposo

Pero al menos recordar en tus sueños su hermosura

Mas el camino surgido es engañoso

Y en el alba se aparece la locura

De un amor no sabes si amoroso

Perdido mientras buscas la mesura

 

Gari Sandance, Amaneceres recurrentes.

 

 

Une saison en enfer

Une saison en enfer

Leo a Rimbaud...hacía tiempo que no lo cogía, cosa rara en este tiempo que he paseado por el dolor. No entiendo como no lo había retomado dado mi carácter de buscar libros y canciones acordes con el rumbo que va tomando el paso de los días. Lo releo, una temporada en el infierno, Une Saison En Enfer, una obra brutal, tremenda, publicada a la edad de 19 años, después de sus tumultos con Verlaine. 

Una temporada en el infierno...caminos dolorosos, tejados sin viviendas, paseos sin caminos. Pongo un extracto... 

 

He bebido un colosal trago de veneno. - ¡Tres veces bendito el consejo que me ha llegado! - Las entrañas me queman. La violencia de la pócima tuerce mis miembros, me hace deforme, me embiste. Muero de sed, me ahogo, no puedo gritar. ¡Esto es el infierno, el castigo infinito! ¡Miren cómo el fuego crece! Me quemo como es preciso. ¡Ven, demonio! 

 Había entrevisto la conversión al bien y la dicha, la salvación. No puedo detallar mi visión, ¡el aire del infierno no permite himnos! Había millones de criaturas encantadoras, un suave concierto espiritual, la fuerza y la paz, las ambiciones nobles, ¡qué sé yo!

 

Sencillamente apabullante.