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Notas de Mr. Kite

Ni puta idea...

Ni puta idea...

Cosmic windows with blue lights

Shine in the middle of my dreams

Tempting kisses from the night

Burst into the room of the hill

 

Proyecto de letra...ni puta idea.

La música importa...

Hoy he visto unos cuantos videos de la web whymusicmatters, no me he interesado mucho por lo que pretende la misma, pero los videos son interesantes.

Dejo el dedicado a Paul Weller y Jam, una banda magnífica. Un artista especial.

Y aparte, hace mucho calor.

Y me gusta eso de que la música importe...

Volviendo

Volviendo

De vuelta a la rutina de todos los días se vuelve de las vacaciones. Lo curioso de la rutina es el cómo la misma puede ser una tortura, algo placentero o, simplemente, algo que no te provoca ninguna sensación. La realidad es que la rutina en sí no es mala ni buena, es simplemente monótona.

La monotonía tiene sus amantes. Aquellas personas para las que lo buena de la vida es comer el mismo plato todos los días. Eso les satisface, no hay sobresaltos, todo calculado, vas a la mesa y ahí tienes tu plato. Escalope con ensalada, todos los días. ¡Qué rico el escalope!...

Para estas personas los matices los da el aliño de la ensalada, si está con demasiado vinagre, si te gusta con más o menos sal…si el aceite es virgen o mezcla. Y a veces el empanado del escalope o en un artificio de maravilla de las maravillas que el escalope sea de pollo en vez de ternera, ¡o de pavo!. Poco más. Y eso les gusta. Les gusta porque las cosas son como tienen que ser. Sin más…ni menos que dirían ellos.

No entro a juzgar este comportamiento. Hace tiempo que dejé de creer en juicios morales sobre el comportamiento individual. Todo aquello que no afecte a otros no me parece digno de juicio. Los juicios valen para una colectividad, se emiten para eliminar malas pautas, comportamientos dañinos a dicha colectividad…pero si solo le afectan al individuo o si afectan en grado amable o inocuo a la colectividad, que nadie juzgue. Yo no lo haré. Bueno, podré dar mi opinión en el sentido de si tal o cual cosa me gusta “para mí” o si me parece una gilipollez “para mí”, pero siempre en el ámbito, como digo, de lo individual.

La vuelta al trabajo diario, rutina del día a día de los días de los meses es una liturgia que se repite en todos aquellos que vuelven de vacaciones. Hay gente que llora por las esquinas y otros que llevan la felicidad en el rostro.

Yo lo que hago es escribir esta tontería…y no me gusta el escalope todos los días.

Texas - Hollywood - Almería

Texas - Hollywood - Almería

Me acerco a Fort Bravo…y no me refiero a la película de John Sturges con William Holden, la cual no he visto, sino al lugar en Almería donde han rodado unas cuantas películas de género, esos spaguettis como Por un puñado de dólares, El bueno el feo y el malo…que maravilla de mentira.

Ver lo desolador del entorno me alegra la vista. Puede parecer contradictorio pero no es así, el clima y el paisaje es tremendamente duro, atroz. Y eso me parece que casa muy bien con el panorama que puedes tener en el desierto americano. El desierto de Almería creo que da muy bien el pego…mirando las colinas de alrededor puedo imaginarme perfectamente una película de vaqueros. Así que por ahí bien.

Luego los decorados son de lo más gracioso. Cuando ves el fuerte bravo este pues como que se te cae el alma a los pies. ¡Vaya birria!, fue mi primer pensamiento. El fuerte es pequeño, los troncos que sirven de protección, pues eso, troncos, con resquicios entre tronco y tronco…vaya mierda de construcción me dije. Pero en menos de un minuto cambié de opinión. Pensé en cómo sería un puesto de avanzadilla de una unidad del ejército americano en el oeste…y hostias, me salía ese tipo de fuerte. A ver, un grupo de 50 hombres desplazados al borde de la frontera con territorios indios no podía tener un pedazo de fuerte, sería indefendible. Y viendo el paisaje, el tipo de construcción con troncos ya era algo sublime para los materiales que podías encontrar. Así que dándole vueltas decidí que el fuerte era de lo más realista que podías encontrar…así que con esta idea me fui a los escenarios de los pueblos.

El poblado mexicano, separado del americano, mola, el banco me recordaba la salida de Newman y Redford en dos hombres y un destino, construcciones de ladrillo o adobe en colores blancos. Mientras que el pueblo americano es básicamente de madera con alguna cosa de ladrillo, eso sí, todos con colores distintos.

La oficina del Marshall, o del sheriff, me gusta, con sus celdas y todo. Es de los pocos decorados junto con el Saloon y alguno más que tiene algo dentro, los demás son puro atrezzo. Pero joder, es que no es un pueblo real. Es un decorado para películas.

Luego vienen las exhibiciones de gente disparando y a caballo…bueno, están graciosas. Pero a mí lo que me gustó es ese regusto a película antigua. Ahora todo es digital o con presupuestos tales que te hacen un pueblo de verdad, y si se les da bien hasta puedes empadronarte en él. Pero lo que he visto era el escenario donde gente en los sesenta y setenta simulaban al grandioso Hollywood, en el desierto de Almería.

Y joder…qué calor que hizo.

Tiempo estival

Tiempo estival

Vacaciones

Y yo que sé...

Y yo que sé...

Sol andaluz, playa y arena y nada nuevo bajo este sol. Sol que golpea con su justicia el termómetro local. Apenas una tenue brisa y la sensación de tozudez en planteamientos eternos. Me pongo a Chet Baker y creo que me encantaría estar en una terraza escuchando un buen concierto de jazz, con brisa fresca, camisa larga… puede que Saint Tropez fuera un buen sitio para la idea.

Mentiras en mi mente con el “ment” como principio de palabra que se repite en una estúpida rutina de vocabulario.

Creo que no merezco el silencio que suena tan fuerte. Todo el mundo me daría la razón al contar el dislate coyuntural que se ha establecido como pauta de comportamiento. Creo que las musas arrojarían a aquella de sus tierras, que toda la polis saludaría a Pergúmeno, que el brazo de Minerva sería implacable en la Roma heredera de los mitos griegos. Que Palas no dejaría entrar en su reino a aquella que calló por no saber. Pero todo eso da igual

Me pongo música que hace que las horas sean atractivas. Es lo que tiene de mágica la música.

 

De paseo comenzando por el Power pop

Navego por singles pop, de power pop, movimiento que anda ahora algo trasnochado. Creo que nunca se puede oficiar la defunción de un movimiento musical, siempre aparecen mas tarde reinventados (por ejemplo, alguien puede dudar que el rock duro de principios de los setenta, aquel que fue decayendo según iba surgiendo el heavy, luego volvió a finales de los ochenta vestido de grunge o de rock americano...o el punk muerto a principio de los ochenta, no es el mismo que luego se vió con grupos como libertines y compañía). Así que el power pop anda igual que una corriente superada...por los subterraneos musicales, esperando que alguien se la reinvente.

Andaba escuchando a Myracle Brah, experimento individual de Andy Bopp y del power pop voy saltando de uno a otro lado y me encuentro con Costello y su musica de finales de los setenta...hablando de liquidar el punk.

Me doy de bruces con el video de pump it up y los movimientos estertóricos de Costello, su forma de bailar con los pies en plan Jerry Lewis me encanta. Supongo que a cualquiera le puede parecer estúpido. Bueno, eso es tan habitual que no debería afectarme en demasía.

Veo el video y escucho la canción, segundo disco de Costello, ya con los attractions. Producido por Nick Lowe, un patrón del buque del punk, post punk, power pop y todo lo que se le ocurra a quien pone las etiquetas de géneros o tendencias musicales.

El album This Year's Girl me pareció siempre fascinante desde que lo descubrí. Sonidos bordeando el punk, Costello puro, sin dosis de crooner. Me acerco a otro tema del album, I don't want to go to Chelsea, y veo como los presupuestos para hacer videos en el sello Stiff eran escasos pues es igual que el video de Pump it up...vamos que ni cambian de trajes.

Y claro, no puedo dejar de pensar en el Get Happy, cuarto disco del londinense McManus y su apabullante I can't stand up for falling down. Gran canción, cover de la original de Sam and Dave. Voy a la original...que no conocía por cierto. Y me quedo flipado del pedazo de versión que se marcó Costello. Acojonante la energía que le mete a la canción. El original es lánguido...o más bien, láaaaanguido. Es como una tarde calurosa de verano, echado en un sofá, adormilado y sin ganas de hacer nada. Lánguido...es esdrújula. Sé de alguien que pronuncia las esdrújulas mejor que nadie en el mundo. O al menos lo hacía. Ahora apenas sé nada. Dicho lo cual no mola levantarse para caerse.

Paseos musicales...

Puede leer y es mala, primer obstáculo.

Pongo a Interpol, hacía tiempo que no escuchaba este disco, el primero de la banda. Turn into the bright lights...me enganchó el sonido de la banda, y me compré el siguiente también. Y desde entonces no he vuelto a seguirles.

Pero canciones como Obstacle 1, NYC..., te envuelven en un sonido especial. Dejo el Obstacle 1, she can read, she can read, she can read, she's bad. El riff de guitarra es abrumador por lo obsesivo. Y la canción es perfecta por lo que sugiere ese ritmo, esas guitarras apoyadas por una batería que subraya cada zarpazo a las seis cuerdas.

It's in the way that she walks
Her heaven is never enough
She puts the weights in my heart
She puts, oh she puts the weights into my little heart...

 

 

Hoy...como otros hoys?

Hoy...como otros hoys?

El calor me sofoca, como a Gari.

Hoy no debería estar hundido, o quizás sí. La realidad es que me pesa todo un poco. No ha sido mal día...creo, o quizás sí. El hecho es que estoy down, estoy apesadumbrado, no sé, apenas... no sé qué expresar cuando mil millones de palabras no pueden expresar lo que se siente, porque no sé qué es y qué no.

No ha sido mala mañana, la comida estuvo bien. Quizás soy demasiado freakie, quizás hablo demasiado y aburro a mi entorno. O a casi todo, alguno resulta que también es un loco de Batman.

Va haciendo un año, me viene a la cabeza, en que los silencios se apoderaron del universo y los relámpagos que preceden a los truenos aparecieron en el día a día. El silencio del rayo es aterrador por lo inesperado.

Y me hago una recopilación de canciones...no sé si será buena o mala, pero me gustan. ¿Eso anima?...bueno, es una forma de enfocar el desánimo en algo que me gusta...la música...otra vez la música.

Canciones lentas, animadas, tristes, alegres, lánguidas, mínimas, pequeñas, bonitas. Listres, trentas. Realidades en forma de acordes que me llevan a cualquier sitio con billete de vuelta para el presente.

Hoy es un día extraño porque no sé muy bien nada de nada. En realidad eso no lo hace extraño porque suelo no saber nada de nada. Escucho canciones, eso sí. Pero claro, ahora que lo pienso, eso tampoco lo hace extraño. Y ¿por qué tengo entonces esa sensación?

Lo calculado siempre es erróneo porque las matemáticas humanas contienen ecuaciones que no somos capaces de modelar. O por lo menos yo no sé. Hay gente que huye de esas matemáticas y entonces opta por decidir que los axiomas humanos son particulares y personales. Entonces construyen un cuerpo de doctrina irreal desde el punto de vista objetivo, pero válido para sus menesteres. Y eso es lo que finalmente cuenta, que sea válido para cada cual.

Hoy estoy abatido...y me pongo música. Es de esos momentos en que esperas llamadas de gente cercana para que te hablen de cualquier cosa y te saquen de la espiral rutinaria en que se convierte el decaimiento. Ese camino hacia ninguna parte teñido de flores marchitas que te hablan de sensaciones que no entiendes y te guían a un castillo gris donde el sol es un mero recuerdo. No mola, no hay motivos para seguir el camino...así que siempre viene bien que te saquen de él.

Me apetece que alguien me llame para sacarme de estas ecuaciones que no entiendo.

Verano o estío...elige

Puede que sea el calor...pero no tengo ganas de nada.

 

Pongo un video de Gorillaz de una canción lánguida que me gusta.

TANGO 10 - ESTROFA NOVENA – Parte 6 de la letra del segundo deseo

TANGO 10 - ESTROFA NOVENA – Parte 6 de la letra del segundo deseo

Aquella mañana era turbia. El hecho de no ir puntual al trabajo se traducía en un enorme esfuerzo mental, y ello le impedía concentrarse en Livia, y ahora ella estaba en el bar para compartir un desayuno con él así que decidió que quizás lo mejor sería dejar el desayuno para otro día y aguantar los sinsabores del metro. El terror que le inundaba el cuerpo por la posibilidad de que Livia se fijara que estaba allí y le saludara…o peor aún, que no le saludara, esa sensación era horrible y, puestos a apostar, decidió simplemente no jugar a los dados. Cualquier cosa podía sentarle mal así que con el libro delante suyo hizo una maniobra suave y se dirigió a la salida del bar, una vez en la calle observó que había cogido la mejor de las opciones y tomó rumbo, de nuevo, al metro.

En el camino se detuvo en un kiosco de prensa mientras un humor desabrido iba taponando cada uno de sus poros. El kiosco era regentado por Manuel, conocido de Gari por la asiduidad con que paraba cada día al volver del trabajo en él y cimentada esa amistad por alguna que otra caña a las 9 de la noche en El Golpe. Pero esa mañana Gari estuvo a punto de mandar a la mierda a Manuel por la sencilla razón de que se habían terminado los ejemplares de una colección de cine cuyo número traía la película Julio Cesar de Manckiewicz. Hubiera matado por esa película...así que desde algún punto de vista podría decirse que su amigo el kiosquero había tenido suerte.

- Joder Manuel, sabías que quería ese DVD, podías haberme guardado uno -le espetó Gari clavándole la mirada.

- Ya, perdona. Pero es que te tenía guardado uno y debe haberlo vendido mi madre ayer al mediodía. De todas formas, si quieres te la grabo...-apenas hubo comenzado este ofrecimiento Manuel cuando Gari se había dado la vuelta con una breve y cortante despedida.

- Ya te contaré tío...puta mierda.

Manuel se quedó perplejo, no era normal que Gari le hablase así, menos aún desde hacía un par de meses, desde las últimas vacaciones de Gari, ya que compartieron muchas tardes de charla de tontos como decía la madre de Manuel.

- Mira estos dos, se juntan y todo el rato hablando de películas y de tebeos, como si fueran quinceañeros...en vez de salir por ahí. Anda que una ya no sabe qué pensar.

La madre de Manuel se encargaba del kiosco los mediodías y así él podía tener su ratito de comida tranquila. A veces Gari y Manuel comían juntos, sucedía cuando Gari estaba de vacaciones y bajaba tarde al mediodía a por el periódico. En las últimas vacaciones de Gari esto se convirtió en costumbre. Aprovechando las horas de ocio que unas vacaciones concedían, Gari se liaba a charlar de tebeos con él y les daban las dos de la tarde, hora en la que llegaba su madre y se iban a algún bar de tapas de la zona a zamparse raciones de oreja y bravas mientras dilucidábans si Batman era más meritorio que Superman, o si el comic europeo era superior en temática al americano.

Total que aquella mañana ante la desgracia típica de cinéfilo freakie inadaptado, Gari volvió a navegar entre las olas de canciones que tenía en su mi cacharro mp3 y dirigirse al trabajo monótono de todos los días. Renunció a encontrarse con la que meses más tarde sería el tatuaje más indeleble de los fracasos de su alma. Livia sonaba a otoño, y a Gari el otoño le puede. Mientras el futuro sobrevolaba los pasos de Gari para que todo condujera a desencuentros dolorosos y momentos de felicidad indescriptible, Gari pensaba en Livia con las velas de su mente desplegadas, se dió cuenta de que entre todos los deseos que poseía, el de Livia avanzaba rapidamente al primer puesto.

TANGO 9 - ESTROFA OCTAVA – Parte 5 de la letra del segundo deseo

TANGO 9 - ESTROFA OCTAVA – Parte 5 de la letra del segundo deseo

Así que Gari se dirigía con Death Cab for Cutie sonando en sus oídos y con el humo de los coches circulando entre unos semáforos que jugaban con la paciencia de los conductores. Viendo como algún señor vestido de guardia urbano imponía un desorden inquietante en un cruce de calles imposible, logrando una preciosa imagen de dinamismo estático porque allí no se movía nada y algún claxon empezaba a resonar.

El Golpe, ya estaba llegando y no sabía lo especial que le iba a resultar un bar cuyo máximo respeto era el sabroso bocadillo de chistorra que preparaba. El Golpe se iba a convertir en algo especial, no como el patio de la casa de Gari, que ni es particular ni nada de nada porque su casa no tiene patio. Iba a ser más especial porque en esa cafetería se encontró de nuevo a Livia.

Livia aparecía al final de la barra y Gari se sumergió en un libro que llevaba siempre para el metro por el temor de que sus miradas se encontraran. Pensó en el nombre, Livia. Livia es un nombre que le sonaba a otoño. Y a Gari el otoño le ganaba. Le podías dar una playa de Benidorm en otoño que podría hasta parecerle un paisaje maravilloso. Cuando Gari oyó su nombre de boca de Livia, hacía unos meses ya, entre el humo de un cigarro que ascendía nublando un poco su rostro y con una mirada de tonos azules y grises, se dio cuenta de que estaba cerca de una posible rendición. Pero rendirme es sencillo, pensaba Gari... a poco que se tuviese sensibilidad se sabía cómo rendir a Gari, eray muy fácil de decapar para la gente que no vive absorta en la nada.

¿Se acordará?

¿Se acordará?

La desidia surge como muñecos de madera que esconden su corazón para hacerlo invisible. Para que otro muñeco no lo vea, para que no lo vea uno mismo, para pensar que la realidad es como uno quiere que es.

Hace tiempo, tanto que el pasado es hasta una palabra cercana, hace tiempo las palabras surgían de esta forma

 

DESIDIA

Desidia y desidia,

desidia sin colores,

o a veces gris

desidia por el sopor

de tenerme que escuchar

gritando sin gritar

destrozando mi mente

en mil susurros de látex,

perdurando unos mil años

enterrados,

sepultados por tu ausencia

en el fondo de mi alma.

Y me quedo con el gusto

de verte caminar

de espaldas a mi cara,

esperando solo un gesto,

una mano,

un hasta luego.

 

 

¿Se acordará alguien de esto?

 

No te acerques

No te acerques

Hay momentos en que el pasado se desvanece y uno se pregunta...

¿acaso huelo mal?

 

Posiblemente sí porque hay personas que no quieren acercarse al lugar en el que yo puedo encontrarme.

TANGO 8 - ESTROFA SEPTIMA – Parte 4 de la letra del segundo deseo

TANGO 8 - ESTROFA SEPTIMA – Parte 4 de la letra del segundo deseo

Y con la decisión tomada Gari devolvió su pensamiento al lugar donde se sentía cómodo y placentero desde el día de ayer. Pensaba Gari que el espacio que queda entre dos personas es un pequeño lugar donde la confianza se entretiene jugando con la sonrisa y los deseos de ambos. Si la sonrisa es placentera y los deseos tranquilos la confianza salta de uno a otro dando paseos agradables donde la serenidad se aposenta de forma calmada. 

En esos pensamientos andaba mientras caminaba por la Gran Vía madrileña. Se dirigía hacia El Golpe, ya sin otro motivo que el de darse una satisfacción matutina a base de descafeinado y tostada con mermelada. Se dirigía a un café y no tenía muchos pensamientos turbios, aunque la idea explicar el qué sería la confianza con una persona como Livia y los mecanismos para que ésta apareciese le daba vueltas. 

Se dirigía a un café y no tenía muchos motivos para llorar salvo que un sol luminoso se empeñaba en martirizar sus restricciones pensativas. Las restricciones de Gari eran curiosas, aleatorias, con su propio ritmo y desveladas a su gusto sin reglas escritas, pero no le gustaba que llegaran impuestas de forma lumínica. Se dirigía a un café y había decidido ponerse algo de música en el trayecto, el invento ese del mp3 le tenía fascinado porque podía tener el café a 5 días de camino que en el mismo no repetiría ninguna canción de las que tenía grabadas en el pequeño aparatito que llevaba en su bolsillo. 

La música golpeaba sus  tímpanos y por cada fotón que veía vagar cargado de luz se ponía una canción más lluviosa. A ver si con ello conseguía que una nube se diese por aludida y cubriera parte de Madrid a la altura de la Red de San Luis. Se dirigía hacia El Golpe y pensaba en mermelada de melocotón, "es la que más me gusta" se decía a sí mismo. Gari era muy tradicional. Le gustaba el palacio de Buckingham y el cambio de guardia. 

Y también le gustaba caminar por las mañanas frías, con la brisa enrojeciendo levemente sus pómulos y escondido en una de sus bufandas, protegido. Las bufandas son útiles para muchas cosas, y además son coquetas. Siempre había pensado que un doctor en filosofía sin bufanda no era un intelectual, sino simplemente un titulado. La bufanda da un toque especial, un halo de elegancia, donde el estilo y lo bohemio se encuentran por azar alrededor del cuello. A Gari le gustaban las bufandas, pero nunca las mezclaría con mermelada de melocotón.

 

Soberbia del fracaso

Soberbia del fracaso

Baudelaire, Fitzgerald, Poe, Wilde,… mis grandes referentes literarios. Hay más, pero estos son auténticos fracasados. Estos son los que fracasaron en sus vidas. El propio Fitzgerald se reconocía como tal, y Baudelaire, como ese dandy bohemio, contradicción en la apariencia que no en el fondo. EL dandy debe aspirar a ser sublime, debe vivir y morir delante del espejo, lo decía Baudelaire. El bohemio es el sublime ignorado, se distancia de aquellos a los que el dandy frecuenta. Pero ambos se diferencian del vulgo.

Pero, a mi entender, el bohemio tiene un problema adicional. Se distancia de lo mediocre pero sin embargo se reconoce como el más mediocre, aquel que no sabe que hacer con su vida porque aquello que anhela se le antoja como imposible. Curiosamente, no es raro ver como un dandy termina en bohemio. EL paso del tiempo resta elegancia, frescura, y atractivo. Aparecen otros más elegantes, más frescos y más atractivos y, entonces, al dandy solo le queda su propía rebeldía. Ya lo vio Wilde con Dorian Gray, el dandy hace lo que sea por seguir siendolo,… hasta que deja de serlo. Entonces hace lo que sea por distinguirse de los demás desde la inteligencia. Huye de la mediocridad por el camino del intelecto, y la soberbia de antaño se transforma en pura soberbia intelectual, la más molesta para las buenas costumbres.

Pero la cara de la soberbia nunca es agradable...

TANGO 7 - ESTROFA SEXTA – Parte 3 de la letra del segundo deseo

TANGO 7 - ESTROFA SEXTA – Parte 3 de la letra del segundo deseo

A las ocho y media estaba saliendo por la puerta de su piso, pensamiento apenas focalizado ya en otra cosa que en el aluvión que se encontraría en el metro. Las ocho y media es hora punta y acostumbrado a salir a las ocho menos cuarto, aquello iba a ser un infierno. Junio en Madrid supone todo un reto de calor por las consecuencias del mismo. Si soportar apreturas en el frío enero resultaba desagradable, en junio con los sudores del verano era una tarea desalentadora. Multitudes de personas con miles de costumbres distintas en cuanto al higiene hacían que un vagón de la línea 1 de metro fuera un viaje terrorífico.

Habida cuenta de la hora que era y del panorama que le esperaba Gari pensó que no había llegado tarde ningún día del año y que, teniendo en cuenta a sus compañeros, esa actitud puntual suya podía ser considerada como la de un “trepa gilipollas”, decidió que era un buen día para desayunar en El Golpe, una pequeña cafetería a mitad de camino entre la estación del metro y su portal. El Golpe le gustaba, por un lado por la referencia a la película de Redford y Newman y por otro por los platos exquisitos combinados que de vez en cuando encargaba para llevárselos a casa a comer. Considerar exquisito unos huevos con lomo adobado a la plancha no es propio de un gran gourmet, pero cuando estás sin ganas de cocinar son ese tipo de cosas son las que te hacen valorar otras…como la posibilidad de estar tirado a la bartola en el sofá mientras otro cocina tu comida.

Así que pensó en la oficina, en Roberto que estaría ahora comprando algo en el Corte Inglés, en Juan que habría llamado diciendo que se cogía el día pero que no se lo apuntaran y en Merche que habría pedido hora en la peluquería, y tras este recuento de actividad, la idea del desayuno y, sobre todo, huir de la hora punta, le pareció de lo más interesante. Tanto que ya no veía otra opción posible.

TANGO 6 - ESTROFA QUINTA – Parte 2 de la letra del segundo deseo

TANGO 6 - ESTROFA QUINTA – Parte 2 de la letra del segundo deseo

Así que levantarse para acometer la tarea de inventar razones en las cuales no creía para satisfacer a una jefa de dudosa inteligencia y prejuicios estúpidos no le resultaba de un atractivo sobrecogedor, antes más, le suponía una pequeña tortura. La tortura diaria del funcionario inmerso en un océano de burócratas del cual formaba parte. Decir buenos días de esta forma cada mañana era parte de su penar. Y aquel día no era distinto salvo por un pequeño detalle, no pensó en el trabajo solo un par de minutos. El tiempo justo que pasó desde que se puso en pie hasta llegar al baño para la ducha habitual.

En el momento justo que abría el grifo de agua caliente le vino a la cabeza la noche pasada y el polo magnético que había atraído todo el metal de sus pensamientos. Livia. Se quedó parado con la mano debajo del grifo, movimiento rutinario para comprobar la temperatura, y así se quedo pensando un buen rato mientras el humo del agua caliente casi le impedía ver su propia mano y un dolor le hacía despertar.

Con la mano roja del calor y la sensación de estupidez a hombros apenas le quedó un mínimo de dignidad para entender qué le estaba pasando. Tras regular la temperatura se sumergió en la lluvia tonificante y comenzó a darle vueltas al asunto de su vecina. Se había cruzado con ella ayer, se quedó pensando en ella, tocó el bandoneón y tarareó una letra de una canción. Entrada la noche abrió una botella de vino, uva Malbet, por aquello de que en Argentina la producen para sus vinos. Los colores del vino, los efluvios aromáticos, el alcohol en definitiva fueron adueñándose de la diligencia que era su pensamiento y la condujo por terrenos no visitados. Praderas donde la imagen de Livia se formaba en nubes carmesí, donde los dedos se la señorita Solil se entrelazaban con los suyos…y luego se durmió.

En estos recuerdos de la noche anterior se hallaba cuando los pitidos de las ocho de la mañana sonaban en la radio. Como acto mecánico Gari ponía la radio cada mañana para escuchar lo que ocurría por el mundo. El resto del día los sonidos que elegía eran músicas elegidas con premeditación y precisión de acople para cada momento. Pero las mañanas eran para saber el presente del entorno. Teniendo en cuenta que Gari se levantaba a las siete de la mañana se dio cuenta de que llevaba casi una hora bajo el agua. Sus manos eran una exposición de arrugas y sin embargo tenía la sensación de que acababa de entrar en la ducha.

Mientras pasaba el tiempo bajo la ducha pensaba como sería estar bajo la lluvia con Livia, con música porteña sonando, mirándose a los ojos, empapados, con ese trozo de las almas que sienten de verdad entregado a los labios del otro, con el extraño sentir de tenerla en sus brazos notando que ella se entregaba, contemplando sus cabellos mojados. Lluvia de tango enamorado, gotas de amor y deseo que rodean sus cuerpos mojándolo todo…

…y pensando esto era feliz.

 

No hay manera humana de escapar...

Love of Lesbians. Bueno, les tenía cierto desprecio a estos catalanes, había escuchado uno de sus discos, Cuentos Chinos para Niños del Japón, y no me había provocado el más mínimo interés.

Sin embargo decidí dar otra oportunidad este fin de semana pasado y buscando canciones me encontré con este tema "La niña imantada", que me parece bastante bueno. Un tanto en espiral la canción haciendo honor a parte de su letra, me parece que tiene una tensión de esas que te capta. El comienzo rítmico está fantásticamente decorado por la melodía vocal para desembocar en una clásica melodía pop retornando de nuevo a la parte inicial, a esa estrofa de melodía cadenciosamente marcada.

Y bueno...el video es demencial, en una estética y argumento que deben estar muy en la línea de lo que les pasa por las mentes a esta banda.

En cualquier caso me gusta la canción...

Calor con trip hop

Calor con trip hop

Calor, y me pongo a pensar en las últimas canciones que estoy escuchando. Portishead me tiene maravillado, entre la voz de Beth Gibbons y el ambiente atmosférico que meten me tienen loco. Así que voy y me compro sus dos primeros discos (total, tienen 3).

Veo con interés sus vídeos, y luego me acerco a Unbelievable Truth, con el hermano de Thom Yorke. Este grupo que ya no existe como tal, tiene un disco Sorrythankyou, así, todo junto, con una preciosa canción titulada A Name.

Y sigo con las corrientes en plan trip hop. Investigando aquí y allá me llega una canción de Heather Nova y una versión un clásico titulado Gloomy Sunday. Preciosa…Pongo a Hooverphonic y su clásico Mad About You y suena perfecto.

No acabo de engancharme a Massive Attack, pero reconozco que tienen algo que puede hacer que acabe arrastrado entre sus melodías de luz apagada.

Leo una historia del trip hop que me extraña puesto que propone el lo-fi como derivación de la música electrónica cuando, para mí, el lo-fi es una derivación del pop-rock de los ochenta liderado por bandas como Sebadoh, así que no me suena convincente...

Y veo que estos ritmos a veces lánguidos son perfectos para el calor, luz apagada, gin tonic bien fresco, la música sonando, tirado en un cómodo sofá. Creo que es una situación más que interesante.

Veo que las heridas de una ¿amiga? antaño tremendamente cercana y ahora a una distancia de varios años luz, se van restañando. Eso está bien.