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Notas de Mr. Kite

El Ascensor (Texas Love'em) - Viernes (2)

El Ascensor (Texas Love'em) - Viernes (2)

(...continuando...)

No podía creer que mis comentarios de cine valiesen para algo, habitualmente me valían para charlar con el kiosquero de mi barrio o para quedarme solo en una mesa después del café charlando muy amigablemente…con el café. Todas las mujeres que conocía tenían un interés por el cine circunstancial. Alguna se había bajado toda la filmografía de Griffith sin saber quién era Griffith, ni saber que eran mudas ni saber que eran de los años veinte. Simplemente porque habían encontrado la filmografía en internet de libre descarga. Acojonante…La mayoría de ellas sin embargo solo tenían interés en películas de gays como la boda de mi mejor amigo, o en películas de gays como la última de Almodovar. No tengo nada contra los gays, a mí me gusta el cine. Me da igual que lo haga un gay, un heterosexual o un chimpancé ingenioso. Mientras me gusten me parece buen cine. Y Blade Runner me parecía cine de la mejor calidad.

- Pues Blade Runner me encanta, me la sé casi de memoria o sea que me parece un planazo. ¿A qué hora es?

- La película a las cinco de la tarde y el coloquio a las siete y media.

- Bueno, a esa hora suelo tener audiencia con el presidente de los Estados Unidos, pero le llamo para dejarlo para la semana que viene –tengo la misma chispa que una tortuga dando una conferencia sobre mecánica cuántica-. Así que vale, quedamos.

- ¿A las cuatro y media en la filmo?

- Vale, a esa hora nos vemos.

A ver, un viernes a mí no me suele llamar un ídolo de occidente para verme a las cuatro y media. Empecé a pensar que había sido una broma. Que había algo raro. Teniendo en cuenta que Elena me había dicho que lo mismo podíamos quedar ese viernes o el sábado para vernos me parecía que alguien estaba jugando a los dados conmigo. Una partida que de momento solo me traía buenos planes, follar con Elena –olvidemos lo de que es la novia de mi amigo-, quedar con Silvia… esta partida iba bien, pensaba. Hasta que tomé un poco de perspectiva y analicé la situación.

 

Follar con Elena: Bueno, como idea es la leche. El sexo con ella es fantástico una vez pasados mis primeros cinco minutos de incontinencia. Bien…pero ¿y Rafa?. Joder, esto no iba a poder estar así siempre. No iba a estar follando continuamente con la novia de mi mejor amigo. Conclusión, o nos pillaba Rafa y le perdía como amigo, o dejaba de hacerlo y perdía una rutina sexual que por otro lado me hacía sentir bien.

Ver a Silvia: Maravilloso, quedar con alguien a ver Blade Runner y que ese alguien sea una musa griega con la belleza más excelsa que haya podido contemplar. Panorama maravilloso si no fuera por un pequeño inconveniente…tiene novio. Joder, el tema de los novios está imponiéndose en toda mi vida sentimental.

Intenté sintetizar:

1. El novio de la mujer con la que tengo sexo es mi mejor amigo.

2. La mujer de la que me enamoro tiene novio.

3. Ambos novios son distintos.

4. Ambas relaciones parecen ir bien.

5. ¿Qué demonios hago yo en medio?

Con estas ideas fue pasando la mañana hasta la hora de salir. Los viernes no trabajaba por la tarde, Silvia tampoco, siendo funcionaria me preguntaba si trabajaría acaso por las mañanas. El día se planteaba ocurrente.

(...continuará?)

 

Rápidos verbales...

Rápidos verbales...

La diferencia entre una buena canción y una canción interesante es haber leído a Henry Miller.

El día es la noche si no tienes tiempo de pensar en él.

La noche suele ser más interesante que el día, puede que porque la luz lo vuelve todo más evidente.

Tanto tiempo sin saber de ti que apenas puedo recordar tus caricias.

Tengo amigas para esconderme pero solo quiero esconderme entre los susurros de quien no lo es.

La diferencia entre el masculino y lo femenino no es tan solo lo que se oculta debajo de unas sábanas de satén.

Tengo un poema pendiente porque tengo una botella de vino pendiente.

El amor es algo que tiene mil definiciones, mil interpretaciones por cada definición y mil puntos de vista por cada interpretación.

Comprenderás si te hablo así, entre mensajes olvidados que la electrónica pone en tu mano.

La mentira a veces se disfraza de olvido y la nostalgia se viste de indiferencia.

Si has escuchado cantar a Sinatra sentado en un sillón y saboreando su elegancia entonces has dado un gran paso para entender lo que significa tener clase.

Los setenta dieron grandes canciones pero se les olvidó quién era Andy Warhol.

Los ochenta estaban huérfanos porque cuando se pusieron a pensar en Andy Warhol desapareció. Por eso nadie dijo al heavy que las hombreras eran muy kitsch.

Intento olvidar tu sonrisa pero cuando creo conseguirlo tu recuerdo aparece detrás de una vocal.

Un poco de Shakespeare, otro de Loves y otro de Calls hacen mezclas extrañas.

¿Lógica?

¿Lógica?

Algo se escurre en la lógica de la razón y no sé identificarlo...empiezo a pensar que la lógica apenas soluciona los problemas que no son matemáticos o de modelos fríos. Los sentimientos son irracionales, confieren el punto de apoyo por el cual la lógica falla, nos traiciona, aborda nuestros días sin un sentido del cómo deberían ser las cosas y, simplemente, aparecen como son.

El Ascensor (Texas Love'em) - Viernes (1)

El Ascensor (Texas Love'em) - Viernes (1)

(...continuando...)

 

VIERNES 12 DE LA MAÑANA

 

El trabajo me corroe internamente y hay días que la corrosión me sale por la boca. Ese viernes estaba así, después de levantarme con ganas de dormir, montarme en el metro con ganas de dormir, llegar al curro con ganas de dormir, estaba en el despacho de mi jefe con ganas de gritar. No era por trabajo, me llevo muy bien con mi jefe y estábamos comentando el sinsentido del ciudadano que solo se acuerda de protestar cuando hay que votar. De ahí pasamos a la asunción de que la televisión es informativa y de ahí  a que no nos dedicamos a pensar más de 5 minutos a la semana. Tras eso decidí que era un día horroroso. Quería vomitar mierda de gato podrido sobre cada uno de mis congéneres…y después hacer una gran hoguera purificadora con sus cuerpos.

Esta sensación es bastante expansiva, termino discutiendo o diciendo barbaridades en mi entorno, lo cual consigue que nadie me hable hasta que mi cara cambia su mueca de “hasta los cojones” por una tímdia sonrisa.

Así andaba ese viernes cuando sonó mi teléfono móvil. Miré la llamada y ponía Silvia Oposita. Así había puesto su número en mi teléfono, pensando en que su característica esencial era la de presentarse a oposiciones.

Al verlo me quedé pensando en qué haría que un ángel llamase a una bestia. La comida, pensé, si la encierro sin comer terminaría llamando.

-       ¿Hola? –tono de desinterés, como si no hubiera apuntado su teléfono y no supiese quién llamaba.

-       ¿Nino?

-       Sí, hola – perfecto intercambio de golpes, yo en tierra batido me desenvuelvo mejor que en pistas rápidas.

-       Hola, ¿no sabes quien soy? –joder, claro que lo sé, pero no puedo demostrarlo rápidamente, lo que me apetecía era algo así como “sé quién eres, eres la salvación al naufragio de mi vida, eres lo más bello que se ha cruzado por mi vista jamás, eres el único ángel que escapó del cielo para caminar entre los mortales” pero dije algo como…

-       Estooo, ahora no caigo.

-       Soy Silvia, la amiga de Elena –yo soy su amante pensé, menudo vodevil.

-       Ahhh..ya, la de la fiesta de cumpleaños, ¿no?, es que he pillado el teléfono rápido y no he visto quien llamaba –me gustó la excusa-. ¿Qué tal tus oposiciones?

-       Bueno, pues igual que hace 5 días, estudiando y esperando. Te llamaba por si me acompañas esta tarde a una tontería.

-       Bueno, yo suelo pasar mi vida de tontería en tontería o sea que me será fácil adaptarme, ¿qué es? –me proponía un plan, qué maravilla de día.

-       Verás, es que echan en la filmoteca Blade Runner, y luego hay una charla coloquio sobre la película. Se lo he dicho a Paco, mi novio, y no le apetece mucho. Y de mis amigas ninguna es muy de irle este rollo del cine. Me acordé de ti por tus comentarios de cine el otro día.

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (3)

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (3)

(...continuando...)

Del lunes al martes estuve pensando en follar con Elena y en casarme con Silvia. Yo soy así, para qué vamos a andarnos con tonterías. Lo del follar era real, y lo del casarme me parecía tan real como ser un caballero Jedi. Y un café es más barato que una espada láser, así que me permití el lujo de ejercer la parte más real y, por otro lado, pensar libremente en una vida idílica con ese ángel que se había cruzado en forma de chica rubia que hace oposiciones y trabaja de funcionaria.

Poco a poco me di cuenta de que, pese al morbo de la situación con Elena, el pensamiento de Silvia iba ocupando todo mi tiempo. El lunes me acosté pensando en ella, el martes me desperté pensando en ella, y cuando iba a casa de Elena iba pensando en ella y en Rafa. Pensaba que si Silvia fuera mi pareja yo no le haría esto a Rafa y, como buen ingeniero, me convencí de que efectivamente Silvia era la perfecta solución al sistema de ecuaciones que se estaba presentando.

La llegada a la casa de Elena fue inesperada. Me abrió la puerta en tanga y camiseta y se me echó encima mientras yo me preguntaba si esa sería su forma habitual de preparar un café. En mis múltiples fantasías sexuales esa situación la había repetido una y otra vez, convencido de que jamás me sucedería. Ahora que pasaba por ello pensé que no era real y que estaba en una de mis fantasías, tanto fue así que me volvió a pasar lo de la primera vez, en cinco minutos ya había concluido mi apoteosis sexual y el ridículo comenzaba a planear sobre mí.

Elena se lo tomó bien…simplemente se puso a reír. Yo también me lo tomé bien, simplemente me escondí de mí mismo y le dije algo original “no sé qué ha pasado”.

Para cualquier observador era evidente lo que había pasado, y para mí también. Otra cosa es que prefiriera hablar del camaleón y su capacidad de mimetismo antes que de mi manifiesto problema de precocidad. No me había pasado antes con ninguna pero Elena debía ser algo así como una personalidad griega que diera nombre a un problema psicoemocional que inducía a que en el primer escarceo la vergüenza se adueñara de mi virilidad.

Como Rafa llegaba al día siguiente, tuvimos tiempo para volver a intentarlo, y para cenar, y volver…varias veces. Salí a las cinco de la mañana de su casa cansado, satisfecho, contento, y con la sensación de que era un hijoputa. No sabía si decírselo a mi madre, menudo disgusto…me imaginaba la situación:

- Mamá, me he enterado de que eres puta.

- ¿Pero qué dices Nino?

- Bueno, no te preocupes no es por tu culpa. Es por la mía. Digamos que eres una puta política.

- Tú siempre con tus tonterías, anda cómete la comida.

- Mejor me bebo una copa.

Me daba cuenta de que mis momentos con Elena no tenían mucho más que sexo. No porque no tuviera conversación, es una tía que habla poco, pero te deja enrrollarte. Lo que pasa es que a mí ese tipo de chicas no me van para hablar, no tener a quien contestar y ser un monologuista me aburre. Y por otro lado, aquello no era una cuestión de cariño o llevarnos bien, o ser grandes amigos. Era follar. Morbo. Y para mí empezaba a ser también un reto el no fluir como la crecida del Nilo nada más verla.

(...continuará?)

Ya buscaré lo que necesites, dice Dingo

Ya buscaré lo que necesites, dice Dingo

Cuando estoy por ciertos lugares no hay forma de evitar caer en la tortura de la suavidad lacerante. Es como un momento dulce de recuerdos escondidos entre la marisma del amor cautivo, prisionero en cárceles chabacanas de correveidiles verduleros.

El pasado que es presente se retuerce en las entrañas de mi mente convirtiendo la realidad en paraísos artificiales con demonios reales que atenazan mi espíritu.

Soy un perro gillipollas que salta cuando el domador le ofrece un hueso. Un dingo domado, ni siquiera doméstico lo cual es mucho peor. Un perro doméstico tiene sus mecanismos educados desde siempre, desde el rincón más íntimo de su memoria, para obedecer. Un perro salvaje no es nada, es una entelequia, es algo que no es porque los perros salvajes fueron lobos, y si domesticas a un perro salvaje es casi peor que un perro doméstico.

Cuando oigo ciertas voces no hay forma de evitar recordar canciones y pongo a los pixies porque me pregunto dónde has estado tanto tiempo. Porque más de un segundo es demasiado y una eternidad es demasiado poco. Y parafraseo a Ray Milland en The Lost Weekend.

El pasado que es presente no se va porque forma parte de cada instante. No hay un solo día que la musa se escurra del recuerdo de Pergúmeno.

A veces la gente aparece buscando cosas. No sé el sentido de las aparaciones. Supongo que serán solo eso, apariciones. De todas formas ya, ¿acaso no se sabe?, buscaré lo que necesites, y me dará igual si me lleva más de dos minutos. Más de dos minutos dedicados a buscar el hueso de quien aparece menos veces de las deseadas es muy poco tiempo. Preguntadlo a cualquier perro salvaje.

 

Letanía

Letanía

Todo es mejor si no leo nada. Todo es mejor si no hay respuestas. Todo es mejor si vives encerrado. Todo es mejor si no hay visiones. Todo es mejor si no sonríen. Todo es mejor si no hay cambios. Todo es mejor si el mundo es atonal. Todo es mejor si olvidas el pasado. Todo es mejor si olvidas tus deseos. Todo es mejor si no eres tú. Todo es mejor si yo no soy yo. Todo es mejor si el camino es llano. Todo es mejor si encuentras caminos en vez de páramos. Todo es mejor si estás en una ciudad en vez de en una ínsula porque los páramos y las ínsulas son palabras esdrújulas. Todo es mejor cuando no piensas. Todo es mejor sin recordar. Todo es mejor si el silencio pasea libremente. Todo es mejor si el sueño ahuyenta pesadillas. Todo es mejor si los sueños no traen sonrisas con tónica esdrújula. Todo es mejor en el momento que es mejor.

No puedo olvidar a Shakespeare. No sé si es cierto lo anterior. No sé nada.

Me encanta una zapatilla con el soneto 43 de Shakespeare. Se la regalaría de mil amores a alguien que supiese apreciarlo.

 

Hey, he estado intentando conocerte.

Doy un descanso al relato de El Ascensor a sabiendas que es un ejercicio mediocre de escritura. Pero tampoco puede esperarse mucho más de aquello que escribo.

Retorno a los mundos musicales para hablar de un grupo fundamental para entender lo que es la música alternativa. The Pixies…las hadas.

Allá por el final de los ochenta Francis Black, Kim Deal, Joey Santiago y David Lovering nos brindaron una ruptura con la música que se venía haciendo. Música que había caído en un aluvión de búsqueda identitario a un lado y otro del Atlántico. Los británicos aún no habían descubierto el brit pop y los americanos estaban esperando el grunge. Y para dar paso a ambos movimientos Boston trajo una oleada de bandas entre las cuales la más importante fueron estas hadas. The Pixies nunca fue un grupo de masas, enseguida se convirtió en eso que se llama grupo de culto, sin ser nada hype. Y abanderaron entre otros eso que ahora se llama rock alternativo. Con gran tirón en Europa, fue entre los del viejo continente donde tuvieron mayor reconocimiento que en los Estados Unidos. Luego llegarían un montón de bandas que reconocieron una influencia básica de los Pixies en sus respectivas formaciones, como Nirvana, Placebo –que hicieron una versión del tema where is my mind-, Radiohead…

La voz camaleónica de Black hacía que pareciesen distintos vocalistas en cada tema, dando matices muy distinto a su antojo. Y lo básico en lo instrumental de los temas se fundía con estructuras curiosas de canciones, pasando de sonidos punk a rock, de pop a metal, sin soluciones de continuidad bien definidas.

Pongo una canción que me encanta. De su segundo disco –o tercero si se cuenta el EP Come on Pilgrim- Doolittle. La canción es Hey, es de esas que parece que pasan sin pena ni gloria en el disco ante los pesos pesados de Debaser, Monkey gone to Heaven o Here comes Your man. Pero a fuerza de escucharla me parece absolutamente genial, tanto en la interpretación –cuesta un rato pillar la melodía y el cómo la canta Francis- como en el ambiente que genera. Magnífica letra que cuenta no se sabe si una historia de desamor o, si acaso, un deseo de, precisamente, una historia de amor que le cambie la vida al actor principal de la canción. Me resulta curioso lo del coro de prostitutas…al igual que como canta we’re chained…

Maravillosa Hey…the pixies. La canción en directo puede parecer que tiene gallos, en absoluto, Francis la canta así especialmente en el “I will surely die”. Para aquellos que no conozcan esta banda parecerá un comienzo rollo de la canción, algo sin sentido quizás, sin melodía, un tío pegando gritos. Bueno…es mucho más que eso. Es, como dije, una maravilla. La versión del directo colgada es del año 2005, unos quince años después de que saliera a la luz, con la reunificación de la banda. Versión más lenta que la original, igualmente interesante.

 

 

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (2)

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (2)

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Hace años me di cuenta de que ser ingeniero es tan interesante como ser entomólogo. Si das con alguien a quien le gusten los insectos puedes pasar una tarde memorable, pero lo normal es que tus días en el terreno laboral son bastante poco atractivos.

El ingeniero medio es igual, pero con dosis de salvajismo espontáneas. Normalmente es un buen trabajador, alguien que a fuerza de haber hecho unos doscientos cincuenta y tres millones de integrales se ha convencido de que la vida no es diversión sino lógica. Todo tiene un porqué, si meas es porque has bebido, si comes es para nutrir de energía el cuerpo, si hay burbujas en la coca cola es porque hay gas a presión en el líquido, si hay nubes es porque el agua se evapora y si me emborracho es porque soy un ingeniero. Así es, el ingeniero medio se pilla unas melopeas de impresión. Y encima intenta explicar a todo el que le rodea el sentido de la vida o la ausencia del mismo. Además si es algo freakie le da por leer literatura checa y te suelta unos rollos sobre Milan Kundera absolutamente insoportables.

Y luego está el mito de que los ingenieros ligan. Menuda mentira. Yo soy ingeniero y soy el último en pillar cuando salgo con mis amigos. Y lo que suelo pillar es la borrachera de rigor.

El lunes, como decía, me acordé de Elena y me pregunté si yo era tan cabrón como para llamarla y sondearla olvidándome de Rafa. Me di cuenta de que no, no era así de cabrón. No podía llamarla y apartar de mi mente a mi mejor amigo. Así que decidí llamarla sin apartar a Rafa de mi cabeza, sintiéndome un perfecto cabronazo tal y como Elena me había sugerido.

Eran las doce de la mañana cuando la llamé, estaba algo liada en la farmacia. Elena tiene una farmacia que le han puesto los padres. Es como yo, que tengo apellidos porque me lo pusieron mis padres. Tiene esa farmacia y un piso por San Chinarro, que también le han puesto los padres. Eso sí, un piso pequeño, de solo tres habitaciones. Una mierda, comparado con el piso familiar, ese que tan grato recuerdo me trae. Así que claro, para las fiestas, mejor el piso de papá. Me pregunto el calificativo de mi morada para la familia de Elena. Seguramente la definirían con el
elegante nombre de cuchitril. Al fin y al cabo es un apartamento de solo una habitación y un pequeño saloncito. Cincuenta y cinco metros cuadrados de paraíso para mí, un cuchitril para Elena con su piso pequeño de ciento quince metros cuadrados.

Hablé con ella y pese a que se encontraba atareada me dijo que Rafa estaba fuera el día siguiente y que si quería podíamos tomar un café…a las ocho de la tarde del martes. Yo no suelo tomar café a esa hora, salvo que sea el billete que hay que comprar para luego echar un buen polvo. Sabiendo esto y que el café me produce cierto nerviosismo, me lo tomaría como penitencia de lo mal amigo que estaba siendo con Rafa. El martes a las ocho de la tarde estaba como un clavo en su casa.

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (1)

El Ascensor (Texas Love'em) - Miércoles Tarde (1)

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MIÉRCOLES TARDE

Tenía la sensación de que la semana había comenzado siendo yo un doble en una película de Robert de Niro, porque, lo que era para mí, el lunes fue inexistente. Me levanté a las 5 de la mañana ya que el domingo entero me tiré de la cama al sofá y del sofá a la cama, intentando reponer fuerzas y líquido después de la noche anterior. Sé que me llevaron a casa, al parecer fue Germán que es un tipo muy pulcro y no bebe alcohol. Más le valdría beber algo, no sé cómo sino puede haber sobrevivido a la ruptura con Elena. Con lo bien que folla...claro que lo mismo es gay…no me pareció mala idea cuando lo pensé, por eso lo de que podía ser amigo de Elena. Yo no podría ser amigo de alguien que folla como Elena, salvo que me desahogara antes de verla. De no ser así estaría intentando seducirla a cada instante. Y eso es muy cansado, sobre todo para alguien con mi éxito. Serían demasiados instantes.

Lo curioso es que yo sin saberlo la había seducido y eso hizo que el lunes, a partir de las doce de la mañana mi ego adquiriera proporciones descomunales. El domingo había pensado en Silvia todo el día…bueno, en realidad todo el día que estuve consciente y con capacidad para pensar lo cual debieron ser alrededor de doce minutos. Estuve despierto más tiempo pero daban la final de la Charity Shield inglesa, y después un resumen de la supercopa de Italia que me tragué enterito. Soy un loco del fútbol, me trago todo. El pensar en tragarme todo me hace pensar en Elena, ¿será ella también así?. Seguramente, me dije.

Tras el domingo reparador vino el lunes anodino en la oficina. Un ingeniero como yo que empieza a adquirir responsabilidades como jefe de proyecto debería tener mayor motivación. Eso me digo yo mientras sigo pensando que eso de trabajar es el único medio que conozco de tener dinero. Pensar así suele crear cierta desvinculación con el patrón. Pienso en el término patrón, palabra maravillosa profusamente utilizada a principios del siglo XX. Ahora las empresas no son como en el siglo XIX y el ocio tampoco. Así que en vez de sentirnos explotados y protestar por ello, lo que queremos es divertirnos y protestamos si no nos dejan, que para el caso es lo mismo.

Y ahí estaba yo como jefe de proyecto, pensando que las cosas hay que hacerlas lo mejor que se puede por aquello de no estafar al patrón, pero con una vinculación meramente comercial con quien me paga. Siendo esta mi actitud me fui dando cuenta que mi jefe está encantado conmigo. Al menos eso dice. Y si él está encantado, ¿quién soy yo para cambiar mi actitud?

(...continuará?)

 

 

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (7)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (7)

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Al cabo de un rato en el que me pareció emular al mismísimo Job, apareció Silvia con una bebida en una mano y el móvil en la otra.

-       Tengo que irme, me ha llamado mi novio y se está acercando a por mí.

-       Ah…vale, bueno…pues nada tía…-debía tener la misma expresión de un celiaco en su primer día de trabajo en una pastelería-. Que tengas suerte con las oposiciones.

-       Gracias, a ver qué tal. Ando un poco harta de tanto estudio…pero bueno. Toma la copa…

 

Me dio la bebida, cosa que me apetecía bastante porque la perspectiva de que se fuera hizo aumentar mi alcoholismo espontáneo como medio de aplacar una avidez desmesurada por salir de allí

-       Gracias…y da recuerdos a tu novio.

 

¿¿¿Recuerdos a tu novio???, ¿¿¿había eso salido de mi boca???, ni conozco al novio ni malditas las ganas de darle recuerdos. Mi asalto al palacio de la estupidez estaba siendo un éxito.

-       Pero…¿le conoces?

Su pregunta, a diferencia de mis habituales declaraciones, tenía una lógica aplastante. Mi respuesta no iba a poder estar a la altura así que recurrí al fango una vez más, Asaltado y conquistado el palacio de la estupidez, me disponía a ejercer de monarca de la misma demostrando mi derecho inapelable a dicho trono.

-       No, no le conozco, pero conocerte a ti es un poco conocer tu mundo y tu novio es parte de él. No le conozco in senso estricto, lo que acontece es que al hablarme un poco de ti, creo adecuado mostrar mi respeto y una admiración por la persona con la que devaneas la madeja diaria de la rutina que supone el vivir en un mundo en el que solamente nos acercamos a lo conocido porque lo ajeno nos parece lejano.

-       Joder, ¿¿¿y ese discurso???

-       Es el de mi entrada a la Real Academia de Estulticia de Frankfurt…voy a beber más.

 

Posiblemente esa fue mi mejor frase de la noche, Silvia empezó a reírse de forma algo descontrolada y yo me sentí flotando en una mar de placer. El mar se fue por el desagüe de la realidad cuando Silvia me dio dos besos y me dijo que se iba…

-       Eres un parto tío…chao.

-       Ciao bambina, arrivederci. Un piacere la tua sonrisa…-no tenía ni puta idea de italiano y me inventé la frase.

-       Era un piacere per me, grazie per la conversazione, me respondió ella con rapidez dejándome con cara de tonto.

-       ¿Sabes italiano? –por fin hice una pregunta normal.

-       Un poco, y sonrisa es sorriso. Venga, me voy que ya debe estar llegando.

-       Vale, nos vemos.

 

El resto de la noche se resumió en un par de miradas cruzadas con Elena y veinte copas que hicieron que efectivamente me fuera de la fiesta…no físicamente, pero mi cabeza fue poco a poco evanesciendo por los efluvios del destilado segoviano.

 

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (6)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (6)

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Decidí hacer de penitente por mis habilidades verbales y a falta de un buen cilicio me reconforté con arrancarme un padrastro con el cual podría haber confeccionado varias botas de siete leguas, conteniendo las lágrimas de dolor y manchando mi camisa blanca con una puntita de sangre. Mientras intentaba chupar la sangre del dedo para no parecer un superviviente de la inquisición vi a Elena acercándose.

Se detuvo un momento a mi lado y me dijo en voz bajita:

- O sea que después de ser un mal amigo vas buscando otra para saciarte. ¿No tuviste bastante?

- Joder, lo que tengo es una sensación de querer hacerlo otra vez …eso sí, tú tendrías que insultarme por lo cabrón que soy.

- ¿¿Cómo??

Mis comentarios son de altísima clase.

- Quee,…no sé, es que está mal, ¿no?

- Está fatal, y me encantará llamarte cabronazo la próxima vez…

- Pero, ¿habrá próxima vez?

- Todo depende de lo cabronazo que seas.

Y Elena siguió su camino hacia Rafa, a echarse en sus brazos, yo alucinaba.

Esto no me estaba pasando, me dije. Me lo había montado con la novia de mi mejor amigo, la tía me dice que le gustaría repetir. Me había enamorado en dos minutos de alguien maravilloso y al parecer no le había causado una impresión detestable.

 

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (5)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (5)

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Creo que fue después de esa referencia cuando me enamoré de Silvia, pocas personas podían haber dicho algo semejante. Bueno, en películas hay muchas que son así, pero en la vida real no había conocido a nadie. Es más no había conocido a ninguna chica que le gustase lo suficiente el cine como para declarar que se había enamorado de un personaje. ¿Qué podía decir?

 

-       Bueno, mujer. Marlowe es detective. Nunca te has sentido atraída por él?

-       Quizás en el Halcón… pero no jodas que eso es la justicia. El tío estaba al borde de la ley. Y los procedimientos que utilizaba no es que fueran muy considerados. No creo que me hiciese mejor persona enamorarme de un Marlowe… es más alguien como él me incitaría a ser juez por la pasta y por si le podía sacar de algún apuro. Mal ejemplo

-       Creo que tienes razón, déjame buscar otro.

-       Vale, te dejo, y mientras tu déjame buscar algo de beber, voy a servirme algo. ¿Te traigo algo?

 

La pregunta me sugirió responder algo así como “ya me has traído la mayor alegría al conocerte, cualquier cosa después no estará a la altura” así que respondí:

-       Un Dyc con coca cola.

-       ¿Dyc?, hay JB –espetó Silvia, asombrada por mi elección arrabalera…o simplemente por lo cutre que soy.

-       Ya, bueno, para mezclar con Coca Cola lo prefiero. No distingo un buen whisky salvo que lo tome solo o con hielo –esperé que esa apreciación de mi sibaritismo por la bebida escocesa causase buena impresión.

-       Ah…vale.

 

Evidentemente la había impresionado, tanto como si a un gilipollas le dan a escoger entre un viaje a las Bahamas o una gallina de corral y elige a la gallina con la esperanza de obtener huevos de oro de ella. Es decir, un perfecto gilipollas.

Silvia se fue hacia las bebidas y yo escuché sus pasos como el que escucha alejarse el tren de los deseos. Luego pensé que no tenía ni puta idea de qué era eso del tren de los deseos y mucho menos de cómo sonaría. Pero de sonar a algo, sonaría a Silvia buscando bebidas.

 

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (4)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (4)

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-       Hey, ¿por dónde andas?

-       ¿Eh?, ¡ah! Perdona, estaba mirando a Elena… sabes que es la novia de Rafa, ¿no?

-       Si, Rafa me lo dijo.

-       ¿Y tu?, ¿no eres amiga de Elena?

-       No, soy amiga de una amiga de ella. Me dijeron esta tarde lo de la fiesta y no tenía planes hasta más tarde. Así que pensé que por lo menos pasaría un rato con gente. Ultimamente salgo poco.

-       ¿Y eso?, supongo que no será porque no te llamen –esto pretendía ser un cumplido, pero se me quedó en un leve comentario.

-       Bueno, ahora estoy opositando de nuevo, y entre estudiar y el trabajo apenas tengo tiempo.

-       ¡Joder!, una loca

-       ¿¿cómo??

-       Quiero decir, que todos los que opositan deben estar locos para someterse a semejante tortura. Estudiar y estudiar y luego jugárselo todo a una carta. Y en tu caso más si encima trabajas.

-       Bueno, más que a una carta te lo juegas a una bola más bien.

-       Ah, ya, lo del sorteo de los temas, ¿no?

-       Sí, la bolita que decide tu futuro.

-       Mmmm, suena trascendente. Acaso no habrá alguien por ahí que juegue con las bolitas de la existencia de todos nosotros.

-       Pues no sé,… lo que si se es que alguien lo hará con la mía en 7 meses. Pero no es la primera vez.

-       Ah, ¿te presentaste ya y suspendiste?

-       No, me presenté a otras y aprobé, soy funcionaria.

-       Joder, más que funcionaria me pareces la hostia, y estas de ahora a las que te presentas ¿de qué son?

-       Juez

-       Vaya, ¿estudiante de derecho con ganas de arreglar las injusticias de la vida o con ganas de vivir bien?

-       Más bien lo segundo, lo primero se me pasó cuando vi el padrino y me enamoré de un gángster llamado Corleone, Al Pacino en otra vida. ¿Cómo podía ser buena juez enamorada de un maleante?

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (3)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (3)

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Todo el evento desde que empezó a enseñarme el piso hasta que bajamos con la gente transcurrió en un tiempo de poco más de media hora. Increíble… pero ahora ya solo me preocupaba la cara de Rafa…o mejor dicho, la mía pues imaginaba que Rafa estaría igual que siempre.

Una vez en el jardín me dediqué a buscar whisky sobrante de botella en botella. La gente bebía mucho, lo cual me importunaba ya que se ventilaban parte de mi ración de alcohol. Finalmente logré servirme una copa decente de ese combinado tan popular que en mi caso consistía en una mezcla de whisky de tres marcas con coca cola. Bien, ya estaba listo para buscar a Rafa.

Y Rafa estaba allí, con su aire sobrado como siempre, flirteando con una chica apetecible. Me miró y me apuntó con el dedo diciéndome que me acercara. Llegué hasta donde ellos y nos presentamos:

- Silvia, este es Nino. Nino, Silvia

- Hola Silvia.

- Hola Nino. –cuantas veces había pasado por esto, claro que nunca después de acostarme con la novia de Rafa.

- ¡Ah! Allí está Elena, voy a avisarla –y Rafa se marchó a buscar a su meretriz mientras dejaba a su traidor amigo con una nueva posible víctima de su lujuria.

Elena nos saludó y antes de que diera un paso ya estaba Rafa con ella, le dio su habitual toque en el trasero, y Elena sonrió para pasar a besarle. Todo parecía normal, lo cual me inclinaba a pensar si no sería la única vez que Elena había hecho algo parecido… pero desde luego si era la primera vez que yo le hacía algo así a Rafa. Estaba ensimismado con estos pensamientos cuando me devolvieron al presente inmediato…

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (2)

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche (2)

(...continuando...)

La fiesta se encontraba en su apogeo, millones de charlas simultáneas entre desconocidos hacían que aquello pareciese una torre de Babel. Elena tiene muchos amigos, pensé,… y alguna amiga. Porque para mi, el hecho de tener muchas amigas debía ser tan notable como para llenar un estadio de fútbol, y en la fiesta todo lo más que se llenaba era el salón y parte del jardín. Se me olvidó decir que Elena era una niñita de Arturo Soria de pelas, con padres modernos que tienen chalet y coche para todos los de la familia. La casa era la leche,… me daban ganas de meterme por las habitaciones e investigar, pero supuse que estaría muy mal mirado si me pillaran, así que me contuve. –este Rafa no es tonto…¿habrán follado en la casa?- me quedé absorto en esta reflexión cuando apareció Elena.

- ¿Cómo lo llevas Nino? –de Saturnino,…en serio, me llamo así. Supongo que mis padres estaban borrachos el día que me pusieron el nombre. O quizás venganza porque fuese no deseado. O tal vez mi padre profesaba la religión romana, la de los emperadores, y mi madre fuese una virgen vestal mancillada por el propio Júpiter y para vengarse de este llamó al fruto de su acto vil como al padre de los dioses…esta última explicación es la que más me convence.

- Bien, flipando con la casa de tus padres. -¿flipando?, no utilizaba esa palabra desde los tiempos de COU.

- ¿Te gusta?, bueno está bien. Pero no todo lo bueno está aquí dentro –se pone trascendente, pensé-. También hay una piscina en el jardín y mucha gente fuera para charlar. ¿Vamos? –la trascendencia se fue a la mierda.

- Ah, sí…verás…es que… me gusta ver casas –estúpida respuesta-

- ¿Sí?, …¿en serio?, qué raro es eso en un hombre. Bueno, si es así déjame que te la enseñe entera.

- Ah, fenomenal –ya me había conseguido veinte minutos de rollo, así, sin más. Conociendo a Elena sabía que me enseñaría baldosa por baldosa todas las estancias, y aunque había cierta verdad en lo de mi gusto por ver casas, tampoco era menos cierto que las chicas estaban en el jardín.

Lo que pasó a continuación todavía está algo confuso en mi memoria. Recuerdo haber llegado hasta el dormitorio de sus padres, inmenso por otra parte, y como lo siguiente era que estaba desnudando a Elena sobre la cama de sus progenitores. Más aún, me dijo que siempre había querido hacerlo conmigo y yo empecé a gimotear cosas como ‘Rafa es mi amigo’,…’Rafa es tu novio’…, ‘Rafa, Rafa,…si, si’…para terminar con un contundente ‘¡Dioooos!’ y ella con algo así como ‘¿¿¿¡¡¡ya!!????.

Así que como ya había terminado mi demostración de eyaculador precoz, decidí besar a Elena en el cuello. Y no me dejó.

- Vaya mierda Nino. Se me ocurre montármelo contigo en el cuarto de mis padres, en plan morbo, y a los dos minutos ya te has corrido. Joder tío.

- Perdona Elena, supongo que habrá sido la presión, demasiada excitación y morbo para lo que acostumbro. Aparte de mi olvido por como hacer ciertas cosas.

- Venga tío, no empieces con tu rollo pesimista. Si no estás con más tías es porque no quieres.

- Claro, claro.

- Es cierto, y aunque después de cómo me has dejado no te lo mereces te diré que se positivamente de tu éxito entre nosotras. Pero no me preguntes nombres, quizás sean más de uno.

- ¿Te ríes de mí? –era la única respuesta después de lo oído.

- No –lo dijo de forma seca.

- ¿No?

- No .-aquello parecía un partido de tenis plagado de dobles faltas.

- Esto,… ¿puedo besarte? –sonará extraño pero es lo único que se me ocurrió.

- ¿Cómo? –nada más decir eso ya estaba encima de ella besándola, y no me apartó, más bien respondió con interés a la propuesta.

Y volvimos a revolcarnos, esta vez con mayor igualdad en cuanto a satisfacción mutua. Es lo que tiene el hombre, la segunda siempre es algo más lento. Lo suficiente en aquella ocasión como para disfrutar ambos y terminar abrazados.

(...continuará?)

Luna asesina

The Killing Moon, Echo, los ecos te asesinan cuando aparecen demasiado pronto. Los sonidos de algo irreal que se me acercan porque la realidad es de las musas, y hay una musa que estará siempre en la cabeza. Pasan los días, meses, años ya desde que el silencio se instaló en el pueblo de la frontera y apenas hay un leve rumor de viento sobre los tejados.

La luna asesina aparece cada noche, una luna con un agujero sangrante cuando está llena, la puedes ver, es la sangre de todos los corazones que ha visto como se rompían por los amores deshechos por manos que no eran inocentes.

Echo and the bunnymen

La luna aparece asesinando a todos los del pueblo, para que luego, al día siguiente vuelva a revivir porque sus amores son eternos como partículas cósmicas, como polvo sideral.

No te veo desde que los deseos se conviertieron en laderas de la cara oculta de la luna. No hay nada que mirar arriba salvo la luna sangrando, abajo están las lágrimas de los amores desechados. Me levanto por la mañana con recuerdos esdrújulos, golpeando mi mente, con la ligera certeza de que será así siempre. En noches alcohólicas puedo verte navegando entre mis pensamientos amenazándome con la luna asesina, advirtiendo de que aparecerá pronto…y mañana tu recuerdo volverá aparecer…

Y...?

Y...?

Sin ganas de nada...

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche

El Ascensor (Texas Love'em) - Sábado Noche

(...continuando...) 

SUBIDA A LOS INFIERNOS - CONVERSACIONES

Hace dos años conocí a Germán, era un amigo de la novia de Rafa, un amigo mío de toda la vida. Rafa había tenido muchos rollos pero ahora estaba con Elena y parecía serio. Por otro lado resultaba que Germán era un antiguo novio de Elena, de los que dicen que quedan como amigos.

 

-       Eramos novios,…pero conseguimos superar lo de no follar y ahora somos unos amigos cojonudos –me dijo Elena poco antes de presentarme a Germán. Yo miré a Rafa y este miró a una tía con un par de tetas increíbles. Estaba claro que era imposible ser amigos tras una relación. Yo lo sabía, Rafa lo sabía,…y mucho me temía que Germán también lo sabía.

 

Estábamos en una fiesta que daba Elena por su cumpleaños. Estaba preciosa, una minifalda de las que te hacen preguntarte qué diablos mirarían los chicos antes de que Mary Qant ofreciese al  mundo tan tamaña invención. Mirando la lista de premios nóbeles no entendía por qué estaba gente como Henry Kissinger o Keynes y se habían olvidado de la señorita Quant. Es posible que su contribución a la paz pueda ser algo dudosa, pero es una cuestión que debería ser analizada de forma cuidadosa.

Volviendo a la situación, el cumpleaños de Elena. Yo estaba allí porque al ser uno de los mejores amigos de Rafa me había convertido en amigo de Elena. Eso era algo que Rafa y yo ni nos planteamos, fue Elena la que nos dio el plato cocinado ‘quiero que tus mejores amigos lo sean de mi’ dijo un día. A mi no me pareció mal porque supuse que Elena tendría amigas y eso aumentaba mis probabilidades de rozar un codo femenino –este hecho me parecía sublime dada la escasez estricta en la que me encontraba desde un rollo del verano anterior – así que no mostré ningún impedimento a tener un teléfono más en mi agenda. Quizás fuese una inversión de futuro.

Rafa por su parte no mostraba especial interés en que me mezclase con Elena ‘tío es que es muy pija’ me decía, ‘joder Rafa, tu también lo eres, tienes tantos Lacoste que podrías repoblar el Nilo, y sin embargo somos amigos’. El luego me contaba que si lo éramos desde pequeños y que eso era distinto. Que si yo era más bien hippy y radical y lo mismo a Elena le caía mal… al final no solo no caí mal sino que llegamos a estimarnos bastante, una amistad de compromiso pero sincera. Y ahora me encontraba en su fiesta de cumpleaños cuando llegó Germán.

 

-       Hola yo soy el inadaptado –le dije a Germán nada más ser presentado. Me miro con cara extraña y me preguntó si corría peligro a mi lado - ¡Oh, en absoluto! De hecho la únicas personas que corren peligro a mi lado son cualquiera chica que me guste y yo mismo.

-       ¿A qué peligro te refieres?

-       Pues para la chica el peligro de encontrarse con un pesado cuya desenvoltura es digna de mofa…para mí el peligro de conocer un nuevo paso más allá de mi torpeza.

-       Ya… poco éxito últimamente, ¿no?

-       ¿Poco?…poco es un récord comparado con mi vida sexual. ¿Has oído hablar del vacío?,… pues mi cama va a ser el próximo lugar donde la NASA desarrolle ese tipo de experimentos... les sale más barato que mandar un transbordador al espacio. Pero tampoco te voy a aburrir con detalles, claro que… ojalá tuviera detalles con los que aburrir a alguien. O sea que tu eres el ex nov…digo el amigo de Elena –entonces me di cuenta de que tampoco estaba muy hábil en las relaciones con gente de mi mismo sexo…¿me estaría volviendo gay?

-       No te preocupes, soy las dos cosas.

-       Pues es curioso, a mí siempre me ha parecido imposible la amistad entre hombre y mujer cuando antes han sido pareja… salvo que ambos tengan una nueva relación estable. ¿Tienes novia?

-       No,…pero no es así, se puede ser amigos después de novios. ¿Por qué no?

-       ¿Por qué caen las manzanas cuando las tiras?

-       Por la ley de la gravedad

-       Pues el asunto de la amistad es más grave que cualquier ley –me sonreí por mi muestra de ingenio, esperé la sonrisa de Germán pero su cara parecía de hielo. Pensé aplicarle una cerilla pero tal vez el me hubiese aplicado un gancho de derecha así que dejé pasar la idea.

-       Bueno,… no creo que sea así…- silencio cortante, situación tensa,…parecía que no habíamos tenido una conversación especialmente agradable para él. Lo cual me fortalecía en mi idea, éste todavía estaba enamorado de Elena. Ya lo hablaría luego con Rafa.

-       Voy a tomarme una copa -¿qué mejor forma de descender de un momento escarpado?- ¿quieres algo?

(...continuará?)

El Ascensor (Texas Love'em) - Intro

El Ascensor (Texas Love'em) - Intro

Otro relato de Gari...

 

Me encontraba bastante solo, sobre todo si observábamos la realidad que me circundaba. Bastante solo, y las persianas bajadas para impedir el paso del sol. Solo quería disfrutar de la música. Aunque a decir verdad lo que quería era deprimirme más. Esto era así porque no podía ser de otra manera. Inevitablemente siempre que sufría un desengaño amoroso me ponía música triste. Me imaginaba a mi mismo cantando canciones tristes, mientras la chica que me había despreciado se quedaba asombrada mirándome y preguntándose porqué se permitió el lujo de desecharme. Yo por mi parte seguía cantando aferrado al sentimiento de desdicha mientras que la belleza de la canción me hacía pensar que valía la pena estar triste solo por escucharla.

Pero la verdad es que no, no vale la pena pasar por esos infiernos… y ahora me volvía a encontrar en uno de ellos. Y para entenderlo mejor quizás debería empezar por echar un vistazo a mi pasado más reciente. Un pasado de derrotas con alguna que otra victoria engañosa. Un pasado digno de equipo de segunda, de esos que ascienden para volver a bajar. Así, mis ascensos habían conseguido hacerme creer que empezaba a resultar un tipo interesante para las chicas… así mis descensos volvían a ponerme en mi sitio.

La última fue Silvia, no se siquiera si decir que es la última porque fue hace escasas dos horas. Así que mejor comienzo por el principio. El ascenso…

(...continuará?)