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Notas de Mr. Kite

Finde largo. Largo finde.

Finde largo. Largo finde.

Llega un fin de semana largo. No entiendo muy bien estas cosas. Creo que la gente se alegra. Creo que yo también me alegraba.

Me llegan nuevos papeles del doctor Froz y sus consultas con Mrs. Elas.

Los días se suceden y parte de mi mundo es un sinsentido que no entiendo. Y a la gente no le preocupa, salvo a mí.

Joder…que me digan que puedo hacer daño. Manda huevos. Que puedo hacer algo para fastidiar…y encima que venga de donde viene. Si lo que pienso, si mis reflexiones, si lo que siento fuera visible...cómo es posible que quien te conoce se olvide de todo y reaccione como si no te conociese.

Los días van y vienen…pero el mar es el mismo. Y la marea está demasiado pendiente de la luna. Lo mejor de la entrada, la foto, me trae recuerdos de hoteles en los que nunca estuve.

En la consulta

En la consulta

Mr. Froz: Entonces resulta que esta persona es mala persona.

Mrs. Elas: Yo no he dicho eso.

Mr. Froz: Entonces es buena persona?

Mrs. Elas: Yo no he dicho eso.

Mr. Froz: Entiendo, usted piensa que no es ni mala ni buena persona, ¿no es así?

Mrs. Elas: Tampoco dije eso.

Mr. Froz: Vaya, entonces, a ver, ¿qué ha dicho usted?

Mrs. Elas: Que la decisión es la que es.

Mr. Froz: Perfecto, ¿pero en qué se basa?

Mrs. Elas: En la ausencia de confianza.

Mr. Froz: Pero esa ausencia no debe ser tal, después del hecho usted contó que todo se arregló. Usted volvió a confiar y no dejó de pensar que era buena persona. Entre medias ustedes pasearon por un mar de tranquilidad, con risas y con comprensión.

Mrs. Elas: ¿y?

Mr. Froz: Que no tiene sentido.

Mrs. Elas: Eso es que usted no lo ve.

Mr. Froz: Efectivamente, yo no lo veo, pero dudo que alguien pueda verlo.

Mrs. Elas: Pues es así.

Mr. Froz: Ok, ante eso poco se puede hacer. Pero ¿es consciente de que su decisión no obedece a un proceso lógico?

Mrs. Elas: No, no lo soy.

Mr. Froz: Pero tampoco piensa que su decisión trae dolor.

Mrs. Elas: No, tampoco.

Mr. Froz: Pero usted sabe que le está haciendo daño, ¿no?

Mrs. Elas: Yo no le estoy haciendo nada.

Mr. Froz: Eso también es ilógico.

Mrs. Elas: ¿Y?

Mr. Froz: …no sé, ¿le da igual?

Mrs. Elas: No lo pienso.

Mr. Froz: ¿Por qué?

 Mrs Elas: No lo pienso.

Mr. Froz: Bueno, creo bastante claro el diagnóstico. Lo que le sucede es...

En ese momento sonó el reloj de la consulta.

Beneath this mask

Beneath this mask

...I am wearing a frown.

 

No me encuentro. Estoy roto e intento sonreir. Y pido ayuda. Y no me atrevo a decir que también quiero un café porque ando jodido y que las esdrújulas siempre me han ayudado. Y necesito volver a poder leer a Shakespeare.

Estoy roto...otra vez. Mierda.

Una vez más

Una vez más

El día no iba mal y sonó el teléfono...el día se torció, decidí no ir a ensayar, y una vez más me sentí mal. Una vez más me quedé con ganas de dormir, de estar solo y de acrecentar el mar de los llantos. Una vez más me quedé con una mueca de paraje invernal despoblado, anhelando una incierta primavera.

Afortunadamente no me vieron mucho cuando pasó...afortunadamente supongo que para no dar una imagen derrotista. Esa que tanto me jode sufrir.

Y una esdrújula me hubiera venido de puta madre. Pero no la tuve.

Estoy deshecho y me siento terriblemente solo e incomprendido. Y al mismo tiempo detesto que pueda dar pena. Me gusta cuando estoy alegre, riendo y mostrando mi lado desenfadado. Pero parece que siempre hay algo para torcerlo...

Un mero apunte

Un mero apunte

De Scott Fitzgerald, el crack up...

Había visto a demasiada gente durante toda mi vida —yo era medianamente sociable—, pero tenia una tendencia más que mediana a identificarme a mi mismo, mis ideas, mi destino, con todos aquellos con quienes entraba en contacto. Siempre estaba salvando o siendo salvado, en una sola mañana podía pasar por todas las emociones atribuibles a Wellington en Waterloo. Vivía en un mundo de enemigos inescrutables y de inalienables amigos y partidarios.

Pero ahora quería estar absolutamente solo, conque me las arreglé para aislarme parcialmente de las obligaciones habituales.


No sé muy bien qué quiero sentir o expresar con esto...hoy tuve un tenue soplo de aire.

¿Dónde están los botones?...mierda.

¿Dónde están los botones?...mierda.

Hoy no ha sido un buen día. Definitivamente. No ha sido un buen día y no tengo dónde agarrarme para desahogarme. Hoy ha sido un día donde los minutos han aparecido constantemente como pesarosos. Hoy no sé nada de nada. Hoy todo ha ido saliendo mal desde el comienzo.

Hoy necesito un asidero y no lo tengo. Hoy estoy jodido y no sé qué hacer. Ahora no sé qué hacer…ahora no sé nada de nada.

Mierda…mierda, mierda.

Y no tengo botones de risa que apretar. Ni para mí ni para nadie. Hoy estoy muy tocado. No tengo ni ganas de gritar.

 Shakespeare, Love and Calls

Otro sábado, o madrugada de domingo.

Escucho tomas alternativas de los Beatles, she came in through the bathroom window, ella se coló por la ventana del baño…Cuando alguien se te cuela por la ventana del baño y es un ser angelical ¿cómo podemos echarlo?, la respuesta es fácil, no podemos.

Pasear con la cabeza atascada es un paseo que no te lleva por lo general más que lugares pasados, porque no tienes la mente pensando en acometer nuevos destinos, nuevos momentos o nuevas sensaciones. Tienes una puerta mal encajada, y no sabes qué puedes hacer porque no hay forma de cerrarla, y no te gusta alejarte demasiado si la puerta sigue sin cerrar, no vaya a ser que entre alguien… pero el alguien que no te deja cerrarla entró por la ventana. Así que no sabes muy bien qué hacer.

Cuando el destino moja las paredes es porque la lluvia va a aparecer en forma de lágrimas, con sal y sin saber si te gusta el sabor de la sal en tu boca pese a que te duela. I told you so…all I want is you, everything is got to be just like you want it. Y es así.

Me entero de que Red Hot empieza en algún directo su canción I could die for you con la intro de Dig a Pony de los Beatles. Curioso.

Pasa el tiempo y todo es igual, y a la vez creo que esto es novedoso. Estar enganchado a esta señal de bus con esdrújulas por doquier es totalmente novedoso. Shakespeare de momento sigue condenado, eso me tiene también jodido, al fin y al cabo no debería ser así, pero no puedo acercarme.

Y uno no es que quiera aferrarse a nada, simplemente es que si algo es inmenso, siempre queda esa idea, es irremplazable. Es simplemente como cuando pienso en los Beatles. Siempre serán los más grandes. Hay cosas que no se pueden pasar.

Me apunto pendiente releer un librito pequeño que tengo de Baudelaire, Mi corazón al desnudo, lo he ojeado y me han impactado ciertas ideas reaccionarias. Seguramente muchos de los que mencionan a Baudelaire con admiración ignoran  esas palabras suyas.  Aun así muestra una misoginia que me produce cierto rechazo. Me sorprende siendo Poe uno de sus literatos preferidos. Y recuerdo el poema Anabel Lee…y la versión que hizo Radio Futura.

Día tras día.

Día tras día.

Doy una vuelta por la poesía que me mueve, miedo me da acercarme al Shakespeare, miedo por las lágrimas que arrojar podría. Me acerco a Miguel, el de Orihuela, me acerco como una lágrima sombría, me acerco y me contento por leer su verso, pleno de ecos de talento, me acerco y al leerlo observo que no fui yo el único que lloró plagado de melancolía.


El rayo que no cesa - XII

Una querencia tengo por tu acento
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento,
urgencia de tu garza galanía,
tu clemencia solar mi helado día,
tu asistencia la herida en que lo cuento.

¡Ay querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.

Quiero que vengas, flor, desde tu ausencia.
a serenar la sien del pensamiento
que desahoga en mí su eterno rayo.

Hostias, como duelen los días.

Un lujo...

Un lujo...

Hace tiempo que dije “perder amigos es un lujo”. Supongo que la frase no es mía, no es suficientemente original, pero sí responde a mi idea de que tampoco conoces tanta gente a la que coges cariño como para luego perderla.

Yo no he tenido especial suerte en el tema. Aunque habría gente que diría que sí que tengo amigos, pero he perdido unos cuantos que para mí eran importantes. Los perdí a saber porqué, pero siempre me ha ido doliendo. Amigos con mayúsculas que me ha ido jodiendo ver como separaban un camino común y elegían una senda distinta a la que tantas veces habíamos disfrutado.

Para mí esto es especialmente doloroso. Bueno, lo mismo también para otra gente, pero para mí sí porque tengo la madita manía de ser consciente de lo que me ocurre y valorarlo. Hay gente que pierde amigos como el que pierde la suela del zapato, poco a poco y sin valorarlo especialmente, al fin y al cabo hay otros zapatos.

Para mí no es así…cada zapato es único. Y si encima estabas cómodo con ellos…pues de esos hay pocos. ¿Quiere decir que esos son los mejores zapatos?, bueno, eso va en cuestión de gustos…para mí sí lo son. Mis amigos siempre han sido los mejores simplemente por el hecho de serlo… fueran listos o gilipollas, reconocería su gilipollez pero le querría como algo único. Al fin y al cabo yo también puedo resultar un perfecto imbécil a ojos de cualquiera. Para mí Todos mis amigos han sido y son especiales.

Entrar de nuevo en la tesitura de perder un amigo me cuesta mucho trabajo. Y hace aflorar el dolor de nuevo. Cuando resulta que con un amigo te ríes simplemente por la forma de entonar las esdrújulas y te parece que el mundo es algo mejor solo por charlar de literatura con alguien, entonces te duele mucho perderlo. Y ese dolor, joder, pues tiene pinta de que va a ser eterno.

De todos mis amigos perdidos tengo un buen recuerdo. De algunos recuerdo que me alegré de su partida, algunos no fueron amigos como para dar la cara por uno, o simplemente eran cobardes. Y de otros tengo en la cabeza que jamás deseé su partida, esos son los que más duelen, porque duelen en el momento presente del alejamiento y en el momento presente del recuerdo. Esas te rompen por la mitad.

Es un lujo perder amigos. Y las esquinas aparecen plagadas de pintadas con la pintura del dolor del recuerdo de algunos momentos.

 

Un lunes

Un lunes

Llega un nuevo lunes, y me pregunto por qué la LL no existe, o si existe por qué la segunda l va en minúscula en principio de oración.

No doy para mucho en mis reflexiones de este lunes.

 

 

People come, people go...nothing ever happens

Veo Grand Hotel...hacía años que no la veía y apenas recordaba cosas, de hecho no recordaba que era en Berlín donde se ubica la historia de ese Grand Hotel. Me vuelve a parecer magnífica, John Barrymore hace una interpretación maravillosa de ese barón repleto de galantería y clase...y Joan Crawford se come a todos en la pantalla. Me parece que está preciosa interpretando a la secretaria de ese personaje deleznable caracterizado por Wallace Beery.

Y la Garbo, que borda el papel de desequilibrada bailarina, esos "I just want to be alone" desgranados de forma lánguida son puro cine, puro arte. Para mí Grand Hotel y Ninotchka siempre han ido de la mano, y la Garbo me gusta más en Ninotchka. Pero es que la sombra de Crawford en la película ganadora del oscar en 1932, es muy alargada. Qué grande está Joan.

Grand hotel, people come, people go,... nothing ever happens.

Una parte del diálogo me deja pensativo,..

Flaemmchen: You know, you’re not a bit like you were yesterday.

Baron Felix von Gaigern: Yesterday? No, perhaps not. I fell in love last night...The real thing.
                  
Flaemmchen:There’s no real thing. It just doesn’t exist.
                  
Baron Felix von Gaigern:I thought that, too. But now I know that it does.

Preciosa película...si eres capaz de ver el cine como algo atemporal. Para mí es arte, como el teatro, la literatura. No suelo mirar el año...

Eso me recuerda luces de la ciudad...vaya.

 

 

Los wasted...

Los wasted...

He estado viendo videos de los Wasted Time...nostalgia.

Sensaciones deslabazadas.

Joder...

Paranoia de octubre

Paranoia de octubre

A todo aquel que ande por cualquier tierra. Tened buen día.

La realidad se funde en trozos de paranoias que arrancamos de árboles que aún están por crecer.

Sonidos de aspiradoras nos golpean mientras desgranan nuestros pensamientos en busca de una realidad distinta que nos mejore. Pero esa no existe así que la gente sonríe con una cara de pasmosa estupidez

Y, mientras, seguimos pensando que todo está ahí para nuestro provecho y la verdad es que nuestro provecho lo deciden otros, otros que no so somos ni tu ni yo. Pero ahí anda el espiador –¿espiador? ¿Qué es eso? ¿No es espía?…no, es espiador, es un espía que espía lo que no debería ser objeto de espionaje-.Ahí anda el espiador pensando que todo está perfectamente ordenado. La putada es que parece que sí lo está y la realidad es otra.

Déjame solo en un cuarto con un teléfono mientras tu bailas sola al anochecer. Más tarde te llamaré, cuando no tenga dinero para entender mis deseos.

Porque al final no somos más que nuestros miedos encerrados en voluntades de chocolate. Dame tres latas de melocotón almibarado y las tiraré por el arcón de basura más cercano que encuentre.

A todos y todas las que andáis por ahí…feliz día.

Ser un perdonador no es suficiente

Ser un perdonador no es suficiente

Escucho Personal Jesus, versión de Cash, buenísima. Voy a las fuentes, Depeche Mode. Yo de Depeche recuerdo un par de cosas, o tres. Una, que no me gustaban, dos que le gustaban a una chica que me gustaba cuando estaba en la Universidad, tres que tenían la canción Just Can’t Get Enough que motivaba precisamente lo primero que dije, que no me gustaban.

Como no la tengo por aquí cerca, me dejo la versión original de los Depeche para más adelante. Me quedo con que lo que hace Cash es algo magnífico. De hecho yo siempre pensé que la canción era de Cash y que los chavales estos que hacían música electrónica habían hecho una versión…y no, joder, resulta que es al revés. Chasco. Curioso.

En cualquier caso la canción tiene como mil millones de versiones, o tres o cuatro. Es un pedazo de canción, sin duda. De esas que tienes ahí en la recámara esperando que un día salten en frente de tus ojos y te digan “hey tío, ¿qué pasa que no me escuchas ni sabes de mí?”.

Pues a mí me ha saltado ahora…curiosamente me ha saltado tocando la guitarra y topándome con que es una canción perfecta para acústica.

Bueno, mientras pienso qué es eso de mi Jesús Personal, sigo por ahí perdido.

Someone to care…dice la letra…

Si haces daño a alguien de forma sistemática, cuando la palabra perdón no aparece más que por un lado…es decir, esas relaciones desequilibradas,…me viene que de eso es de lo que hay que huir. Porque eso se parece más al desprecio que al amor. Eso no es “someone to care”…más bien “someone to humilliate”. En la canción nos dicen los Depeche que el que habla es un perdonador. Pero la cuestión no es ser perdonador...sino pedirlo.

Y sin embargo vamos viendo por ahí que la gente huye del cariño y se encadena al desprecio. Escapa del equilibrio y se aferra a la esclavitud. Y eso es así, y pasa. Y por más que uno quiera entenderlo no hay manera. Y me acuerdo de una frase de la que siempre he dudado que fuera cierta, pero que la tozudez de los hecho me obliga a reconsiderar “a esa le gustan los malotes”, eso de que los tíos malotes son los machotes del lugar, los que dan seguridad, los que son tíos que si te maltratan es porque te quieren, los que son de puta madre…

Me entra mal cuerpo solo de pensarlo. Me quedo con mi canción, muchas personan necesitan su Jesús Personal y escogen a malotes…ojalá esa frase sea falsa.

 

Ir al cine...

Ir al cine...

Rememoro viejas sensaciones yendo solo al cine de nuevo. Hacía tiempo que no saboreaba ese pequeño placer tan mundano de sentarse en una butaca de una sala de algún cine de V.O. de Madrid, solo, esperando el apagón de luces mientras leo alguno de los folletos sobre otras películas de la sala o alguna revista gratuita de cine, con especial dedicación a las producciones independientes. Esas producciones que en realidad no son independientes sino simplemente que no vienen de la mano de una tremenda campaña promocional y que solamente se asocian con una multinacional en la distribución, si acaso, pero que fueron sacadas adelantes con financiaciones a veces de compleja consecución.

Vuelvo al cine, solo, para reivindicarme un poco a mí mismo. A lo que soy o a lo que no soy, puestos a reivindicar me es más fácil protestar por lo que no soy, de lo que soy suelo dudar bastante y, además, no me parece especialmente reivindicable.

Mientras degusto el placer de la soledad previa a la proyección, me preparo mentalmente para el tipo de película que voy a ver (“ahora que he aprendido a decir pilicula lo llaman flim”), “El Gran Vázquez”, y pienso en la España de los sesenta y en palabras como moroso, gandul, berzotas, merluzo,…palabras del DDT y del Pulgarcito, palabras del SuperHumor. Revistas que a la mayoría de la gente les pasaría desapercibida pero con las que yo crecí, alguna heredada de mi hermano mayor, y otras, muchas, compradas o cambiadas en aquellos quioscos donde había infinidad de tebeos usados. Y la mayoría de mis DDT o Pulgarcito habían dejado de publicarse cuando yo los pillaba en aquellas tienduchas de segunda mano. Pero a mí me apasionaban.

La España de los sesenta yo no la viví, me quedó atrás, pero soy un producto de parte de aquellos años. Mi pasión por la música nace gracias a The Beatles, y bandas como Rolling Stones, Who, Kinks, Doors,…se dedicaron a cimentarla. Luego ya llegaron los sonidos modernos, pero crecí musicalmente con Hey Jude y no con Paranoid Android. Lo mismo con los tebeos o comics. Yo crecí con Mortadelo y no con The Watchmen.

Y el Gran Vazquez nos habla de aquellos tiempos donde ser dibujante de tebeos era un trabajo bastante alejado del glamour que ahora pueda tener el comic (“ahora que he aprendido a decir tibeo lo llaman comir”), donde llegar a fin de mes con alguna peseta en el bolsillo era una pirueta circense y donde las letras de cambio eran lo más habitual a la hora de comprar una nevera.

A mí nunca me apasionaron las hermanas Gilda ni la familia Cebolleta –si bien el abuelo me hacía gracia con sus batallitas-, el que me gustaba bastante era Anacleto “agente secreto”. Pero yo era de Ibáñez, a mi Vázquez no me subyugó, pero claro, yo empecé a leer a Ibáñez cuando Mortadelo ya era un clásico y después de que Vázquez hubiera sido defenestrado. Yo no crecí con el Vázquez ídolo del tebeo. Yo fui de Mortadelo. Pero esa no es la cuestión en la película.

La cuestión son aquellos tiempos y ese personaje llamado Manuel Vázquez. Y tengo que dar las gracias a que haya directores como Oscar Aibar que nos acerquen a la realidad de personajes que tanto significaron para este país… pese a que puedan caer en el olvido. Me acordé de la película “De Lovely” sobre la vida de Cole Porter. Se estrenó en España y no tengo ni idea de cuanta gente fue a verla, pero no tendría sentido que su taquilla superara a “El Gran Vázquez”. En esta país solo unos cuantos atontados sabemos –y nos fascina- quien era Coler Porter…pero eso sí, seguramente la gente fue a verla simplemente porque era una producción americana. No entiendo que El Gran Vázquez pueda pasar sin pena ni gloria, todos somos más de Vázquez que de Porter, y lo digo mientras escucho Night and Day.

De todas formas y vaya quien vaya a verla, para mí fue una noche agradable de cine de madrugada en una sala de Madrid.

Atascos...sin parar.

Entre luces y sombras no hallo ningún camino, pero habrá que seguir mirando las luces y las sombras. Más sombras que luces. Entre sonidos ochenteros y riffs de Red Hot que no puedo tocar decentemente por mi torpeza natural. Can’t Stop en los dedos y New Moon on Monday en los oídos. This time la luna.

Así ando deseando una amistad después de la devastación. Desolado en el campo de la espera viendo como pasan los días y las noches.

Con el atasco que suponen los sentimientos, antecediendo a reflexiones muy bien urdidas pero que no valen para mucho cuando hay algo que impide el normal acontecer de las cosas. Cuando la lluvia aparece puedes guarecerte o empaparte. Yo suelo empaparme. Y este atasco me impide escribir sobre la película de Alicia y deposita La Tempestad en la estantería quedando adherida a la madera como si tuviera pegamento.

Can’t stop no me sale, no logro mutear las cuerdas así que lo dejo por un rato para intentarlo más tarde y cojo el entretenimiento que me tiene consumiendo mi tiempo de lectura. El gracioso de Pratchet y su Regimiento Monstruoso plagado de mujeres en un pelotón de hombres. La novela arranca alguna mueca, preludio de sonrisa de mis labios, pero se queda en mero preludio, todo lo más, con suerte, sería suponer un presagio.

No me sale escribir comentarios, no me sale escribir casi nada. Tanta reflexión inútil me agota, mientras que el agotamiento se vuelve una norma rutinaria de conducta semanal.

Al menos estoy tocando la guitarra. Can’t stop lalá lalá lalalá… cantarla y tocar el riff debe ser gracioso. La banda por otro lado está intentando ser algo más seria en los ensayos y tenemos canción nueva. R-A-B-B-I-T…tócate los cojones el título,…a mí me mola. También puede que tenga un sentido extraño de la crítica…y en el impass de juzgarme de nuevo voy buscando arpegios que añadir.

Joder con can’t stop…

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué cuesta tanto hablar?

Yo prohibiría callar.

Cinta de moebius

Cinta de moebius

Cuando tienes unas cuantas flores lo mejor es conversar con sus pétalos.

Cuando hablas con los pétalos de las flores puede que te hablen de paraísos que imaginabas.

Cuando te hablan de paraísos que imaginabas puede que desees vivrlos intensamente.

Cuando deseas vivir intensamente paraísos puede que llores por no vivirlos.

Cuando lloras por no vivir esos paraísos puede que la tristeza se aposente en tus manos.

Cuando tienes la tristeza en tus manos mírala a los ojos para observar si hay belleza detrás.

Cuando ves la belleza detrás del dolor puede que te equivoques de sentimiento.

Cuando te equivocas de sentimiento puede que el mundo no tenga sentido.

Cuando el mundo no tiene sentido puede que estés mirando a la verdad.

Cuando miras a la verdad puede que te asuste y quieras esconderte.

Cuando te escondes de la verdad puede que la felicidad no sepa encontrarte.

Cuando la felicidad no sabe encontrarte puede que no sepas dar pasos hacia adelante.

Cuando no sabes dar pasos hacia delante lo mejor suele ser quedarte observando sin avanzar.

Cuando te quedas observando sin avanzar puede que crucen delante de tu mirada centenares de noches sin atisbo de esperanza.

Cuando ves centenares de noches sin esperanza puede que sea mejor mirar tu jardín.

Cuando miras tu jardín lo mejor es recoger unas cuantas flores.

Cuando tienes unas cuantas flores empiezas de nuevo.

A veces vivimos en cintas de Moebius.

 

Shakespeare, Love and Calls

Tristeza que está

Tristeza que está

No tengo ganas de escribir sobre Alicia, y me gustaría tenerlas, me gustarían tantas cosas. Y ahora escribo con tristeza porque no puedo hacerlo de otra forma.

Tengo los dedos abarrotados de deseos inconclusos. Tengo la boca llena de palabras que decir. Tengo la cabeza llena de pensamientos que me gustaría que sostuvieran entre unas manos tranquilas.

Después de unos días intentando ver me doy cuenta que sigo viendo igual. Que no hay forma de que la visión cambie, que lo perenne es perenne y que por una limosna sería capaz de vender mis lágrimas en el mercado del lamento. Una limosna en mil formas familiares.

Joder. Puta mierda de todo. Cuando entro en la espiral de la tristeza todo se vuelve agua salada.

Shakespeare, Love and Calls

Ochentas...hombreras al acecho.

Estoy devaneando, que debe ser algo así como ir de un sitio para otro, con la música. Devanear no debe existir pero ultimamente me preocupa poco si algo existe o no en la RAE. Me gustaba preocuparme por ello y jugar. Ahora no lo hago, me pongo triste buscando palabras en la RAE.

Me sigue apeteciendo ese juego como era antes. Y también me sigue la paranoia de ser pulcro, conciso y preciso en el lenguaje y las palabras. Pero ahora estoy bastante dejado...ando devaneando.

Y devaneo en la música, ahora estoy con los ochenta de Duran Duran y he vuelto a escuchar una canción que me parece magnífica. Save the prayer. Maravillosa, hacía años que no la oía...resulta que después de amarlos y luego denostarlos, voy a reconocer el talento de estos locos de pelos cardados. En este video ya están sin hombreras ni con cardaduras, es una versión -practicamente igual a la original- que volvieron a grabar posteriormente.

Creo que la belleza la puedes encontrar en muchos sitios. En mujeres, en libros, en canciones, en sentimientos, en palabras...aquí yo la oigo, en cada uno de los versos.

Quería poner una reseña a la impresión que me ha dejado Alicia de Burton...para otro rato.