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Notas de Mr. Kite

Mañana sazonada con hierbas de melancolía al gusto del hastío

Mañana sazonada con hierbas de melancolía al gusto del hastío

Hoy me he levantado como me levanto en esos esos días en los que posar un pie en el suelo te lleva a ese mundo de tristeza que ya me conozco de tantas otras veces. Y te pones melancólico y piensas que no sabes hacer nada y que eres torpe por no saber vivir de una manera fácil y que te apetece más echarte en la cama con mil doscientas canciones tristes sonando en el ambiente -no al unísono, mejor una detrás de otra-. Travis se encarga suavemente de sumirme en un mar de lamentos suaves. Con la belleza de acordes menores y con la nostalgia de no se sabe muy bien qué.

Escucho Last train...

Avanzar es algo que te dicen, tienes que avanzar, madurar, crecer, llegar a algo. Nunca te dicen donde se acaba el camino, cuando alcanzas algo ya te han puesto una nueva docena de objetivos. Siempre tienes una montaña que escalar y nunca el placer es absoluto cuando culminas la cumbre. Siempre te queda la sensación de que no era eso lo que buscabas, te miras en los bolsillos de la chaqueta y sacas un revolver verde sin balas y piensas que quizás la siguiente montaña...

Y pasan los días, algunos con lluvia -los mejores- y otros con gente manifestándose por cualquier tontería. Siempre me gustó Alicia, quizás porque me fascina el mundo en el que viven sus personajes, me fascina un mundo en que un huevo puede hablar y es el propietario del lenguaje, en el que un gato va y viene suspendido en el aire y con sonrisa inquietante, en el que una reina vive obsesionada por el cuello de sus súbditos -es tan real-, en el que el tiempo es importante porque siempre llegas tarde pero en el fondo da igual la hora a la que llegues porque siempre llegas a tiempo, siempre tienes un no cumpleaños que celebrar.

En este mundo que vivimos todo es igual y distinto al de Alicia, es menos poético lo que lo hace más anodino y más gris. Me gusta el color gris, pero no lo gris como mediocre. El gris del cielo me encanta pero lo gris de la gente me hastía y me desvincula de ellos. Hoy creo que todo es gris y de colores diversos...quizás amarillo.

Hoy da la sensación de que llueve solo en mi universo de ficción imaginada, en mi realidad de juguete, en las falsas calles de mi falsa ciudad, hoy el mundo se ha encogido de hombros porque me he vuelto a levantar con sensación de desapego y tristeza, de errores y de incapacidades para disfrutar de las cosas. Hoy escucho a gente hablar y me dan ganas de gritarles para que se callen, por favor, que se callen, que dejen de hablar de sus estúpidas vidas de insecto, de sus avatares rutinarios que aburren a todos los que tienen clase, de sus amores inventados para tener algo a lo que agarrarse, de sus gustos groseros y de sus risas de plastilina usada. Esos rostros de la galeria de los horrores con caras de estupida felicidad que se imponen para no asomarse a la puta mierda de sus vidas porque no podrían aceptarlo.

Hoy tengo que pensar que mañana es otro día y al final todo importa bien poco considerado desde un punto de vista cosmogónico. A mi me importa ahora escuchar a Travis, gracias por dejarme sobrevolar por el mar de la melancolía con melodías perfectas.

Tengo que releer Alicia...

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