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Notas de Mr. Kite

Perdido en la traducción...

Perdido en la traducción...

Es fácil escribir sobre Lost in translation. Entras en google y no hay mucho sobre ella en español, yo pensé que sería película de culto y más bien es objeto de colección para los raritos, claro que, a veces, es ésta la definición de película de culto.

Ayer la vi por segunda vez. En circunstancias ligeramente similares a las de mi primer visionado. Pero mis conclusiones fueron radicalmente distintas. Navegando, buceando por la red he visto críticas que coinciden con mi primera impresión y otras que coinciden con la segunda. Esa ausencia de unanimidad en la crítica es lo que me lleva a concluir que no debe ser mala. Pero eso me da igual. A mi me fascina.

Esa fascinación surgió con el tiempo, la vi hace 5 años y me parecio ligeramente anodina y pretenciosa. Demasiado silencio sugerente, pocas palabras y una relación que no acababa de decantarse. Pasado el tiempo y por comentarios de un amigo, recreé de nuevo la película en mi mente y, curiosamente, noté que mi percepción de la misma iba cambiando. No necesité volver a verla para que fuera pensando que en realidad lo que me había pasado es que no había sentido la película, simplemente la había visto con ojos de crítico, tal vez por aquello de que la directora es una enchufada de su papi, tal vez por mi obsesión por estar en contra de lo vacío con pretensiones de modernidad. Pero en mi cabeza maduraba otra cosa, iba tomando forma la idea de que me había quedado en una superficie visual sin preocuparme de entrar en un universo de sensaciones tórridas.

Detrás del whisky suntory hay un personaje roto.

Detrás de un cd de autoayuda hay un personaje que se está rompiendo.

Esta segunda vez que la vi me quedé petrificado, solidificado al sillón, sin poder articular un pensamiento que no fuera la rendición ante la belleza de lo que había visto. Cada plano es perfecto, cada imagen, cada palabra es justa.

La primera conversación entre Charlotte y Bob en el bar del hotel es sencillamente maravillosa. La película parece la búsqueda del porsche en el universo cerrado de Japón. Y el porsche está al lado.

Es curioso como sin una sola escena de sexo, el mismo está impregnando la película desde una perspectiva tierna. El momento en el que se quedan solos en la cama charlando y Bob acaricia el pie de ella poco antes de ¿dormir? es, creo, sublime. Quizás Sofia Coppola haya pretendido ser Lubitsch y sugerir. No sabemos si pasa algo entre Charlotte y Bob. Bueno sí, en su cabeza pasa de todo y se crea algo brutalmente intenso. Pero no sabemos si se acuestan jutos…¿y qué más da?, yo creo que si lo hacen. Yo creo que Sofia recuerda a Ernest en las puertas cerradas, en las secuencias finalizadas.

Ayer vi Lost in Traslation y volví a saber porqué me encanta el cine, porqué me gustan las historias.

What’s so funny about peace, love and misunderstanding…

 

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