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Notas de Mr. Kite

De locos...

De locos...

Estoy deseando lo que no sé que desear. Y en estas me ando perdido. O sea, como siempre.

LOCURA DIARIA

 Dicen que Andy Kauffman era un tipo extravagante que vivió como tal toda su vida. Por otro lado alguien me dijo una vez que los ganadores son los perdedores, aquellos que sienten su vida arponeada una y otra vez por una existencia sin sentido son los que ganan porque dedican su tiempo a buscar un sentido. Ganan los que sufren,...suena a frase cristiana. Pero no me acaba de quedar claro. ¿Dónde está la ganancia en una vida sufrida eternamente?...¿Prometeo sufría?, imagino que sí porque lo suyo era un castigo divino. Pero si era un castigo, entonces ¿dónde está la ganancia? Porque, además, Prometeo no podía sacar nada edificante de su castigo porque era eterno y no había posibilidad de reinserción, la única reinserción era la de su hígado regenerado eternamente.

Digo esto porque ahora no acabo de ver claro si alguien tiene que castigarnos por ser como somos o si no debemos ser lo qué somos y es mejor ser lo que dicen que somos. Y ese “lo que dicen” es lo que unos cuantos con cara de buena persona, actos de buena persona y palabras de buena persona, se encargan de trasmitirnos. Creo que todas esas buenas personas hacen una donación en Navidad, o van con sus hijos a que vean a los reyes de Oriente –todos sin connotación islámica por cierto, salvo el negro, y debe ser copto-. Esas buenas personas son aburridas pero reparten felicidad porque reparten inconsciencia. Reparten cerebros planos e ideas grises allá por dónde van. Son nuestros reyes con móviles nuevos cada año y una nueva sonrisa que nos tiende una mano plagada de buenos deseos.

Nunca he sabido muy bien si tenemos una labor trascendente. Yo creo que no, pero prefiero no pensar en ello porque si piensas mucho en ello puedes terminar por volverte loco y pedir la paz como un poseso mientras que el que te pinta las pancartas es el mismo que el que saca una plusvalía de las armas que vende. Y, ¿dónde está la plusvalía de las armas?, ¿es lícito ser socialista y belicista?...¿qué es lo lícito?

Tener crisis existenciales está mal visto porque nadie debe ser infeliz en el mundo que nos venden todos los días. Recuerdo a Huxley y veo que epsilones somos todos. Los alfas no existen salvo en el cine y llevan trajes y mallas de licra ajustada al cuerpo y reparten puñetazos entre saltos imposibles. Antes la licra la usaban los heavies horteras de los ochenta, pensando que así eran más varoniles. Pero solo eran más patéticos yendo así vestidos entre coches deportivos negros y rubias de bote con pelo cardado. Ahora sin embargo si vuelas o tienes poderes mutantes resulta que sí eres alguien porque el cine así lo ha vendido. Hemos pasado de la pasión del tebeo semanal a la paranoia de la película anual. Estamos en el suburbio de nuestros pensamientos, pero es que nuestros pensamientos ya no son nuestros porque si alguien se empeña podría hacernos creer que –como decía esa banda- dos mas dos son cinco y todos lo aceptaremos porque no hemos prestado suficiente atención a nuestro mundo.

Actualmente no queda casi nadie que piense entre la masa, todos los que piensan o están locos o dicen cosas raras que para el caso es lo mismo. Luego hay otros que dan conferencias en universidades de Estados Unidos y dicen que piensan mientras que en realidad es que simulan estar locos para parecer que piensan de verdad. Nos hemos vuelto una gran colectividad de sinsentido que es ordeñada día tras día por nosotros mismos en forma de sistema capitalista. Nos hemos dado un sistema tan bonito y perfecto que permite la divergencia porque la divergencia consume y el consumismo es beneficioso. Es tal la rueda de molino en la que andamos todos que por mucho que llueva y por mucho aire que haya, jamás saldrá fuera de su eje, jamás se desencajará porque nosotros mismos de forma espontánea e involuntaria no permitimos que se salga. Lo único que podemos hacer en contra de la rueda es sentarnos a mirarla. La inactividad. Pero eso es insostenible porque los deberes pueden más que nuestra voluntad. A la larga nos montamos otra vez en el engranaje y lo empujamos si es necesario, porque no queremos que la rueda se pare para nosotros sino solo para los demás.

Todos estamos montados..., y de forma habitual vivimos esperando una lluvia otoñal que lave nuestras conciencias. Al menos yo sigo esperando...

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